Los países extraeuropeos se resisten a las frutas y hortalizas españolas

Bioibérica CT
Fedemco 2021 01

La exportación española de frutas y hortalizas frescas a países no europeos cayó un 22,5% en volumen y un 24% en valor en el primer cuatrimestre de 2021

Los países no europeos representan sólo el 3% del total de frutas y hortalizas exportadas por España en el primer cuatrimestre de 2021. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

La exportación española de frutas y hortalizas frescas a países no europeos cayó un 22,5% en volumen y un 24% en valor en el primer cuatrimestre de 2021 al compararlos con el mismo periodo de 2020. Esto totaliza 144.781 toneladas y 156,6 millones de euros, según los últimos datos actualizados por el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, lo que pone en evidencia la dificultad para la consolidación de nuevos mercados.

Los países no europeos representan sólo el 3% del total de frutas y hortalizas exportadas por España en el primer cuatrimestre de 2021, que se situó en 4,8 millones de toneladas y el 2,5% del valor total que ascendió a 6.135 millones de euros.

Retroceso en las exportaciones

El retroceso de las exportaciones de los envíos extra-europeos hasta abril de este año se ha debido, en gran medida, al retroceso de países que en otros momentos han experimentado resultados positivos, como es el caso de Brasil. Brasil es el primer mercado de destino del sector en el continente americano, donde España exportó 11.697 toneladas por un valor de 10 millones de euros, cifras que representan un 27% menos en volumen y un 29% menos en valor que el primer cuatrimestre de 2020.

La exportación a China, con volúmenes muy inferiores a los de Brasil, también bajó, con un 86% menos en volumen y 1.238 toneladas y un 89% menos en valor y 1,7 millones de euros.

El bajo nivel de exportaciones a países no europeos responde a múltiples y diversas causas, entre las que destacan las barreras fitosanitarias, además de aquellas otras relacionadas con aspectos logísticos, financieros y comerciales. Se debe también, según Fepex, a una escasa implicación de la Comisión Europea en la apertura real de nuevos mercados, por lo que se requiere un compromiso mayor por parte de las autoridades comunitarias en las negociaciones comerciales específicas.