COAG Extremadura afirma que la producción en la comunidad autónoma será de unas 150.000 toneladas

COAG advierte de que el cultivo que sigue lastrado por los bajos precios y por el descenso de la rentabilidad. / Archivo
Valencia Fruits. Redacción.
Extremadura prevé alcanzar una producción de arroz similar a la registrada el año pasado, de unas 150.000 toneladas, según la organización agraria COAG, que ha advertido de que el cultivo que sigue lastrado por los bajos precios y por el descenso de la rentabilidad.
El presidente de Coag Extremadura, Juan Moreno, ha explicado a EFE que la climatología de este año hace que se estime “una campaña normal”, siempre que no se produzcan fenómenos adversos significativos de aquí al final de la temporada, en torno a finales de octubre.
Sin embargo, el problema viene derivado del aumento de los costes de producción y del descenso de los precios, ha dicho.
Moreno ha explicado que los agricultores prevén un importante descenso de rentabilidad por hectárea, lo que hace “muy difícil” mantener este cultivo a futuro, cuando además “no se encuentra apoyo por parte de las administraciones”.
La situación de precios es “inasumible” para los agricultores debido a la pérdida de rentabilidad existentes, ha incidido.
En este sentido, ha considerado que el arroz “es un ejemplo más” de las repercusiones “tan negativas” que tienen los acuerdos entre la Unión Europea (UE) y terceros países con el objetivo de favorecer a naciones en vías de desarrollo, pero “descuidando” a los propios mercados internos.
Las instituciones europeas imponen “importantes iniciativas agroambientales y de control de medidas fitosanitarias” a los productores comunitarios, lo que hace encarecer los costes, pero a la vez se permite la llegada de productos a precios muy bajos que además “utilizan materias activas que aquí se prohíben”, ha criticado.
Moreno ha lamentado además las repercusiones del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, cuyo arroz es más barato, como ocurre también con el producto que llega procedente del sudeste asiático.
“No se entiende además que se permita la llegada masiva de determinados productos a la Unión Europea cuando los países comunitarios poseen una producción en esos casos más que de sobra”, ha planteado.
Y ha lamentado la especulación de las grandes empresas, que dedican la mayor parte de sus esfuerzos de venta cuando se inician las campañas en Europa, “con el único objetivo de bajar los precios, lo que es vergonzoso que se permita”.






