Buen producto y precios bajos en el inicio de campaña de melón y sandía

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Mientras que las perspectivas de producto son buenas, los productores ponen el foco en los precios en origen con cifras “muy bajas” que no sirven para cubrir los costes de producción

sandía

Los precios, en algunos casos, alcanzan los 50 céntimos por kilogramo. / ARCHIVO

Efeagro.

La campaña del melón y la sandía ha dado sus primeros pasos con un “muy buen producto” debido a las condiciones favorables del clima, aunque con malas perspectivas para los productores debido al flojo tirón de venta a los lineales europeos y a unos precios en origen que no cubren los de producción.

Los productores han comenzado a recolectar los primeros melones y sandías de la temporada, un producto que ha arrancado con “muy buena calidad” debido a las buenas condiciones climáticas de la Navidad

En las últimas semanas, los productores han comenzado a recolectar los primeros melones y sandías de la temporada, un producto que ha arrancado con “muy buena calidad” debido a las buenas condiciones climáticas de la Navidad, periodo en el que se plantaron.

Así lo ha explicado a Efeagro el responsable del sector de frutas y hortalizas de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Andrés Góngora, quien ha precisado que esperan un “mejor rendimiento” y una “mayor producción” que la temporada anterior.

Mientras que las perspectivas de producto son buenas, los productores ponen el foco en los precios en origen con cifras “muy bajas” que no sirven para cubrir los costes de producción y que, en algunos casos, alcanzan los 50 céntimos por kilogramo.

La campaña en hectáreas

Según los datos de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) en Castilla-La Mancha, comunidad que aglutina el 31% de la superficie de melón y sandía en España, se espera un incremento del 10% de hectáreas de sandía y una bajada en la de melón, respecto al año anterior.

No obstante, a juicio del responsable de COAG, en términos generales, la superficie de ambos cultivos se va a mantener “igual” que el año pasado aunque “sí va a registrar alguna variación en su extensión serán las distintas variedades de estas frutas”.

En concreto, en el caso de la sandía, ha perdido superficie la ecológica y la mini e incluso la negra con semillas, mientras que ha ganado espacio la variedad blanca con semillas, que se está convirtiendo, según en responsable de COAG, en la “reina de las sandías”.

La tendencia se repite en el melón, pues se sigue fortaleciendo el melón gordo y el melón piel de sapo, destinados al mercado nacional, mientras que se pierde en superficie para la variedad de los melones tipo galia y el cantaloup.

Los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), muestran que, en la campaña anterior, se destinaron 15.555 hectáreas en todo el país a la producción de melón y sandía, una cifra un 4,1% más baja que la del año anterior.

Comercio exterior

El arranque de la campaña ha estado marcado por la entrada de melones y sandías de terceros países y por la falta de salida del producto nacional al mercado europeo y sus lineales, que suelen optar por la compra de calibres menores a los 5 kilogramos, mientras que los de mayor se reservan al nacional.

Sobre el primer factor, el responsable de COAG ha apuntado los países de fuera de la Unión Europea (UE) han estado vendiendo “muchísima” sandía durante el mes de marzo, procedente, sobre todo, de regiones como Senegal, Mauritania y Malí y de Brasil, “muy presente” en la importación de melón.

El consumo, debilitado por el precio

En los últimos años, el consumo de melón y sandía ha experimentado un leve descenso que el responsable de COAG atribuye, en concreto en las dos anteriores campañas, a los elevados precios con los que los consumidores se han encontrado de estas frutas en los lineales.

Góngora ha defendido que el consumo de sandía es “muy bueno”, sin embargo, los supermercados les han aplicados unos precios de venta que “no están justificados” y que han provocado, a su juicio, que su ingesta haya pasado de los 9,46 kg/per cápita en 2020 a los 7,06 kg/per cápita el año anterior, según datos del MAPA.