El seguro de kaki consolida su papel frente a una siniestralidad cada vez más intensa

El sector del kaki acumula cinco campañas marcadas por la adversidad climática

Agroseguro. 

El seguro agrario se ha mostrado, a lo largo de las últimas campañas, como una herramienta fundamental para la sostenibilidad del sector agropecuario español, y el cultivo de kaki, no es diferente. La realidad climática actual, con una constante sucesión de fenómenos meteorológicos extremos durante los últimos años, ha puesto de manifiesto la importancia de este sistema de protección para miles de productores.

En el caso concreto del seguro de kaki, la contratación es muy estable. En la campaña 2026 se aseguró una superficie de 12.558 hectáreas correspondiente a una producción cercana a las 322.700 toneladas. El capital asegurado superó los 137 millones de euros. Estas cifras se mantienen en niveles similares a los registrados en los últimos años, con alrededor de 12.500 hectáreas protegidas por campaña y un capital asegurado de aproximadamente 140 millones de euros. 

La provincia de Valencia continúa siendo la principal zona productora y por tanto donde más se contrata el seguro de caqui en España. En las últimas campañas, casi el 95% de las pólizas corresponden a explotaciones valencianas, lo que es un fiel reflejo del peso que esta provincia tiene en la producción nacional. Destaca, además, la elevada implantación que registra este seguro, que se sitúa en torno al 80% de la producción cultivada y cuya contratación se realiza durante los primeros meses del año, así como sus coberturas, que incluyen los daños por helada, tormentas de pedrisco, lluvia torrencial, inundación… entre otros muchos riesgos. Un elevado grado de cobertura que ha sido determinante para afrontar las pérdidas ocasionadas por los fenómenos meteorológicos adversos que han afectado al cultivo en los últimos años. 

El “reventón térmico” de agosto eleva los daños sobre el kaki 

La última gran incidencia climática se produjo el pasado 20 de agosto, cuando un episodio de reventón térmico genero intensas tormentas de pedrisco acompañadas de fuertes vientos en la provincia de Valencia y en concreto en zonas de producción de kaki. La comarca más afectada fue la Ribera del Xúquer, especialmente en los términos municipales de Guadassuar, Alzira, L’Alcúdia y Massalavés, donde se concentró la mayor parte de los daños declarados. Este fenómeno provocó en horas daños sobre aproximadamente 2.500 hectáreas de kaki e indemnizaciones por valor de 17 millones de euros. Si a esto le sumamos el resto de los daños ocurridos a lo largo del año, la indemnización se estima en más de 25 millones de euros, a falta de las últimas semanas de campaña.

Pero esta situación no es algo aislado que haya ocurrido solo durante el verano pasado, sino que acumulamos cinco campañas marcadas por la adversidad climática. La elevada siniestralidad se ha convertido en una constante para el sector. Entre 2022 y 2026, las indemnizaciones abonadas a productores de kaki se acercan a los 100 millones de euros.

DANA de 2024

Las tormentas de pedrisco han sido una de las principales amenazas para el kaki durante las últimas campañas y los datos de siniestralidad de los últimos años así lo reflejan. En 2024 resultaron afectadas 7.612 hectáreas, con indemnizaciones que alcanzaron casi los 27 millones de euros. En 2025, a pesar de ser un año récord en tormentas a nivel nacional, el caqui pudo esquivar el golpe y alcanzar cifras de indemnizaciones más benévolas. Sin embargo, en 2026, debido nuevamente a las tormentas de pedrisco, las indemnizaciones previstas vuelven a incrementarse hasta superar posiblemente los 25 millones de euros.

Aunque el mayor impacto llegó con la DANA de octubre de 2024, que paso a la historia del seguro agrario español como el episodio tormentoso más dañino desde su existencia.

La DANA de finales de octubre de 2024 golpeó con especial dureza a la agricultura valenciana. Los daños alcanzaron, en el total del sector agrario, a unas 25.500 hectáreas aseguradas distribuidas en cerca de 50.000 parcelas. Los cultivos de cítricos y kaki fueron los más perjudicados, junto con viñedos y producciones hortícolas. La magnitud de la catástrofe obligó a desplegar un amplio operativo pericial. Más de 10.000 agricultores y ganaderos asegurados sufrieron daños directos, y Agroseguro llegó a movilizar cerca de un centenar de profesionales para evaluar las pérdidas y agilizar la tramitación de indemnizaciones. Finalmente, las indemnizaciones provocadas por este fenómeno sobre el campo valenciano alcanzaron los 50 millones de euros, que comenzaron a abonarse apenas un me después de que ocurriera el siniestro. 

El seguro agrario, un instrumento cada vez más necesario

La experiencia acumulada durante las últimas campañas confirma que el seguro agrario se ha convertido en una herramienta estratégica para el sector del caqui. El aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, la recurrencia del pedrisco y episodios tan excepcionales como la DANA de 2024 o el reventón térmico de 2026 evidencian la importancia de contar con mecanismos de protección que permitan garantizar la continuidad de las explotaciones.