Las semillas certificadas de cereales logran un 16% más de rendimiento, según UPA

Un estudio de la Unión de Pequeños Agricultores confirma que las semillas certificadas consiguen mejor rendimiento que las de reempleo

Los técnicos de la organización agraria han podido comprobar, durante el seguimiento, “la mejor nascencia y mejor nivel de germinación de los trigos y cebadas certificadas”. / ARCHIVO

Efeagro.

Las semillas certificadas de cereales han logrado hasta un 16% más de rendimiento que las de reempleo, según los resultados obtenidos por la organización agraria UPA en sus tres campos de ensayo de Castilla y León, situados en Flores de Ávila (Ávila), Castrillo Solarana (Burgos) y Boadilla de Rioseco (Palencia).

Los trabajos han finalizado recientemente, después de un año en el que las condiciones meteorológicas de “altísimas temperaturas y sequía”, obligaron a retrasar las siembras, según ha informado en una nota de prensa la organización agraria.

Estas circunstancias han hecho que los rendimientos hayan sido “sensiblemente inferiores” a campañas pasadas, ya que el calor se produjo en una fase “crucial del ciclo de la planta”.

Pese a ello, los técnicos de la organización agraria han podido comprobar, durante el seguimiento, “la mejor nascencia y mejor nivel de germinación de los trigos y cebadas certificadas, con un mejor desarrollo ante la presencia de hongos por el efecto de las elevadas precipitaciones de finales de año y comienzos del 2026”.

Los datos aportados por los tres campos de ensayo han sido “muy importantes” para UPA, ya que “la sementera no se hizo bien por exceso de humedad”, lo que provocó, entre otras cosas, “un retraso en la siembra” y que además “se perdieran los herbicidas por las fuertes lluvias”.

A ello se suman las altísimas temperaturas en fechas “clave”, lo que provocó “un impacto real en el grano, en terrenos especialmente delicados”, como los de los campos analizados.

En la veintena de casos de cebada y trigo estudiados en la Comunidad, se concluye que las semillas certificadas han sido un 16 por ciento más productivas que las de reempleo, como media.

Así, las cebadas certificadas han sido un 15% mejor en Castrillo Solarana, un 18% en Boadilla de Rioseco y un 14% en Flores de Ávila, en comparación con las semillas de reempleo.

En los trigos, la dinámica ha sido “similar”, ya que los resultados obtenidos dicen que de media ha habido en torno a un 15 por ciento más de rendimiento con las semillas de calidad respecto a las semillas de reempleo de tercer año.

En el ensayo de Flores de Ávila, las semillas certificadas de cebadas han obtenido rendimientos de 2.100 kilos/hectárea, mientras que las R3 han alcanzado los 1.800 kilos, lo que supone 300 kilos de diferencia entre las semillas de calidad de las que no lo son.

Los trigos de la parcela objeto del ensayo dicen que la diferencia es “considerable entre unas y otras”, con rendimientos que van desde los 2.300 kilos/hectárea, con semillas certificadas de primer año, a los 1.950 kilos en la misma variedad, pero en este caso de reempleo de tercer año.

En el campo de Castrillo Solarana los rendimientos han sido de 2.600 kilos/hectárea de media en las variedades certificadas de cebada, lo que supone hasta un 15 por ciento superior respecto a las variedades de reempleo de tercer año.

Los trigos han respondido de forma similar, con unas semillas de calidad aportando resultados “sensiblemente superiores”, con medias de 2.700 kilos, una diferencia de 400 kilos/hectárea respecto al mejor comportamiento de las certificadas respecto a las de reempleo.

En Boadilla de Rioseco, el estudio de UPA demuestra que las semillas de calidad “se han adaptado mejor” a las condiciones climatológicas y han demostrado ser “bastante más productivas y resistentes a enfermedades”.

Los rendimientos medios de la cebada se han situado en los 2.900 kilos de las certificadas, frente a los 2.380 de las de reempleo, mientras que los trigos han dado resultados medios de 3.100 kilos de certificada, frente a 2.600 de reempleo.