El pistacho se consolida en España con un crecimiento del 73,6% en un año

Este jueves, 26 de febrero, se celebra el Día Internacional del Pistacho, un fruto seco que ha ganado protagonismo en la gastronomía y la industria, impulsando producción, innovación y fijación de población rural

El cultivo de pistacho en España ha pasado de 8.210 toneladas en la campaña 2018/2019 a 42.374 toneladas en la actual. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

El pistacho se ha convertido en un ingrediente omnipresente en España, presente en helados, tartas, bizcochos, caramelos, chocolate e incluso en platos salados. La expansión de este fruto seco se ha visto respaldada por la innovación y la inversión empresarial, con una producción en crecimiento del 73,6% solo en el último año, según datos provisionales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la campaña 2025-2026.

El cultivo de pistacho en España ha pasado de 8.210 toneladas en la campaña 2018/2019 a 42.374 toneladas en la actual, lo que supone un incremento del 73,6% respecto a la anterior y un 140,7% por encima de la media histórica.

Por comunidades autónomas, Castilla-La Mancha lidera la producción con cerca de 20.000 toneladas, seguida de Andalucía, que prevé un aumento del 131%, y Aragón, en tercer lugar, según el mismo informe.

Por comunidades autónomas, Castilla-La Mancha lidera la producción con cerca de 20.000 toneladas, seguida de Andalucía, que prevé un aumento del 131%

Expansión industrial y oportunidades de valor añadido

El CEO de Víridi Horizons, Salvador García, explica que este aumento se debe a la entrada en producción de nuevas plantaciones y la maduración progresiva de las existentes, confirmando una tendencia claramente alcista.

España sigue siendo un actor pequeño en el contexto global, pero el cultivo ofrece oportunidades más allá del consumo doméstico, especialmente en el sector industrial. Víridi Horizons ha creado un laboratorio para desarrollar el pistacho como ingrediente industrial, dado que actualmente solo se transforma alrededor del 10% de la producción nacional.

Según García, esto abre oportunidades en el mercado europeo de pasta de pistacho, con un volumen cercano a las 30.000 toneladas anuales, especialmente en segmentos de mayor valor añadido. La producción nacional con trazabilidad completa y sin aditivos permitirá competir en calidad frente a productos importados, en particular frente a los italianos.

El pistacho en la gastronomía y el consumo

El auge del pistacho no se limita a la producción: su popularidad entre los consumidores ha crecido significativamente. En supermercados y restauración, el fruto seco se encuentra en una amplia variedad de productos, desde bizcochos, yogures y chocolate, hasta ensaladas y tartas de queso.

Uno de los ejemplos recientes de esta fiebre por el pistacho ha sido una tableta de chocolate de Dubái rellena de crema de pistacho y pasta kadaif, que se ha viralizado en redes sociales y se ha convertido en un éxito de ventas en los supermercados.

El pistacho también juega un papel clave en la fijación de población en zonas rurales. David Soler, responsable de la empresa Pistachyde en Tembleque (Toledo), destaca que la producción y comercialización del pistacho contribuye al dinamismo económico local y a mantener empleo, especialmente para la población inmigrante, un colectivo esencial para el cultivo.

La empresa gestiona todo el proceso, desde el campo hasta la comercialización, promoviendo una política centrada en la responsabilidad y el valor de las personas, y participa también en proyectos de restauración local, como Terra Galega, donde el pistacho está presente como ingrediente.

Con estas perspectivas de crecimiento, el pistacho celebra su día internacional como un fruto que impulsa la innovación, la economía rural y la industria alimentaria, consolidando su presencia en la dieta y en los mercados nacionales e internacionales.