El granizo ha dejado su huella en los cultivos con más de 30 millones de euros en indemnizaciones

El granizo ha dañado cultivos extensivos herbáceos, uva de vino, cereales, frutas, hortalizas y remolacha. / ARCHIVO
Lucía Ruiz Simón. Efeagro.
Las tormentas de pedrisco de la primavera han dañado ya 30.600 hectáreas de cultivos extensivos herbáceos, uva de vino, cereales, frutas, hortalizas y remolacha, generando más de 30 millones de euros en indemnizaciones
A lo largo de abril y en los primeros días de mayo se han producido las primeras borrascas “graves” de la primavera, han apuntado desde el Consorcio, si bien ya hubo algunas tormentas en marzo en la Región de Murcia.
Se trata de un fenómeno climático “típico” de la estación que aúna una combinación de calor inusual y la llegada de aire frío en altura, si bien esta vez ha resultado especialmente “intensa” y ha favorecido la formación de numerosas tormentas con fuertes lluvias, rachas de viento y sobre todo numerosos episodios de granizo.
Las más graves, de acuerdo al registro de Agroseguro, han sido las de los días 12, 19, 21, 27, 28, 29 y 30 de abril, así como los días 2 y 4 de mayo. Todavía se siguen constatando daños, por lo que estas cifras pueden variar.
Análisis del pedrisco por regiones
De acuerdo al informe de Agroseguro, en Castilla-La Mancha, el 12 de abril se registraron episodios tormentosos que afectaron principalmente a la provincia de Ciudad Real, fundamentalmente a los municipios de Manzanares, Daimiel y La Solana, que causó daños en 2.200 hectáreas, la mayor parte de los daños en uva de vino y, en menor medida, en cultivos hortícolas.
El día 29 de abril se repitieron las tormentas, en esta ocasión, en Ciudad Real (municipios de Alcazar de San Juan y Tomelloso) Albacete (Chinchilla de Montearagón y Alcadozo) y Cuenca (Quintanar del Rey) con una total de 9.400 hectáreas de uva de vino y cultivos herbáceos siniestrados.
En Castilla y León, los principales episodios de pedrisco descargaron sobre distintas zonas de la región a lo largo de la última semana de abril, en concreto el 28 de abril que afectó a una franja concreta definida entre el municipio de Alar del Rey en Palencia, y se extendió hasta el municipio de Villadiego en Burgos.
Los principales cultivos afectados fueron los herbáceos con una superficie reclamada de 2.000 hectáreas.
Un día más tarde, el pedrisco descargó en Rueda (Valladolid), con la uva de vino como principal cultivo afectado, y en Madrigal de las Altas Torres en Ávila, donde daño cultivos herbáceos; en total, las tormentas ocurridas durante ese día afectaron a 2.700 hectáreas.
Además, Agroseguro ha recogido partes por 1.000 hectáreas repartidas entre producciones de remolacha, uva de vino y cultivos herbáceos, por episodios tormentosos ocurridos en León (comarca El Páramo) los días 27 de abril y 2 de mayo.
Por lo que respecta a Aragón, el 19 de abril el pedrisco afectó a la provincia de Zaragoza (Calatayud y La Almunia de Doña Godina), y las producciones más dañadas las de frutales y cultivos herbáceos con un total de 1.000 hectáreas siniestradas.
El 2 de mayo repitió en la misma zona y afectó de nuevo a frutales y en menor medida a cultivos herbáceos, con una superficie afectada total de 700 hectáreas.
Y esta misma semana, el día 4 de mayo, la tormenta descargó en la comarca de Borja en la provincia de Zaragoza con un total de 1.000 hectáreas afectadas, principalmente en los cultivos herbáceos y en menor medida a los cultivos hortícolas.
En La Rioja esta región se han registrado episodios de pedrisco puntuales el 21 de abril en la comarca de Rioja Alta y el 4 de mayo a una extensión de superficie menor en la comarca de Rioja, con el vino como principal cultivo dañado y un total de 890 hectáreas.
A lo largo de estas dos últimas semanas, también se han registrado tormentas de pedrisco que han provocado daños en otras zonas como la Región de Murcia, con 730 hectáreas de frutales; Navarra, donde el pedrisco ha dañado a unas 400 hectáreas de hortalizas; y Galicia, donde las tormentas han afectado a 200 hectáreas de uva de vino de las denominaciones de origen de Ribera Sacra, Rias Baixas y Monterrey, a las que hay que sumar otras 140 de arándanos.








