Entrevista al Director general de Intertropic (OIAM), Antonio Carpintero

Antonio Carpintero afirma que el futuro del sector pasa por crecer de forma ordenada, generar valor y actuar de manera coordinada. / INTERTROPIC (OIAM)
Alba Campos. Redacción.
Tras varios años de sequía, las lluvias intensas y prolongadas de esta campaña de aguacate “han tenido un doble efecto”, explica el director general de Intertropic (OIAM), Antonio Carpintero. Mientras que han sido beneficiosas para la Axarquía malagueña, la Costa Tropical de Granada o la Comunitat Valenciana “donde el desarrollo del cultivo continúa avanzando y este tipo de campañas contribuyen a consolidar su crecimiento en condiciones más favorables”, en Cádiz, por ejemplo, han vivido inundaciones con pérdidas de producción, explica Carpintero. Además, afirma que el consumo de aguacate sigue creciendo y, más que un estancamiento, “lo que estamos viendo es una fase de consolidación con un importante potencial de desarrollo”.
Valencia Fruits. ¿Cómo está siendo la campaña de aguacate 2025/2026? ¿Se están cumpliendo las previsiones iniciales?
Antonio Carpintero. La campaña 2025/2026 está siendo atípica y viene marcada claramente por un factor diferencial: ha sido un año excepcionalmente lluvioso.
Esto ha tenido un doble efecto. Por un lado, muy positivo en zonas estructuralmente tensionadas por el agua, como la Axarquía malagueña o en menor medida la Costa Tropical de Granada, donde la disponibilidad hídrica ha mejorado notablemente. También ha supuesto una oportunidad para zonas en expansión como la Comunidad Valenciana, donde el desarrollo del cultivo continúa avanzando y este tipo de campañas contribuyen a consolidar su crecimiento en condiciones más favorables.
Pero, por otro lado, también ha habido impactos negativos relevantes, especialmente en zonas como Cádiz, donde los episodios de lluvias intensas han provocado inundaciones, pérdida de producción e incluso daños estructurales en explotaciones.
Además, las lluvias persistentes han ralentizado las labores de recolección, generando ciertos retrasos en la entrada de producto al mercado.
En definitiva, no ha sido una campaña homogénea, sino muy condicionada por la localización.
El factor determinante ha sido, sin duda, el exceso de precipitaciones. Veníamos de varios años donde el foco estaba en la sequía, y esta campaña rompe completamente esa tendencia. Las lluvias han sido intensas, prolongadas y, en algunos casos, torrenciales.
Esto ha generado una mejora significativa de las reservas hídricas; una recuperación de infraestructuras clave, encontrándose los embalses actualmente en niveles muy elevados en todas las regiones productiva; problemas puntuales de encharcamiento, pérdida de fruto y daños en campo; y retrasos en la recolección por imposibilidad de acceso a las fincas.
Zonas tradicionalmente afectadas por restricciones severas han experimentado una recuperación significativa de sus reservas. Esto supone un alivio claro a corto plazo y permite afrontar la campaña con mayor tranquilidad.
Sin embargo, sería un error estratégico interpretar esta situación como estructural. El agua sigue siendo el principal factor limitante del cultivo en España a medio y largo plazo.
Este contexto debe aprovecharse precisamente para avanzar en infraestructuras hidráulicas, sistemas de eficiencia en riego y planificación sostenible del cultivo. Porque previsiblemente volveremos a escenarios de estrés hídrico en el futuro.
“Hemos pasado de la preocupación por la escasez de agua a la gestión de una mayor volatilidad climática”
Por tanto, el reto este año no ha sido la falta de agua, sino su gestión en exceso. Esto refleja un cambio de escenario: pasamos de la preocupación por la escasez de agua a la gestión de una mayor volatilidad climática.
VF. Respecto a competencia de países terceros, ¿hasta qué punto afecta a la campaña?
AC. La competencia de países terceros es un factor clave en el mercado del aguacate, pero es importante diferenciar entre competencia directa y complementariedad en función de las ventanas de producción.
El calendario español, que se sitúa fundamentalmente entre noviembre y abril, hace que exista en muchos casos más complementariedad que solapamiento con determinados orígenes. Países del hemisferio sur como Perú, Sudáfrica o Kenia entran principalmente a partir del final de la campaña española, cubriendo el suministro en los meses sin producción europea.
Sin embargo, sí existe una competencia más directa con otros orígenes que coinciden en calendario, como Israel, Colombia o Marruecos, lo que puede generar presión en determinados momentos de la campaña.
En cuanto a Portugal, su papel debe interpretarse de forma distinta. No se trata de un competidor externo como tal, sino de un mercado altamente integrado con el español. Gran parte de su producción está vinculada operativamente a empresas españolas y se comercializa a través de los mismos canales, por lo que en la práctica funciona como una extensión del propio sistema productivo y comercial ibérico.
Además, es importante recordar que España no sólo es productora, sino también un actor clave en la distribución europea. Cuando no hay producción nacional, los operadores españoles importan producto, principalmente de Perú, para mantener el suministro a la gran distribución.
En este contexto, el mercado del aguacate debe entenderse como un sistema global basado en ventanas de producción, complementariedad entre orígenes y competencia puntual, más que como una competencia directa constante entre países.
VF. ¿Cómo describiría la situación actual del mercado europeo del aguacate?
AC. El mercado europeo del aguacate es un mercado globalizado y altamente interconectado, donde conviven producciones de distintos orígenes a lo largo del año.
Europa ya no depende de una única ventana productiva, sino que está abastecida de forma continua gracias a la complementariedad entre hemisferios. Esto permite una presencia estable del producto en lineales, pero también introduce una mayor complejidad en la gestión comercial.
En este contexto, la competencia no se produce sólo en términos de volumen, sino también en aspectos como la calidad, la regularidad del suministro, la sostenibilidad y la proximidad al mercado.
VF. En los últimos años ha habido un gran auge en el consumo de aguacate, ¿se está manteniendo esta tendencia al alza?
AC. Sí, claramente. El consumo de aguacate sigue creciendo y, más que un estancamiento, lo que estamos viendo es una fase de consolidación con un importante potencial de desarrollo.
Es cierto que el producto ya no es emergente, sino que está plenamente integrado en la cesta de la compra europea. Sin embargo, los niveles de consumo actuales todavía están lejos de su techo. En Europa nos situamos en cifras medias en torno a los 2 kg por persona al año, mientras que en mercados más maduros como Estados Unidos se alcanzan consumos cercanos a los 5 kg per cápita.
Esto confirma que existe un amplio recorrido de crecimiento, especialmente si tenemos en cuenta que la oferta mundial está aumentando de forma muy significativa. Países productores como Perú están experimentando una fuerte expansión, lo que hace imprescindible seguir impulsando la demanda.
En este sentido, el crecimiento del consumo no es sólo una tendencia natural, sino también una necesidad estructural del mercado para absorber el incremento de producción global.
Además, estamos en una fase clave de desarrollo del consumidor. El aguacate ya no se asocia únicamente a determinados momentos de consumo, como el desayuno, sino que cada vez se posiciona más como un producto versátil, integrado en múltiples ocasiones y formatos dentro de la dieta.
Por tanto, todo apunta a que el consumo seguirá creciendo de forma sostenida en los próximos años, apoyado en factores como la alimentación saludable, la conveniencia y la mayor penetración del producto en nuevos segmentos de consumidores. En este contexto, el crecimiento del consumo no es sólo una tendencia, sino una condición necesaria para el equilibrio del mercado.

El consumo del aguacate sigue creciendo y se consolida en el mercado nacional e internacional. / MAGNIFIC
VF. ¿Cuáles son los principales desafíos para el sector del aguacate en España?
AC. Aunque este año la disponibilidad de agua ha mejorado de forma puntual, el desafío hídrico sigue siendo estructural. A esto se suman otros retos clave que condicionan el futuro del sector: La variabilidad climática creciente (como hemos visto este año, pasando de sequía a exceso de lluvia); el incremento de costes de producción; la presión competitiva internacional; y la necesidad de profesionalización y eficiencia.
Pero, además, existen desafíos estructurales muy relevantes que deben abordarse con urgencia. Uno de los principales es el relevo generacional, ya que la edad media del agricultor es elevada y resulta fundamental atraer a nuevas generaciones al sector.
En este sentido, es clave trasladar que el cultivo del aguacate es una actividad rentable, cada vez más tecnificada y con un alto potencial de desarrollo, capaz de generar oportunidades profesionales atractivas.
A esto se suma la creciente dificultad para encontrar mano de obra, tanto cualificada como no cualificada, así como los retos asociados a su disponibilidad en determinadas zonas productoras, especialmente en áreas costeras donde el acceso a vivienda puede convertirse en un factor limitante.
Por tanto, el gran desafío del sector no es sólo adaptarse a un entorno climático más exigente, sino también garantizar su sostenibilidad económica y social a largo plazo.
VF. Respecto a la coyuntura económica inflacionista, ¿cómo afecta el incremento de costes a la producción?
AC. El incremento de costes está tensionando claramente los márgenes de los productores. Estamos hablando de subidas relevantes en energía, fertilizantes, mano de obra y transporte. En muchos casos, estos incrementos no se trasladan íntegramente al precio final, lo que reduce la rentabilidad del cultivo. Esto hace aún más necesario avanzar hacia modelos de explotación más eficientes y tecnificados.
VF. ¿Qué avances está realizando el sector en materia de sostenibilidad?
AC. El sector está avanzando de forma decidida en sostenibilidad, tanto a nivel ambiental como en la gestión de recursos. Uno de los ámbitos más relevantes es la gestión del agua. Además de la mejora continua en eficiencia de riego, con sistemas cada vez más tecnificados, se está avanzando en la incorporación de fuentes hídricas alternativas, como el uso de aguas regeneradas y, en determinadas zonas, el aprovechamiento de agua procedente de desalación. Estas soluciones son clave para reducir la presión sobre los recursos convencionales y aportar mayor estabilidad al sistema productivo.
Por otro lado, el sector europeo opera bajo un marco normativo especialmente exigente, que limita el uso de determinados fitosanitarios y establece estándares muy elevados en materia de seguridad alimentaria, trazabilidad y respeto medioambiental. Esto implica mayores costes y exigencias para el productor, pero al mismo tiempo garantiza un producto de máxima calidad y con todas las garantías para el consumidor.
Asimismo, se continúa avanzando en la optimización del uso de insumos, la implantación de certificaciones medioambientales y la profesionalización de toda la cadena de valor.
En conjunto, el sector está evolucionando hacia un modelo cada vez más eficiente, responsable y alineado con las demandas del consumidor y de la regulación europea.
VF. ¿Ve viable una expansión del cultivo en nuevas zonas o estamos llegando a un límite?
AC. La expansión no sólo es viable, sino que ya es una realidad en España. Tradicionalmente, el cultivo del aguacate se ha desarrollado principalmente en el sur peninsular, con la Axarquía malagueña y la Costa Tropical de Granada como principales núcleos productivos en términos de volumen, así como en Canarias, donde cuenta con un carácter más histórico.
Sin embargo, en los últimos años estamos viendo una clara diversificación geográfica. Se está produciendo una expansión significativa hacia nuevas áreas como la Comunidad Valenciana, que ya cuenta con una superficie relevante y en crecimiento sostenido, así como en provincias como Cádiz, Huelva o Sevilla. Incluso empiezan a desarrollarse plantaciones en zonas más atípicas desde el punto de vista climático, como Galicia o Asturias.
Esto demuestra que el cultivo tiene capacidad de adaptación y que existe un claro interés por parte del sector en seguir creciendo.
Ahora bien, esta expansión debe hacerse con criterios técnicos muy rigurosos. No todas las zonas son aptas, y factores como la disponibilidad hídrica a largo plazo, las condiciones climáticas o la eficiencia productiva siguen siendo determinantes.
Por tanto, el crecimiento continuará, pero el verdadero reto no es sólo aumentar superficie, sino hacerlo de forma ordenada, sostenible y orientada a la calidad, asegurando la viabilidad del cultivo en el medio y largo plazo.
VF. ¿Cuál es el posicionamiento actual de Intertropic dentro del sector del aguacate?
AC. Intertropic nace con una vocación muy clara: ser la casa común de todo el sector del aguacate, integrando a todos los eslabones de la cadena de valor, desde la producción hasta la comercialización.
Nuestro objetivo es contribuir a estructurar, cohesionar y profesionalizar el sector en un momento clave de crecimiento, en el que es fundamental avanzar de forma coordinada. El desarrollo del aguacate en España ha sido muy dinámico en los últimos años, pero ahora es necesario dar un paso más hacia una mayor integración y alineación estratégica.
En este sentido, Intertropic trabaja para impulsar la promoción del consumo, mejorar el posicionamiento del producto europeo y dar salida al incremento de la producción que se está generando tanto en zonas tradicionales como en nuevas áreas de cultivo.
Además, estamos desarrollando iniciativas relevantes a nivel europeo, con programas de promoción en mercados estratégicos como Francia, Italia y Reino Unido, que buscan consolidar y ampliar la presencia del aguacate europeo en el consumo internacional.
Pero, más allá de la promoción, Intertropic aspira a ser la voz del sector, un punto de encuentro donde se aborden de forma conjunta los grandes retos: sostenibilidad, gestión del agua, competitividad, relevo generacional o rentabilidad de las explotaciones. El objetivo final es claro: construir un sector más sólido, atractivo y sostenible, donde todos los actores (productores, comercializadores y resto de agentes) remen en la misma dirección y contribuyan a generar valor de forma equilibrada en toda la cadena. En este sentido, el sector tiene tamaño suficiente para competir a nivel global, pero necesita actuar como tal.
Además, desde Intertropic se está trabajando en el desarrollo de estándares de calidad que refuercen el posicionamiento del aguacate europeo en el mercado. La proximidad a los mercados de destino permite recolectar el producto en su punto óptimo y reducir los tiempos de comercialización, lo que se traduce en una mayor calidad para el consumidor.
El objetivo es avanzar hacia un modelo en el que el origen europeo sea sinónimo de calidad, garantizando unos mínimos homogéneos que aporten confianza al mercado y valor tanto al productor como al consumidor final.
VF. ¿Cómo ve la evolución del sector del aguacate a medio plazo? ¿Qué tendencias marcarán el mercado en los próximos años?
AC. El sector del aguacate va a seguir creciendo de forma clara en los próximos años, pero lo hará en un entorno cada vez más complejo y exigente.
Estamos ante un incremento muy significativo de la producción a nivel global, con países como Perú ampliando de forma muy relevante su capacidad productiva. Esto implica que el gran reto del sector no será solo producir más, sino ser capaces de desarrollar el mercado al mismo ritmo, impulsando el consumo y generando valor.
En este contexto, una de las claves será precisamente la promoción y la capacidad de atraer nuevos consumidores, incrementando el consumo per cápita en Europa, que todavía se sitúa por debajo de mercados más maduros.
Además, el sector tendrá que avanzar en varios ejes fundamentales. En primer lugar, la sostenibilidad real, especialmente en la gestión eficiente del agua y en el cumplimiento de los exigentes estándares europeos. En segundo lugar, la profesionalización y tecnificación del cultivo, con un uso creciente de la digitalización. En tercer lugar, la estructuración y cohesión del sector, para ganar escala y capacidad de influencia. En cuarto lugar, la adaptación a un entorno climático más variable, como ya estamos viendo en campañas recientes. Y, por último, en una mayor orientación al mercado, con un consumidor cada vez más informado y exigente.
“El futuro del sector no dependerá sólo de cuánto produzcamos, sino de cómo seamos capaces de organizarnos y posicionarnos en el mercado”
Por tanto, más que una cuestión de volumen, el futuro del sector pasa por crecer de forma ordenada, generar valor y actuar de manera coordinada.
“El posicionamiento del aguacate europeo, y especialmente el español, deberá apoyarse en atributos como la calidad, la proximidad, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad, consolidándose como una referencia dentro del mercado”
En este escenario, el posicionamiento del aguacate europeo, y especialmente el español, deberá apoyarse en atributos como la calidad, la proximidad, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad, consolidándose como una referencia dentro del mercado. En este sentido, el futuro del sector no dependerá sólo de cuánto produzcamos, sino de cómo seamos capaces de organizarnos y posicionarnos en el mercado.
Acceso a la entrevista en las páginas 2-4-5 del dossier de Aguacate.
Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.








