“Los números cantan en un tema sensible”, por Cirilo Arnandis

El Presidente Frutas y Hortalizas Cooperatives Agro-alimentàries, Cirilo Arnandis habla sobre la seguridad alimentaria

La seguridad alimentaria de cualquier alimento puesto a disposición de un consumidor debe estar garantizada, independientemente de su origen. / ARCHIVO

Cirilo Arnandis (*)

La seguridad alimentaria es un concepto que, más allá de la idea intuitiva que podamos tener sobre lo que significa e implica, tiene su definición oficial, la condición de derecho fundamental y es un objetivo de desarrollo sostenible clave para el bienestar social. Así, se dice que existe “cuando todas las personas tienen acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfagan sus necesidades dietéticas para una vida activa y saludable”. Se basa en cuatro pilares clave como son la disponibilidad, a partir de la existencia física de alimentos; el acceso, desde la existencia de recursos económicos y físicos para obtenerlos; la utilización, referida a la forma en que el cuerpo aprovecha los alimentos, incluyendo la inocuidad de estos; y la estabilidad, tomando como referencia la garantía de acceso y disponibilidad constante en el tiempo. 

Se trata de un concepto amplio, de tal forma que involucra tanto la nutrición como la sostenibilidad de los sistemas alimentarios, en el que la inocuidad de los alimentos es una de las cuestiones principales que ocupa y preocupa tanto a consumidores como a productores. A los productores, en la medida en que su deseo es producir alimentos de la mayor calidad y con métodos respetuosos con el entorno, para obtener una renta adecuada por su trabajo. Y a los consumidores en la medida en que son los beneficiados o perjudicados, en su salud, de la ingesta de esos alimentos. De ahí la importancia de este concepto y que sea fácil convenir que debe de ser igual para cualquier alimento puesto a disposición de un consumidor, independientemente de su origen. A fin de cuentas, la salud humana no hace distingos por procedencia ni por la existencia de distintas normativas legales allá donde se hayan producido.

“El último informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que desgrana los controles realizados durante 2024, concluye, con carácter general, que el riesgo para la salud humana derivado de los residuos de plaguicidas en los alimentos consumidos en Europa sigue siendo bajo”

“El documento ofrece también una serie de recomendaciones para aumentar la eficiencia de los sistemas de control europeos en lo referido a los residuos de plaguicidas. Entre ellas, se indica por ejemplo que se continúen controlando los residuos de plaguicidas en muestras importadas de fuera de la UE con un amplio alcance analítico”

En la medida que una sociedad está más desarrollada, sus autoridades realizan controles para asegurar que los alimentos puestos a la venta reúnan una serie de requisitos dentro de unos determinados parámetros, que les permiten asegurar que no serán nocivos para la salud de las personas. En este contexto, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publica un informe anual que evalúa los niveles de residuos de pesticidas en los alimentos, atendiendo a una estrategia de análisis de muestras a partir de un sistema de control coordinado en el seno de la Unión Europea, al control nacional que realizan los Estados miembros y a los programas temporales de control de importaciones incrementados. Así, recientemente se ha publicado el informe que desgrana los controles realizados durante 2024, que concluye, con carácter general, que el riesgo para la salud humana derivado de los residuos de plaguicidas en los alimentos consumidos en Europa sigue siendo bajo. El documento ofrece también una serie de recomendaciones para aumentar la eficiencia de los sistemas de control europeos en lo referido a los residuos de plaguicidas. Entre ellas, se indica por ejemplo que se continúen controlando los residuos de plaguicidas en muestras importadas de fuera de la UE con un amplio alcance analítico.

El sector reivindica desde hace años el concepto de reciprocidad entre las exigencias productivas de la normativa comunitaria y las de las producciones que nos llegan de países terceros. A fin de cuentas, todos los productos que acceden al mismo mercado deberían de regirse por normativas no discriminativas, de tal manera que todos jueguen con las mismas cartas. En el plano comercial, sabemos que poco o nada se puede hacer, o se quiere hacer, desde la tecnocracia comunitaria. No en vano, es difícil de compensar la apertura de nuevos mercados en sociedades donde la producción primaria de alimentos es su principal, o una importante opción económica. Así pues, el único plano que nos queda por trabajar es el de la seguridad alimentaria o, dicho de otra manera, la salud de los ciudadanos de la Unión Europea. Y a la vista de los datos publicados por el último informe de EFSA, Bruselas tiene que tomarse este tema más en serio.

En relación con el primer grupo de controles, derivados del muestreo del programa plurianual coordinado por la UE, se han realizado 7.467 análisis de productos de origen comunitario y 1.978 sobre muestras procedentes de países terceros. De los productos comunitarios, el 50,3% no muestran resultados cuantificables, el 47,9%, contienen residuos, pero con límites máximos de residuos (LMR) dentro de los niveles permitidos, y el 1,8% superan numéricamente los LMR permitidos de algún producto fitosanitario, pero tras la debida consideración de la incertidumbre de la medición, el nivel real de incumplimiento queda en el 0,8%. Si nos referimos a las muestras analizadas de productos procedentes de países terceros, el 17,1% no presentan nivel de residuos cuantificable, el 78,1% presentan nivel de residuos dentro de los niveles permitidos, y el 4,8% contendría niveles de residuos superiores a la norma, cifra que tras el ajuste por incertidumbre de medición, dejaría en el 2,6% las muestras fuera de la ley.

En relación con el segundo grupo de mediciones, las realizadas por los Estados miembros dentro de sus programas nacionales de control, se analizaron 86.449 muestras, de las cuales el 50,8% procedían del país que realiza el control, el 15,8% de otro país informante de la Unión Europea, mientras que el 21% había sido importado a la UE desde un tercer país. El 12,4% restante se informó como de origen desconocido. Dentro de una toma de muestras proporcionada, observamos como los resultados están en la misma línea en lo que respecta a las producciones provenientes de países terceros. Así, de los productos comunitarios, el 59,7% no muestra restos cuantificables, el 38,2% los muestra dentro de la norma, mientras que el 2,1% —que con el ajuste queda en el 1%— estarían fuera de la norma. Para producciones procedentes de países terceros, el 42,1% no contenía niveles de residuos detectables, el 49,6% contenía residuos dentro de la norma, y el 8,3%, que con el ajuste queda en el 5,2% tenían un nivel de LMR por encima de los permitidos. Según el informe, la tasa más alta de incumplimiento se dio en muestras de origen turco (14,8%), en granadas, limones y tomates.

Finalmente, y sin ánimo de abrumar con cifras, dentro del “Programa temporal de control de importaciones aumentado”, vemos como la tendencia se repite. Así, del conjunto adicional de 39.433 muestras de productos procedentes de países terceros, el 38,3% no presentaba un nivel de residuos cuantificable, el 56,2% presentaba un nivel de residuos dentro de los admitidos por la norma y el 5,5%, que con el ajuste queda en el 3,6%, tenía un nivel de residuos fuera de la norma. A la vista de los datos, sea cual sea el contexto de control, vemos que hay una serie de patrones que se repiten, por lo que no se puede argumentar que haya un sesgo en la toma de muestras.

“Se puede concluir que el nivel de muestras en las que no se han detectado residuos es bastante más alto en producciones europeas que en las procedentes de países terceros. De igual manera, se constata que el nivel de controles de muestras que superan el nivel de residuos permitido es significativamente mayor en productos procedentes de países terceros”

La primera conclusión es que podemos afirmar, de un modo razonable, que en general, y así reza el informe, “se encontró que el riesgo dietético estimado era bajo para la mayoría de los subgrupos poblacionales y sustancias evaluadas de la Unión Europea”. Buena noticia de la cual nos congratulamos, ya que indica que en Europa se encuentran productos alimentarios del más alto estándar por lo que a seguridad alimentaria se refiere. Sin embargo, también se puede concluir que el nivel de muestras en las que no se han detectado residuos es bastante más alto en producciones europeas que en las procedentes de países terceros. De igual manera, se constata que el nivel de controles de muestras que superan el nivel de residuos permitido es significativamente mayor en productos procedentes de países terceros. Y lo más llamativo es que el mayor diferencial entre las producciones procedentes de países terceros y las comunitarias se da en las muestras con nivel de residuos dentro de los límites legislados en la Unión Europea. 

“Del informe también podemos deducir que los países terceros disponen de un abanico mayor de materias activas para tratar sus plagas, incluyéndose entre ellas algunas cuyo uso está prohibido en Europa. Esta circunstancia, además de un agravio en lo que se refiere a los costes de producción, supone una doble desventaja para los productores comunitarios por cuanto cada vez nos llegan más plagas de cuarentena”

Del informe también podemos deducir que los países terceros disponen de un abanico mayor de materias activas para tratar sus plagas, incluyéndose entre ellas algunas cuyo uso está prohibido en Europa. Esta circunstancia, además de un agravio en lo que se refiere a los costes de producción, supone una doble desventaja para los productores comunitarios por cuanto cada vez nos llegan más plagas de cuarentena. Los números cantan y ante ellos no cabe más interpretación que actuar en consecuencia y en justicia.

(*) Presidente Frutas y Hortalizas Cooperatives Agro-alimentàries