COAG denuncia el menor precio de patata española por la compra de francesa en restauración

La organización ha asegurado que estos operadores “han provechado el ‘boom’ turístico de junio” para comprar ese excedente francés de baja calidad, a 15-20 céntimos por kilo

La patata nueva española recién recolectada en Murcia (Campo de Cartagena) y Andalucía, que en junio debería tener su momento de máxima demanda, “se acumula sin salida en el campo”. / ARCHIVO

Efeagro.

Los grandes operadores de suministro de patata a hoteles, bares y restaurantes han colocado “masivamente” patata vieja francesa de conservación, lo que ha “hundido” el precio de la pata nueva española en el campo, según la organización agraria COAG.

En un comunicado COAG ha asegurado que estos operadores “han provechado el ‘boom’ turístico de junio” para comprar ese excedente francés de baja calidad, a 15-20 céntimos por kilo.

Esta práctica ha hecho caer el precio de la patata nueva española en el campo hasta los 25-30 céntimos, por debajo de los 35-40 céntimos que cuesta producirla.

Así, la patata nueva española recién recolectada en Murcia (Campo de Cartagena) y Andalucía, que en junio debería tener su momento de máxima demanda, “se acumula sin salida en el campo”.

La organización ha calculado que el agricultor pierde entre 100 y 150 euros por tonelada, “mientras el turista come en el bar una tortilla hecha con patata almacenada en cámara desde el año pasado, que se oscurece y se deshace al freírla”.

“Mientras los hoteles, bares y restaurantes de toda España viven uno de sus mejores junios en años, los agricultores que producen la patata con la que se hacen las tortillas están al borde de la ruina”, ha subrayado el responsable de patata de COAG, Alberto Duque.

Actualmente, casi tres de cada cuatro kilos de patata importada en España proceden de Francia (73 % del total), con un aumento de las importaciones del 23 % en última campaña, según COAG.

Se estima que las importaciones de patata francesa han crecido un 33 % en diez años, hasta 941.000 toneladas en 2025.

La organización agraria ha exigido a los grandes mercas y operadores del canal Horeca, cadenas de distribución que operan en España y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que apuesten por la patata nueva española en sus lineales durante los meses de campaña (mayo, junio y julio).

De esa forma, se puede “eliminar forma progresiva la patata de conservación francesa mientras la producción estatal esté disponible en cantidad y calidad suficientes”.

COAG también ha reclamado que se garantice un etiquetado claro y visible del origen y la condición del producto para que el consumidor pueda tomar decisiones de compra informadas.

Por ello, ha solicitado al Ministerio que actúe con urgencia, reforzando los mecanismos de control del cumplimiento de la ley de la cadena alimentaria, para que se establezcan unos precios justos por encima de los costes de producción reales.

Y ha pedido que se impulsen campañas conjuntas de promoción del consumo de patata nueva española para que se pongan en valor sus propiedades nutricionales, su frescura, su calidad culinaria y su contribución a la agricultura nacional y al medio rural.