Gust de Lleida es una red de confianza que conecta territorio, tradición e innovación

Jordi Verdú, vicepresidente del Patronato de Promoción Económica de la Diputación de Lleida, explica la creación, el desarrollo y la proyección de Gust de Lleida

Jordi Verdú, vicepresidente del Patronato de Promoción Económica de la Diputación de Lleida. / DIPUTACIÓN DE LLEIDA

Óscar Ortega. Barcelona. 

De una manera clara Jordi Verdú, vicepresidente del Patronato de Promoción Económica de la Diputación de Lleida, define la marca Gust de Lleida como “una marca agroalimentaria que identifica y promueve los productos de calidad de Lleida, Pirineo y Arán” y añade que “Gust de Lleida nace para proyectar el territorio, su gente y tradición, con mirada de futuro”.

Esta marca, impulsada por la Diputación de Lleida, es una iniciativa compartida que une productores, elaboradores y otros agentes del sector para reforzar el producto local, fomentar el consumo de proximidad y dar visibilidad a su excelencia.

En palabras de Verdú, “cada producto explica una historia de calidad, origen y compromiso” y define que “más que un sello, Gust de Lleida es una red de confianza que conecta territorio, tradición e innovación”.

Apuesta por el territorio

Esta iniciativa parte de una realidad evidente: Lleida es un territorio productor, transformador y gastronómico, con alimentos de calidad, profesionales comprometidos y una identidad propia. Jordi Verdú explica que, con Gust de Lleida, “la Diputación de Lleida impulsa una herramienta de promoción al servicio del territorio, pensada para dar más visibilidad a nuestros productos, reforzar el vínculo entre productores y restauración, y proyectar la calidad agroalimentaria de la demarcación de Lleida”.

Así, esta iniciativa pretende consolidar una red agroalimentaria más cohesionada y visible. Porque detrás de cada producto hay explotaciones familiares, pequeñas empresas, cooperativas y emprendedores que contribuyen a mantener vivo el tejido económico y social de las comarcas leridanas. Gust de Lleida aspira a convertir esta diversidad en una marca compartida capaz de proyectar el valor de los alimentos del país mucho más allá de su lugar de origen.

Agricultura

Fruta, productos de la huerta y el trabajo de agricultores, elaboradores y cocineros convierten las tierras de Lleida en un territorio vivo, diverso y estrechamente vinculado al producto de temporada. Cuando llega el verano, los campos se llenan de melocotones, nectarinas, cerezas, albaricoques, manzanas y peras, mientras las huertas ofrecen tomates, pimientos, berenjenas y calabacines. Detrás de cada alimento hay una familia, un paisaje moldeado durante generaciones y un conocimiento que evoluciona para afrontar retos como la sostenibilidad y el ahorro de agua. Este es el universo que representa Gust de Lleida. “Gust de Lleida es un proyecto colectivo que une agricultura, ganadería, artesanía alimentaria, comercio, restauración y territorio bajo valores de calidad, proximidad, autenticidad, tradición y compromiso con la tierra”, afirma el vicepresidente del Patronato de Promoción Económica de la Diputación de Lleida.

Estrategia de futuro

Esta marca es una estrategia de futuro porque nace con la voluntad de visibilizar sus productos más allá de Lleida, de integrar el sector agroalimentario en el mercado global sin perder la esencia de proximidad y sostenibilidad. En esta línea de trabajo, Verdú manifiesta que “trabajamos codo con codo con consejos comarcales, denominaciones de origen, grupos de acción local y sector productivo para garantizar que esta red de excelencia tenga una proyección real y efectiva”.

También se impulsa colaboraciones con creadores de contenido y prescriptores gastronómicos con el objetivo de llegar a más público. En paralelo, se trabaja para que los productos adheridos ganen presencia en catering, actos institucionales y obsequios corporativos vinculados a la Diputación de Lleida.

“El futuro agroalimentario de Lleida, Pirineos y Arán no sólo se cultiva; también se transforma, se cocina, se perfecciona, se disfruta y se comparte con el mundo. Porqué impulsar nuestros productos agroalimentarios es también hacer de Lleida una verdadera tierra de oportunidades”, concluye Jordi Verdú.

El logo, reflejo de una filosofía

Jordi Verdú declara que “el logotipo de Gust de Lleida refleja a la perfección la filosofía de estrategia de futuro”.

La G en espiral representa un movimiento constante hacia delante, un sector dinámico e innovador que no se detiene. Sus colores cuentan la historia del territorio leridano: el rojo de las cerezas y los vinos; el dorado del trigo y del aceite, de sus melocotones; el verde oliva que evoca sus campos y sus frutos; y el púrpura que simboliza la elegancia, la tradición, y reconoce el papel de la mujer campesina, un pilar fundamental. Todo ello sobre el blanco que recuerda la potencia de sus quesos y sus lácteos.

Una tierra de vinos, un relato de territorio

El libro ‘Una terra de vins’, editado por Pagès Editors con la colaboración de la Denomicación de Origen (DO) Costers del Segre, recorre la identidad vitivinícola de las Terres de Lleida, el Pirineo y Arán a través de sus paisajes, bodegas, viticultores y protagonistas. La publicación, enmarcada en la estrategia de promoción agroalimentaria Gust de Lleida, pone en valor la calidad, la diversidad y la personalidad de los vinos del territorio, así como el papel del vino como parte esencial de su cultura, economía y proyección.

La obra nace con la voluntad de explicar Lleida también a través de sus vinos, conectando tradición, producto, gastronomía y futuro. Coordinada por Eva Vicens y Rafa Gimena, recoge la voz del sector y contribuye a reforzar el posicionamiento de Lleida, Pirineo y Arán como territorio vitivinícola con identidad propia, capaz de generar relato, experiencia y valor añadido en torno al producto local.