El secretario general de UPA Madrid, Jesús Anchuelola, ha asegurado que “las restricciones son excesivas, porque no se puede meter a todo el sector en el mismo saco”

UPA Madrid ha reclamado que se tengan en cuenta a las asociaciones agrarias para diseñar la futura gestión de las zonas afectadas por los incendios y de las ayudas que se aprueben para los agricultores y ganaderos. / ARCHIVO
Efeagro.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de la Comunidad de Madrid, que cifra en 18.500 la superficie agrícola útil (SAU) quemada por el incendio de la Sierra Oeste en la región, ha reclamado que se flexibilicen las restricciones aprobadas para el uso de maquinaria en su actividad.
El secretario general de UPA Madrid, Jesús Anchuelola, ha asegurado que “las restricciones son excesivas, porque no se puede meter a todo el sector en el mismo saco”, cuando además los agricultores y ganaderos ven en parcelas adyacentes trabajar a maquinaria industrial instalando, por ejemplo, placas fotovoltaicas.
Anchuelola teme que la actividad agrícola y ganadera de las zonas afectadas, paralizada desde hace una semana, “se pueda alargar varios días más” y ha confirmado que ya se han reunido con los responsables de la Dirección General de Agricultura regional para que se “ajusten y flexibilicen las restricciones”, ahora que ha bajado a nivel 2 la gestión del incendio.
También, ha reclamado que se tengan en cuenta a las asociaciones agrarias para diseñar la futura gestión de las zonas afectadas y de las ayudas que se aprueben para los agricultores y ganaderos.
El secretario de Agricultura y Aromáticas de UPA Madrid, Pío Carmena, ha indicado que si bien puede haber riesgo en el uso de maquinaria para la cosecha de cereal, habría que permitir su uso en otros cultivos como la lavandía o la alfalfa de regadío.
La vicesecretaria general de UPA Madrid, Mónica Álvaro, ha precisado que con los datos que les han facilitado la Comunidad de Madrid, la superficie de olivar y viñedo quemadas en la región alcanza unas 700 hectáreas, mientras la más dañada han sido pastos ganaderos (17.200 hectáreas).
UPA Madrid no cuenta aún con datos sobre los daños del incendio en la agricultura y ganadería porque, como ha explicado Álvaro, en los viñedos no se ha podido entrar hasta este jueves.
También ha hecho referencia a los graves daños que ha sufrido la apicultura de la Sierra Oeste, “con un gran número de colmenas calcinadas que se van a poder reponer hasta dentro de mucho tiempo”.
Álvaro ha indicado que en Madrid tanto las explotaciones ganaderas como en el viñedo y el olivar hay poca suscripción de líneas del seguro agrario, que sí que cubre el riesgo de incendio aunque no las pérdidas por la inactividad obligada, que puede hacer que se pierda rentabilidad en la vendimia, por ejemplo.
Ha demandado además soluciones para aquellos productores que, de cara a la próxima campaña de la Política Agraria Común (PAC), no puedan cumplir las condiciones que se exigen y ha alertado de que, por la experiencia con otros incendios, el cambio del ecosistema en la zona puede poner en riesgo el viñedo de la denominación Vinos de Madrid.
“Hace siete u ocho años hubo otro incendio en la sierra Oeste y no se hizo nada; se produjeron daños colaterales en los viñedos que estaban rodeados de zonas quemadas, donde acudían los pájaros a comerse las uvas”, ha puesto como ejemplo.



