Tras diez años complicados, la firma confirma que en los dos últimos ejercicios ha aumentado la demanda de plantones en la Ribera del Xúquer

La firma ha agotado este año los 250.000 plantones que tenía disponibles. / VH
Óscar Orzanco. Redacción.
El kaki es un cultivo emblemático en la actividad de Viveros Hernandorena. Compañía pionera y de referencia en la comercialización de plantones de esta fruta, esta firma continúa siendo actualmente puntera en este segmento. De hecho, desde la fundación de la empresa allá por los años 80, este cultivo constituye uno de los principales motores de desarrollo de la firma y actualmente mantiene una posición de liderazgo tanto en España como en Europa, acaparando una cuota de mercado superior al 60%.
La actividad de los viveros camina en consonancia a la de los productores, y es un buen termómetro para medir la salud y la trayectoria de un sector. En este sentido, Viveros Hernandorena confirma que durante los dos últimos años se han reactivado las ventas de plantones de kaki en Valencia para responder a la demanda de replantación y renovación en la zona de la Ribera del Xúquer. No obstante, se han vivido años muy difíciles y precisan que el periodo comprendido entre 2014 y 2024 ha sido complicado. “Durante estos diez años, el sector valenciano, nuestro principal cliente, dejó de plantar y la demanda de plantas cayó muchísimo. La salida de nuestra empresa para suplir esta caída fue la exportación a destinos como Italia, Francia, Portugal, países de Europa del Este, Azerbaiyán o Georgia”, confirma la directora Comercial y Exportación Rosa Hernandorena.
Sin embargo, esta tendencia negativa para el sector viverista ha comenzado a revertirse, sin llegar a las cifras que se alcanzaron cuando se vivió el denominado ‘boom’ del kaki, centrado en la variedad Rojo Brillante. Una etapa que supuso una expansión masiva y convirtió al país en una potencia mundial en este cultivo. De alcanzar unas 18.500 hectáreas en todo el país, la inmensa mayoría en la Ribera del Xúquer, principal zona productora y exportadora de esta fruta, se ha pasado actualmente a unas 14.000.
De cara al invierno de 2028, Viveros Hernandorena tendrá disponibles entre 350.000 y 400.000 plantones comerciales
Este proceso de ajuste ha sido duro para los viveros, que vieron caer drásticamente sus ventas. No obstante, parece que comienzan a verse brotes verdes en el horizonte. 2025 fue el año en el que se inició la recuperación de venta de plantones en Valencia y en el presente ejercicio se ha confirmado esta tendencia. Viveros Hernandorena disponía de 250.000 plantas, y gracias al incremento de ventas en la Ribera del Xúquer, están todas agotadas para realizar las plantaciones en enero de 2027. Y de cara al invierno de 2028, confirman un notable incremento y tendrán disponibles entre 350.000 y 400.000 plantones comerciales. “La máxima producción de nuestra historia y de todos los viveros, porque no hay ninguna empresa de este sector que haya puesto en el mercado 400.000 plantas de kaki en un año”, confirma Rosa Hernandorena.
Durante diez años la actividad de los viveros se ha mantenido bajo mínimos en Valencia. Tras vivir esa fase de gran expansión, los problemas comenzaron a acumularse para los productores de kaki. La climatología y las plagas, aunque ya está mejorando en su control, han hecho estragos en los últimos años. Los costes se han disparado, los precios de venta se han ido moderando, y la rentabilidad del cultivo se ha ajustado. Esto ha derivado en la mencionada disminución de la superficie de cultivo.
Según explica Rosa Hernandorena, “han sido diez años muy complicados y actualmente nos encontramos, ante la falta de inversión en nuevas plantaciones, con una zona agronómicamente envejecida en la que sigue predominando el minifundismo. A la reducción de la superficie cultivada, el envejecimiento de las plantaciones está provocando un descenso del rendimiento productivo por hectárea, lo que también está limitando el volumen de cosecha disponible cada campaña”.
“Es cierto que en estos dos últimos años ha aumentado la demanda de plantones en la Ribera del Xúquer para replantar y renovar, y hemos vuelto a centrarnos en servir planta en Valencia, donde hemos vendido casi el 90% de nuestra producción”, indica la directora Comercial y Exportación.
Sin embargo, como específica Rosa Hernandorena, “esto no significa que vayamos a inundar la Ribera del Xúquer de plantaciones de kaki. En Valencia existen actualmente 14.000 hectáreas dedicadas a este cultivo. Para mantener esa superficie estable se necesitaría una renovación anual del 10% de las plantas. Es decir, cada año habría que plantar 900.000 plantones nuevos para mantener la producción. Pero esto no se está haciendo, ya que entre las ventas de todos los viveros no llegamos al medio millón. Con lo cual, aunque los productores agoten todas las plantas de los viveristas, no llegamos a cubrir el cupo para mantener la actividad y que las hectáreas cultivadas y la producción no sigan bajando. En mi opinión, está faltando kaki y deberíamos mantener la superficie, por lo menos, en 15.000 hectáreas, ya que la cosecha de los últimos años ha sido baja en general”.
Rosa Hernandorena señala también que, ante las complicaciones que está viviendo el sector del kaki, “el cultivo se ha profesionalizado. Actualmente sólo invierten en nuevas plantaciones profesionales. Sobre todo operadores que tienen integrado todo el proceso, desde el campo hasta la comercialización. Y ahora mismo quién más está invirtiendo es la empresa privada”.
Exportación
Aunque salir fuera es complicado y arriesgado, la exportación ha permitido a Viveros Hernandorena mantener su nivel de actividad en el sector del kaki, y suplir la caída del mercado valenciano. “Nuestros principales destinos son tres países europeos colindantes como Italia, Francia y Portugal. Y también se está notando un incremento de pedidos de países de Europa del Este como, por ejemplo, Hungría o la República Checa. Azerbaiyán y Georgia también nos están comprando todos los años bastante kaki Rojo Brillante, la mejor variedad del mundo”, explica Rosa Hernandorena.
Actualmente, Azerbaiyán es el tercer productor mundial de kaki y es un país con mucha cultura en esta fruta. Pero sus producciones se comercializan en Rusia. Por eso, en Viveros Hernandorena siempre afirmamos que “nuestra exportación no interfiere con el comercio en el mercado europeo”, precisa.
Viveros Hernandorena es actualmente el vivero líder en este segmento. La fuerte apuesta por el I+D en sus sistemas de producción, el trabajo conjunto con obtentores y centros de investigación, y la formación continua de sus equipos, les posiciona actualmente como firma de referencia nacional e internacional. Este liderazgo les ha permitido superar estos años complicados que se han vivido en el mercado valenciano, incrementando la exportación de plantones fuera de nuestras fronteras. Ahora, tras incrementarse la demanda en la zona productora de la Ribera del Xúquer, y sin desatender las peticiones de otros destinos internacionales, han vuelto a sus orígenes, priorizando las ventas en la zona de Valencia.




