Su cuota llega al 61% en alimentación y al 64,4% en droguería y limpieza, mientras que la marca de fabricante mantiene el liderazgo en bebidas y perfumería e higiene, según Circana

En cuanto a la evolución general del mercado, el gran consumo español mantiene una trayectoria positiva. / ARCHIVO
Efeagro.
La marca de distribuidor consolida una cuota cercana al 52% del mercado español de gran consumo, aunque su peso varía según las categorías. Los datos del barómetro de Circana correspondientes a septiembre sitúan su participación en el 61% en alimentación y en el 64,4% en droguería y limpieza. Por su parte, la marca de fabricante mantiene la preferencia de los consumidores en bebidas y perfumería e higiene.
En concreto, las enseñas de los fabricantes concentran dos tercios del gasto en bebidas y el 68,8% en perfumería e higiene. Además, ambas modalidades presentan ritmos de evolución diferentes: la marca de distribuidor avanza con mayor intensidad en alimentación y perfumería e higiene, mientras que la de fabricante muestra un mayor dinamismo en bebidas.
Circana apunta que estos resultados no permiten hablar de un modelo ganador en el conjunto del mercado, sino que el equilibrio competitivo entre ambos tipos de marca se define cada vez más en función de cada categoría.
El gran consumo crece por la demanda
En cuanto a la evolución general del mercado, el gran consumo español mantiene una trayectoria positiva. En septiembre, las ventas crecieron un 2,7% en valor, impulsadas principalmente por el avance del volumen, que aumentó un 2,2%. La contribución de los precios fue del 0,5%.
En el acumulado del año, el crecimiento alcanza el 3,9% en valor y el 2,6% en demanda.
La portavoz de Circana, Sandra Latorre, ha señalado que el mercado continúa creciendo principalmente por la demanda y no por el precio, en un contexto en el que la inflación vuelve a ganar protagonismo y aumenta la presión sobre el presupuesto de los hogares.
Latorre ha matizado que este comportamiento no significa que los consumidores hayan dejado de ser prudentes. Según ha explicado, la cesta de la compra es cada vez más selectiva y combina productos de alimentación cotidiana con una mayor búsqueda de practicidad y categorías vinculadas al disfrute.





