España registra una caída de la producción del 2% en la campaña 2025/2026 y un aumento de los costes de energía y transporte del 16% y de los plásticos y embalajes del 18%

La presión de las importaciones de países terceros fue una preocupación compartida por representantes de distintos Estados miembros. / ÓSCAR ORZANCO
Valencia Fruits. Redacción.
El aumento de los costes de producción y la competencia de las importaciones de países terceros, especialmente de Marruecos, centran las preocupaciones del sector del tomate europeo. Así se puso de manifiesto en la reunión del Grupo de Expertos de Tomate de la Comisión Europea (CE), celebrada esta semana en Bruselas para analizar la evolución del mercado comunitario y los principales retos de la producción.
En el caso de España, el director de Fepex, Ignacio Antequera, presentó los datos de la campaña 2025/2026, marcada por una superficie relativamente estable y un descenso de la producción de alrededor del 2%. Aunque los precios han mejorado, esta evolución no se ha traducido en una mayor rentabilidad debido a la presión de los costes, impulsados por el encarecimiento de la energía, los fertilizantes y los derivados del petróleo.
En concreto, la delegación española señaló incrementos del 16% en energía y transporte respecto a condiciones consideradas normales, y del 18% en plásticos, envases y embalajes.
Otro de los puntos de preocupación fue la evolución del tomate cherry, cuya superficie ha disminuido, especialmente en el caso del cherry suelto. Según lo expuesto por el sector, esta tendencia está vinculada a la competencia de Marruecos y a las diferencias en los costes laborales y las condiciones regulatorias.
Marruecos concentra buena parte de las importaciones
La presión de las importaciones de países terceros fue una preocupación compartida por representantes de distintos Estados miembros. Los datos de comercio exterior presentados en la reunión cifraron las importaciones comunitarias de tomate fresco procedentes de terceros países en 773.000 toneladas en 2025. De este volumen, 527.000 toneladas correspondieron a Marruecos.
Por su parte, las exportaciones de la Unión Europea a países terceros alcanzaron las 383.000 toneladas, dirigidas fundamentalmente a Reino Unido, que recibió 279.000 toneladas.
Las intervenciones de los representantes de otros países reflejaron que buena parte de las dificultades son comunes a la producción europea. Bélgica, Países Bajos y Polonia señalaron los efectos de las recientes olas de calor y las lluvias, así como los problemas derivados del virus del rugoso y de los elevados costes energéticos, especialmente relevantes para estos orígenes.
La cautela de los consumidores frena la demanda
La reunión también abordó la evolución del consumo, condicionada por la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre económica, que están llevando a los consumidores europeos a actuar con mayor cautela y a modificar sus hábitos de compra.
En Francia, el aumento del consumo de tomate favorecido por las temperaturas se vio frenado posteriormente por una fuerte subida de los precios, que provocó una importante contracción de la demanda.
En España, los datos presentados reflejaron un descenso del 0,5% en el consumo de hortalizas.



