Cortavientos y mallas sombra para cítricos: los agrotextiles Arrigoni aumentan el rendimiento un 30%

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Reduciendo la fuerza del viento hasta más del 50%, las gamas Scirocco y Libeccio disminuyen el consumo de agua y minimizan el estrés fisiológico de la planta

Las soluciones de Arrigoni protegen el huerto de cítricos no sólo de eventos meteorológicos imprevistos, sino que también el microclima se mejora gracias a la posibilidad de reducir el viento hasta más del 50% y controlar el grado de sombra. / ARRIGONI

Valencia Fruits. Redacción.

Según los últimos datos de la “Organización Mundial de Cítricos”, que obedece a las siglas WCO por su denominación en inglés, la producción de cítricos está en aumento a nivel mundial. Sin embargo, unas condiciones climáticas adversas, como los fuertes vientos tanto calientes como fríos, pueden comprometer decisivamente esta tendencia. Libeccio y Scirocco, las soluciones 100% ecológicas de Arrigoni, responden a estas amenazas.

Estas soluciones protegen el huerto de cítricos no sólo de eventos meteorológicos imprevistos, como las fuertes tormentas de granizo, sino que también el microclima se mejora gracias a la posibilidad de reducir el viento hasta más del 50% y controlar el grado de sombra. Los resultados se prueban con ensayos de campo: el estrés fisiológico de las plantas se minimiza mientras que la salud y el rendimiento de los árboles se mejoran, lo que conduce a una alta calidad de la fruta y un aumento de la productividad de más del 30%.

Los vientos moderados son bienvenidos en la agricultura: ayudan al proceso de polinización, eliminan el aire frío y húmedo y reducen el riesgo de enfermedades fúngicas. Los fuertes vientos, por otro lado, pueden ser uno de los mayores problemas para los productores, tanto para los cultivos protegidos como abiertos. A medida que aumenta la velocidad del viento, el crecimiento de las plantas se ralentiza y es limitado, lo que resulta en una reducción en la calidad y el rendimiento de la fruta.

La primera solución de Arrigoni, Scirocco, es una malla de polietileno de alta densidad estabilizada contra los rayos ultravioleta, con una permeabilidad al aire que puede variar de 33 a más del 60%, dependiendo del patrón textil elegido. La gama Libeccio es otra solución ideal para el desarrollo de cítricos en zonas sometidas incluso a tormentas de viento. De hecho, es una protección para cortavientos de malla Raschel disponible en diferentes tipos según las áreas para las que está destinado.

Disponible en la versión transparente, LIBECCIO 50 TRANSPARENT, actúa como antigranizo, como malla de protección contra las heladas y brinda sombreado moderado, con el fin de crear el microclima ideal dentro del huerto, favoreciendo el pleno desarrollo de los frutos. Específicamente, las pruebas de campo han mostrado fluctuaciones de temperatura más bajas, mejores condiciones de humedad y mayor eficiencia en el uso del agua. Por último, la instalación también crea condiciones más favorables para los trabajadores, sin obstaculizar sus operaciones intensivas en mano de obra.

Mallas de sombreado y antigranizo

Además del viento, hay otros factores que influyen en la calidad de los cítricos, como la alta insolación y el granizo. Las mallas de protección que mejor responden a estos riesgos son Irde Multi Pro extra – malla tejida con factor de sombreado del 8% – y Fructus 5/4, malla de protección contra granizo en monofilamento de polietileno de alta densidad con factor de sombreado del 6%. Las pruebas de campo han demostrado, además, que Iride Multi Pro Extra también favorece el cultivo de cítricos sin semillas, más apreciados por el consumidor, ya que controla la polinización cruzada, la principal causa de la formación de semillas dentro de las frutas.

Los últimos datos publicados por la Organización Mundial de los Cítricos predicen para la temporada 2020/2021 un aumento en la producción de cítricos en muchos de los países que hoy se encuentran entre los mayores productores. Sólo por nombrar algunos, España, Italia y Grecia prevén un crecimiento medio del 10%, con un volumen total de 11.559 millones de toneladas. Realidades emergentes como Túnez y Marruecos también muestran un crecimiento de doble dígito, respectivamente del 20 y el 13%. Otros países productores importantes como Israel, Egipto y Turquía, por otro lado, esperan disminuciones de 4, 8 y 15% respectivamente en sus volúmenes, precisamente debido a las condiciones climáticas adversas y los acontecimientos atmosféricos.