La empresa del Campo de Cartagena incorpora, además, un Cantaloup, un amarillo, un Galia y tres sandías como novedades para esta campaña

Kalimero es el melón mini Piel de Sapo, la novedad presentada por Fitó este año. / PILAR BENITO
Pilar Benito. Murcia
La finca de ensayo de Lobosillo, en el Campo de Cartagena, fue escenario hace unos días de la presentación de las novedades en melón y sandía al aire libre en el portfolio de la semillera Fitó. Enmarcado en el Water & Melon Show, esta empresa se ha sumado a las propuestas ‘mini’ demandadas por el mercado, con Kalimero, en melón Piel de Sapo, mientras que sigue ampliando su colección de Cantaloup, amarillo y Galia. En sandía, crece la oferta con tres polinizadores de piel rayada con microsemillas y un tamaño menor.
Raquel Gómez, Área Manager de Iberia en Fitó, y José Antonio Zafra, técnico comercial, fueron los encargados de exponer las características de los productos, tanto los que ya están comercializados como las nuevas incorporaciones.
“En los últimos años, Fitó ha hecho un gran esfuerzo en investigación en sandía y como fruto de ello han salido a su comercialización distintas variedades. En triploides, tenemos la Taylor (blanca rayada y de gran calibre al aire libre, entre 6 y 8 kilos) que ya ha cumplido dos años en el mercado; y la Rihana, de piel verde oscuro de alto contenido en azúcares, la primera triploide que sacamos”, indicó Zafra. Esta última variedad puede cultivarse tanto al aire libre como en invernadero.
El técnico de Fitó explicó que estas sandías triploides hay siempre que polinizarlas con las diploides, de microsemillas. “Nosotros tenemos dos tipologías con microsemillas, las de tipo Tiger, más rayadas y de verde claro; y las tipo Crimson (Pilar, Leyva, Raquel y Amaral), con veta más ancha y más oscura”, apuntó. En común tienen “su calidad interna, y que son buenas de comer”, añadió. Por cada tres sandías triploides hay que plantar al menos una diploide para que tenga una buena polinización, recordó Zafra.
Son sandías más pequeñas de tamaño, de carne crujiente e ideales para el mercado europeo. “Y ahora lo que estamos haciendo es dotarlas de más sabor”, destacó Raquel Gómez.
Los melones se adecúan al mercado
Fitó se ha apuntado a la imparable demanda de los mercados de productos con calibres más pequeños con una nueva propuesta en su catálogo de melón, con un Piel de Sapo ‘mini’ que han bautizado con el nombre de Kalimero.
“Es el primer Piel de Sapo ‘mini’ comercial que hemos sacado y estamos muy contentos de la calidad que ha dado en el campo y de la buena aceptación que ha tenido entre los agricultores. Aparte del sabor, que es fundamental, el pepitero de este melón es novedoso, de color anaranjado. Es un melón que, dependiendo de la fecha de trasplante, tempranos o medios, puede oscilar entre kilo y medio, si son tempranos, a dos kilos, o dos kilos doscientos si son más tardíos”, explicó Zafra.
Este tipo de melón va sobre todo para la exportación, hacia mercados europeos, y su carne blanca y crujiente contrasta con el naranja de la pepita. Su alto nivel de azúcar no resta su excelente conservación y facilidad para viajar, al decir de la empresa semillera. “Es un melón pequeño que aporta calidad”, subrayó Raquel Gómez, añadiendo que la variedad Piel de Sapo cada vez está entrando más en el mercado europeo porque, tras viajar de turismo a España, sus ciudadanos lo han probado y les gusta.
En cuanto al rendimiento, Zafra destacó que, aunque depende del agricultor y de las zonas donde se cultiva, puede dar el mismo que un Piel de Sapo normal. Es decir, pasar de las 50 toneladas por hectárea, porque al ser pequeño se le puede duplicar la densidad de la plantación, aunque esto conlleve un incremento en los costes.
En cuanto a las otras propuestas de melones, se mantiene muy demandada la gama de branco, la variedad Pías es la más veterana y lleva años siendo líder en Portugal, según Raquel Gómez. “Siguen las variedades presentadas el año pasado, como Brinches y Ervidel, todas pensadas para el país vecino donde tenemos una cuota de mercado muy alta”.
Zafra añadió que estos melones pueden tener un nicho de mercado en España, en concreto en Murcia en temprano, que puede adelantar el trasplante a los primeros días de marzo, y antes de que haya empezado en Portugal (allí lo hacen a finales de marzo y principios de abril). En la Mancha, además, se podría incorporar como variedades más tardías, en un calendario al que no llega Portugal. En ambos territorios la que se está plantando es la variedad Brinches, por ser un melón de más tamaño, y algo de Pías.
Por lo que respecta a los Cantaloup, Fitó ha sacado este año la variedad CLV213028, que se caracteriza por su calidad interna, elevado nivel de azúcar, limpieza de escriturado y amplio paquete de resistencias.
Al Bristol del concepto Galia larga vida, que ha estado desde el año pasado en el mercado, se une en esta campaña una propuesta para comercializar el año próximo: el GLV230884, que se llamará Liverpool. Esta variedad será para trasplantes similares al Bristol, indicó Zafra, del 10 de abril en adelante. “Aporta frutos homogéneos, excelente sabor, alto contenido en azúcar y muy buena conservación, convirtiéndose en una alternativa especialmente orientada a la exportación”.
Todas las nuevas variedades, puntualizó el técnico comercial, tienen resistencia a las cinco cepas de oidio y pulgón. “Ahora están apareciendo nuevas cepas de oidio, las razas 6 y 7, y pensamos que Liverpool tiene resistencia a la raza 6 y eso sí que sería una novedad”.
Para finalizar, José Antonio Zafra relató las novedades en melón amarillo. A la ya asentada variedad Robleo, “líder durante varios años y que lleva casi una década en el mercado”, esta campaña se le suma la MH230567, que, si la empresa obtiene el permiso del registro, se llamará Bullaque. Aporta al Robleo, la resistencia a pulgón, y mantiene la resistencia a las cinco razas de oidio.
En cuanto a sus características, indicó que es muy precoz y muy productivo; de carne blanca, firme y crujiente con un buen nivel de azúcar. Su tamaño postcosecha (alrededor de dos kilos) es ideal para la exportación, según Fitó.
Como curiosidad, Zafra explicó que el nombre de Bullaque hace referencia al río que pasa por el municipio de Robleo, ubicado en Ciudad Real. “Es una forma de enlazar las dos variedades”.
ν Especialidades
Fitó tiene además comercializados dos conceptos de “productos diferenciales” en melón, con los que buscan generar nuevas oportunidades comerciales: el Waikiki y el Little Planet.
Waikiki es un fruto “exótico” de forma oval y piel blanca perlada, con pulpa color salmón intenso. La empresa destaca que continúa consolidándose como una referencia dentro del segmento de melones premium “gracias a su sabor, textura y elevada calidad interna”. Pesa entre 1.5 y 3.5 kilos y alcanza los 14.5 grados Brix.
La segunda oferta es conocida como el Little Planet, un melón de una “dulzura de otra galaxia”, alcanza los 16 grados Brix, que propone una experiencia completamente diferente. De carne verde, “tiene un aspecto innovador y altos niveles de azúcar, pensado para sorprender al consumidor y aportar diferenciación en el punto de venta”.
Acceso a la noticia en la página 7 del dossier de Melón y Sandía en el ejemplar de Valencia Fruits.
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