El gasto en alimentación crece pero baja en volumen

Bioibérica CT

En los cinco primeros meses de 2022, la compra de alimentos por parte de los hogares cayó un 11% en volumen en España

El ministro Planas en la presentación de los datos del Panel. / Efeagro, J.J. Guillén

Efeagro.

Los españoles gastaron ligeramente más en alimentación en 2021 pero en menor volumen, una tendencia que se vislumbra también para 2022, en un contexto marcado por la subida de los precios y la salida de la pandemia.

Así se desprende del informe sobre el consumo alimentario de 2021 presentado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que ha destacado que en ese periodo los ciudadanos “han vuelto a salir a la calle”.

En concreto, los españoles dedicaron 102.552 millones de euros a comprar alimentos y bebidas, un 0,5% más que en 2020, pero aún un 2,8% menos que en el último ejercicio precovid.

En el pasado ejercicio, los españoles compraron 32.774 millones de kilos o litros de comida (un 90 % para el abastecimiento de los hogares), lo que supone el 5,7% menos que en el ejercicio anterior.

Baja el consumo en los hogares y sube en la restauración

Por persona, se consumieron de media 731,89 kilos o litros, 42,40 kilos menos que un año antes, si bien el presupuesto per cápita ascendió a 2.425 euros, casi 42 euros más que en 2020.

El gasto en los hogares cayó el 6,1% respecto al año anterior, mientras que el sector de “fuera del hogar” incrementó un 23,2% su factura en 2021.

Según el ministro, en 2022 se consolidará la tendencia hacia un menor volumen y un mayor gasto alimentario, debido probablemente “al efecto de la evolución de los precios, pero también a la preferencia por la calidad en lugar de la cantidad”.

Además de esa “orientación clara” del consumidor en favor de un consumo saludable, Planas se refirió a la composición de la cesta, en la que los lácteos, las frutas y las hortalizas frescas representaron el 40,6% del total, mientras que las carnes y los pescados fueron el 10% del volumen y el 33% del valor.

Los productos sin gluten representaron el año pasado el 3,3% del volumen total de alimentos y los productos ecológicos, el 2,3%, en claro crecimiento.

En cuanto a los canales de compra, se consolidó el supermercadocomo lugar de encuentro y disminuyó el peso de las tiendas tradicionales, según Planas.

Otra tendencia destacada fue la consolidación de las compras por internet, con un 2,4% de cuota de volumen de la alimentación dentro del hogar, a la vez que ganó terreno el consumo en casa de alimentos cocinados en bares y restaurantes.

Los bares, las cafeterías y las cervecerías concentraron en 2021 el 42,8% del volumen consumido fuera de casa, seguidos de los restaurantes, con una cuota del 28,7%.

Planas también ha mencionado el menor tiempo que dedicaron los españoles a preparar comidas en casa, como consecuencia de una vuelta a la normalidad tras la pandemia, y el descenso de las ingestas dentro del hogar, un total de 23,4 por persona en una semana.

Perspectivas para 2022

En los cinco primeros meses de 2022, la compra de alimentos por parte de los hogares cayó un 11% en volumen en España en comparación con el mismo periodo del año anterior en un contexto marcado por la inflación y otros factores.

Desde finales del año pasado se observa un aumento de los precios de la energía y de materias primas, a lo que se ha sumado este año la guerra en Ucrania.

El titular de Agricultura ha manifestado su deseo de que el acuerdo alcanzado para facilitar la salida de cereal ucraniano tenga un “resultado positivo”, a pesar de las dificultades derivadas del conflicto.

En medio de la “elevada volatilidad”, Planas ha atribuido el descenso en las compras de 2022 a la tradicional cuesta de enero, los niveles de precios y la “progresiva concienciación” sobre las pérdidas y el desperdicio de alimentos.

“La cadena ha seguido funcionando de forma eficiente en España”, según Planas, que ha compartido los análisis que hablan de cierta estabilización de los precios a finales de año y una reducción en 2023.

Asimismo, ha asegurado que la ley de la cadena alimentaria “está funcionando y produciendo un reparto de cargas” ante el crecimiento de los costes de producción.