Entrevista al Gerente y cofundador de Kropland Agriculture, Javier Lengua

Javier Lengua afirma que la rentabilidad se construye desde el diseño inicial del proyecto, pero se consolida cada día. / KROPLAND AGRICULTURE
Alba Campos. Redacción.
Cada decisión cuenta. Desde Kropland lo tienen claro y su gerente y cofundador, Javier Lengua explica que para que una explotación de tropicales sea rentable a largo plazo “son tan importantes las grandes decisiones iniciales como las pequeñas decisiones operativas que se toman diariamente durante toda la vida del cultivo”. En ese sentido, la empresa lleva a cabo proyectos innovadores con un principal objetivo: “participar en la transformación del sector y contribuir a que las explotaciones agrícolas estén cada vez mejor gestionadas, sean más competitivas y tengan una visión empresarial a largo plazo”, en un contexto en el que producir de forma rentable exige cada vez más eficiencia.
Valencia Fruits. ¿En qué manera puede ayudar Kropland como socio estratégico en la producción de tropicales?
Javier Lengua. Kropland puede acompañar al agricultor, a la empresa o al inversor en cualquier punto de la cadena de producción. Nuestra participación comienza con el estudio de viabilidad agronómica y económica, la selección de la finca y el análisis del suelo, el clima y los recursos hídricos. A partir de ahí, intervenimos en el diseño de la plantación, la elección varietal, la planificación del riego y la nutrición, la sanidad vegetal, la digitalización, el seguimiento técnico y la orientación productiva y comercial.
Nos posicionamos como un socio estratégico que participa en la planificación, implantación y gestión de la explotación con una visión holística del negocio. Trabajamos en gran parte del territorio nacional, lo que nos permite adaptar nuestra experiencia a diferentes cultivos, zonas productoras y condiciones agronómicas.
Además, contamos con Invoor como gestor especializado en inversiones agrícolas. Esta colaboración nos permite integrar la parte agronómica, empresarial y financiera, acompañando proyectos promovidos por agricultores, empresas e inversores que quieren desarrollar o participar en explotaciones agrícolas profesionalizadas.
VF. ¿Qué factores considera imprescindibles para que una explotación de tropicales sea rentable a largo plazo?
JL. Para que una explotación de tropicales sea rentable a largo plazo son tan importantes las grandes decisiones iniciales como las pequeñas decisiones operativas que se toman diariamente durante toda la vida del cultivo.
El proyecto debe estar correctamente planteado y dimensionado desde el principio. Antes de realizar una plantación deben analizarse el clima, el suelo, la calidad y disponibilidad del agua, las variedades y patrones más adecuados, el marco de plantación, las infraestructuras necesarias y el destino comercial de la producción.
También es imprescindible elaborar un plan económico realista que contemple la inversión inicial, el periodo necesario para alcanzar la plena producción, los costes de explotación, las necesidades de circulante y diferentes escenarios de producción y precios. Una plantación puede ser agronómicamente viable y, sin embargo, no resultar financieramente atractiva.
A partir de ahí, la rentabilidad depende de una gestión técnica rigurosa y constante. Decisiones cotidianas relacionadas con el riego, la nutrición, la sanidad vegetal, la poda o la cosecha pueden parecer pequeñas de manera individual, pero su efecto acumulado determina la productividad, la calidad de la fruta y los costes de producción.
Por tanto, la rentabilidad se construye desde el diseño inicial del proyecto, pero se consolida cada día mediante una ejecución precisa, profesional y basada en datos.
VF. ¿En qué medida las soluciones que ofrece Kropland pueden ayudar a maximizar la rentabilidad agrícola de las explotaciones de tropicales?
JL. La rentabilidad se mejora tomando mejores decisiones. Para ello, hemos desarrollado nuestra propia app de seguimiento, que conecta directamente al cliente con el técnico y permite conocer qué está ocurriendo realmente en la explotación.
A través de esta herramienta hacemos un seguimiento continuo del cultivo, obtenemos datos y los analizamos para identificar los factores que están limitando sus resultados. Con esa información podemos ajustar aspectos como el riego, la nutrición o la sanidad vegetal y anticiparnos a los problemas antes de que afecten a la rentabilidad.
Ahí es donde Kropland aporta valor: ayudando a que cada decisión técnica tenga también sentido económico.
VF. Desde Kropland habéis llevado a cabo proyectos en concreto con el cultivo de aguacate, ¿en qué han consistido?
JL. En los últimos años hemos trabajado en la implantación de nuevas fincas de aguacate en Castellón y Valencia, principalmente con las variedades Hass, Lamb Hass y Maluma. Son proyectos en los que hemos tenido que adaptar nuestro planteamiento técnico y nos han ayudado a mejorar en la toma de decisiones.
Las perspectivas son muy positivas y ya estamos trabajando en varios proyectos de desarrollo previstos para 2027, tanto en la Comunidad Valenciana como en Andalucía. Esto refleja el crecimiento del cultivo y el interés por una gestión cada vez más profesionalizada.
VF. Para que la agricultura sea sostenible también ha de ser rentable, ¿cree que estamos lejos de ello?
JL. La agricultura siempre ha tenido explotaciones rentables y otras que no lo han sido. La diferencia está, en gran medida, en la gestión. Es cierto que actualmente producir de forma rentable exige cada vez más eficiencia, porque los costes han aumentado, los márgenes son más ajustados y existe una mayor competencia, tanto nacional como internacional.
Esa eficiencia también está directamente relacionada con la sostenibilidad: aprovechar mejor el agua, la energía y los insumos permite reducir el impacto ambiental y, al mismo tiempo, controlar los costes. Por tanto, rentabilidad y sostenibilidad no deben entenderse como objetivos enfrentados, sino como dos partes de una misma forma de gestionar.
VF. El agua es uno de los principales condicionantes para el desarrollo de los tropicales en España. ¿Cómo está influyendo esta situación en las decisiones de los productores?
JL. El agua se ha convertido en uno de los primeros aspectos que se estudian antes de poner en marcha una plantación de tropicales. Ya no basta con disponer de ella: hay que conocer tanto su disponibilidad legal como su disponibilidad real, además de su calidad, garantía a largo plazo y coste.
Esta situación está llevando a los productores a seleccionar con más cuidado las zonas y las fincas, ajustar la superficie plantada a los recursos disponibles e invertir en sistemas de almacenamiento, control y eficiencia hídrica. En algunos casos, el agua condiciona la superficie, la elección de variedades o incluso determina que un proyecto se lleve a cabo o se descarte.
En cultivos permanentes como el aguacate o el mango no se puede asumir ese riesgo, porque son inversiones planteadas para muchos años. Por eso, la seguridad jurídica y la disponibilidad efectiva del agua son factores decisivos para la viabilidad de cualquier nueva plantación.
VF. ¿Qué importancia tiene la eficiencia hídrica a la hora de determinar la rentabilidad de una explotación de aguacate o mango?
JL. Es un factor determinante. No se trata simplemente de utilizar menos agua, sino de aprovecharla mejor y aplicarla cuando el cultivo realmente la necesita. Un riego inadecuado, tanto por exceso como por defecto, afecta directamente a la producción, al calibre de la fruta y a la salud de los árboles.
Por eso es importante conocer bien el suelo, controlar la humedad y adaptar el riego al clima y al momento del cultivo. Cuanto mayor sea la precisión, mejor será la respuesta productiva y menor el coste.
VF. ¿Qué papel está jugando actualmente la tecnología y la innovación en la producción de tropicales?
JL. La tecnología nos permite conocer mejor lo que ocurre en la explotación y tomar decisiones con mayor precisión. Actualmente podemos controlar en tiempo real aspectos como la humedad del suelo, las condiciones climáticas, el funcionamiento del riego o la evolución del cultivo.
Pero disponer de muchos datos no garantiza por sí solo mejores resultados. El verdadero valor está en saber interpretarlos y convertirlos en decisiones útiles para el agricultor. La tecnología debe servir para anticiparse a los problemas, utilizar mejor los recursos y reducir la incertidumbre.
“La innovación no debe complicar la gestión, sino hacerla más sencilla y precisa”
En Kropland apostamos por integrar estas herramientas en el trabajo diario del técnico y del productor. La innovación no debe complicar la gestión, sino hacerla más sencilla y precisa.
VF. En cuanto a visión de futuro, ¿cuál es el principal objetivo de Kropland a largo plazo?
JL. Nuestro objetivo es consolidarnos como un socio estratégico de referencia para el sector agrícola, con presencia en gran parte del territorio nacional y capacidad para aportar valor en cualquier punto de la cadena de producción.
Queremos seguir creciendo junto a agricultores, empresas e inversores, integrando conocimiento agronómico, tecnología y gestión empresarial. A través de Invoor, como gestora de inversiones agrícolas, también buscamos impulsar nuevos proyectos y acercar la inversión al campo mediante modelos profesionales, rentables y sostenibles.
En definitiva, queremos participar en la transformación del sector y contribuir a que las explotaciones agrícolas estén cada vez mejor gestionadas, sean más competitivas y tengan una visión empresarial a largo plazo.
Acceso a la entrevista en la página 12 del dossier Tropicales en el ejemplar de Valencia Fruits.
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