El consumo de platos cocinados refrigerados aumenta un 35,5% en julio y agosto, mientras la sandía concentra más de la mitad de su demanda anual en estos meses

Entre las categorías que más crecieron durante el verano se situaron los platos cocinados refrigerados. / Efeagro, Jorge Gil
Efeagro.
El consumo de platos cocinados preparados se incrementó un 35,5% durante los meses de julio y agosto respecto al mismo periodo de 2025, según el análisis de la temporada estival realizado por Circana. La evolución refleja el peso que están adquiriendo las categorías asociadas a la conveniencia durante los meses de vacaciones, en los que los consumidores buscan dedicar menos tiempo a la preparación de las comidas.
Entre las categorías que más crecieron durante el verano se situaron los platos cocinados refrigerados, con un aumento del 35,5%, seguidos del sushi, que avanzó un 21,9%, los platos semicocinados refrigerados, con un 10,1%, y las ensaladas refrigeradas, que registraron un incremento del 5,9%.
“La combinación de altas temperaturas, una intensa actividad turística y la victoria de España en el Mundial generó más ocasiones de consumo y favoreció especialmente las categorías asociadas al consumo compartido, la hidratación y la conveniencia”, ha señalado Sandra Latorre, responsable de Ventas y análisis de clientes de Circana.
La evolución refleja el peso que están adquiriendo las categorías asociadas a la conveniencia durante los meses de vacaciones, en los que los consumidores buscan dedicar menos tiempo a la preparación de las comidas
La hidratación también ha tenido un peso destacado en los hábitos de consumo del verano. Las bebidas de té aumentaron su demanda un 19,4%, mientras que las bebidas isotónicas y energéticas crecieron un 9,9%. El agua registró un incremento del 8,2% y las bebidas funcionales refrigeradas, del 7,6%.
El verano también concentra una parte importante de la demanda anual de determinadas frutas. Según el análisis de Circana, durante julio y agosto se concentra el 50,7% de la demanda anual de sandía y el 44,4% de la de melocotón.
La estacionalidad es especialmente marcada también en productos vinculados al consumo veraniego. El 35,5% de la demanda anual de gazpacho se concentra en estos meses, así como el 34,5% de la de helados y el 31% de la de salmorejo.
Los datos muestran así cómo las altas temperaturas, el periodo vacacional y una mayor actividad social modifican los momentos y formatos de consumo, impulsando tanto las opciones de preparación rápida como los productos asociados al verano y a la hidratación.






