“Los royalties en la citricultura española”, por Paco Borrás

El consultor hortofrutícola, Paco Borrás, habla sobre la evolución de las variedades de cítricos protegidas y con royalties en España y cómo ha cambiado el negocio agrícola

Paco Borrás concluye su análisis recordando que no es tan fácil encontrar, trabajar, definir e identificar una variedad realmente nueva para a continuación posicionarla en el mercado y monetizarla. / Archivo

Paco Borrás (*)

No fue fácil para los citricultores históricos españoles adaptarse al mundo de las variedades “protegidas” y a continuación a las variedades con “royalties”, y a su vez, a los obtentores encontrar de forma fácil la monetización de sus esfuerzos económicos, porque no es fácil encontrar variedades que alcancen la velocidad de crucero que compense los esfuerzos verdaderos de las nuevas variedades. 

Porque para los citricultores históricos el concepto de que el campo no tiene puertas y lo que hay en él, con consentimiento o no del propietario, es como si fuera público. Era hasta principios del actual siglo una regla consuetudinaria en la que las variedades se movían al ritmo de los comentarios de los bares, más que de otros foros o fuentes. 

La primera ola de nuevas variedades, ya con propiedad sobre ellas y no libres, fue la serie de mutaciones de Oronules que aparecieron en la década de los 90 del pasado siglo: Clemenrubi, Basol, Cultifort, Orogros o Clemensoon. Variedades que ya empezaron a tener limitaciones de uso, pero a las que apenas se les llegó a aplicar un pequeño royalty junto con el valor de la planta nueva, aunque no se controlaron totalmente los injertos ni su extensión global. 

En los primeros años del actual siglo apareció la Nadorcott y con ella la creación del Club de Variedades Protegidas (CVVP), entidad inicialmente destinada a la gestión de esta variedad y que posteriormente se amplió para otras variedades. 

Con sus conflictos con la anterior mentalidad de los citricultores, la Nadorcott y el CVVP, cambiaron la mentalidad de los citricultores españoles respecto a las nuevas variedades que han ido apareciendo desde entonces. En la mayoría de los casos la estrategia fue la incorporación del concepto “numerus clausus” en cuanto al número de licencias, bien por árbol o por hectáreas, y además una contribución conjunta a la defensa y desarrollo de la nueva variedad basada en una relación de continuidad económica con los gestores de esta más allá del momento de la plantación. En estos momentos y ya a pocos años de expirar la cobertura del royalty de la Nadorcott (31 de diciembre de 2029) nadie puede discutir el éxito de la variedad y del concepto que esta variedad ha supuesto en la citricultura mundial. De forma paralela y unos años mas tarde se han consolidado en el panorama citrícola español, la Tango y la Orri, si por consolidación entendemos posicionamiento productivo y hacerse hueco en el mercado. Le siguen ya a distancia otras variedades que necesitan alguna campaña más para consolidarse.

Pero no podemos olvidar que, si hacemos la lista de nuevas variedades que en los últimos años se han “protegido” primero y después en las que se ha intentado repetir el éxito de las tres primeras con un royalty potente, la lista es muy muy larga. Basta con abrir las paginas web de AVASA, del CVVP, de Eurosemillas o de Genesis Fresh, entre otros, para contabilizar más ofertas de variedades con licencias especiales. Es cierto que en muchas ocasiones la etiqueta “protegida” es sólo una garantía que usan los obtentores para blindar sus descubrimientos, que en algunos casos son sólo pasos intermedios hasta llegar a la variedad que aparte de “protegida” se decide publicitarla y darle el apoyo de marketing adecuado para su lanzamiento para a continuación, midiendo el éxito, crear o no un royalty ad hoc.

Por familias

La realidad es que, si observamos el mundo de las nuevas variedades con royalties bajo el modelo que inicio la Nadorcott y las clasificamos por las grandes familias de la citricultura española, clementinas, mandarinas híbridas, naranjas, limones y pomelos, observamos que, hasta la fecha la consolidación del modelo no se ha dado por igual en las diferentes familias.

Los siguientes análisis de número de plantones por variedades son los datos oficiales que publica la Conselleria de Agricultura de Valencia donde las cifras de AVASA son las más relevantes y se corresponden casi en su totalidad a las nuevas plantaciones anuales de casi toda España. En el caso de las clementinas con royalty hemos visto aparecer algunos casos, como la Sando de la que ya se han suministrado por 11.483 plantones entre 2024 y 2025 aparte de los cambios de copa por injertos, o la Clemenlola, con 47.702 plantones entre 2023, 2024 y 2025. Pero, durante esta campaña 2025/26 hemos visto nuevas apariciones. Se ha presentado la XLO por un lado, de momento dentro del grupo Bagu, y la Mina que ya se presentado dentro de CVVP.  

En la última década, se han suministrado 4.385.000 plantones de clementinas y dentro de estas las variedades con royalties no llegan al 2% del total; en el caso de las naranjas las variedades con royalties no llegan al 1% de los 16.612.000 plantones registrados, y en limones y pomelos la situación es muy similar

Pero la realidad dentro del grupo de las clementinas es que, en la última década, 2016 a 2025, se han suministrado 4.385.000 plantones de clementinas y dentro de estas las variedades con royalties no llegan al 2% del total. Las Clemenules representan el 48%, la Oronules el 18% y le siguen la Orogros y la Arrufatina con cerca del 8% cada una de ellas. En resumen, entre las cuatro más del 80% de las plantas totales de clementinas. 

En el caso de las naranjas las variedades con royalties los plantones no llegan al 1% de los 16.612.000 plantones registrados en los últimos diez años. El 40% han sido Lane Lates y Navelinas y el 35% entre Valencias Delta, Valencias Midknight y Chislett. En limones y pomelos la situación es muy similar.

En el caso de los híbridos de mandarinas, las variedades con royalties han supuesto el 62% del total de plantones vendidos liderados por Nadorcott, Leanri, Tango y Orri

Pero donde el panorama es completamente distinto es en el caso de los híbridos de mandarinas. En esta familia se han vendido 4.385.000 plantones, casi el mismo número de plantones que de clementinas en el mismo periodo. Es cierto que la variedad más vendida ha sido la Nova con un 25% del total, pero las variedades con royalties han supuesto el 62% del total de plantones vendidos liderados por Nadorcott, Leanri, Tango y Orri.  

Probablemente el hecho de que todas estas variedades han ocupado en el calendario la segunda temporada y que llegaron cuando la alternaria se estaba cebando con la Fortuna y la Ortanique no era la mejor alternativa, han contribuido junto a sus propias características a la consolidación, con buenos resultados para el sector, dentro el panorama citrícola español. Las nuevas variedades con royalties ya han ocupado casi totalmente el segmento de las mandarinas híbridas ya que, si sólo medimos los plantones en 2025, estas han supuesto el 78% del total.

Los próximos años nos van a dar respuesta a las nuevas variedades dentro de la familia de las clementinas, naranjas, limones y pomelos porque, como la experiencia demuestra, no es tan fácil encontrar, trabajar, definir e identificar una variedad realmente nueva para a continuación posicionarla en el mercado y monetizarla. 

(*) Consultor hortofrutícola internacional

Acceso a la noticia en la página 3 del dossier Cítricos Variedades en el ejemplar de Valencia Fruits. 

Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.