La Unión de Pequeños Agricultores Huelva ha alertado de que pequeños agricultores de fresa están procediendo al arranque de plantas mes y medio antes de la finalización de la campaña debido a la falta de rentabilidad

La decisión se debe a que el consumo de fresa ha bajado hasta la mitad en comparación con campañas anteriores. / ARCHIVO
La decisión se debe a que el consumo de fresa ha bajado hasta la mitad en comparación con campañas anteriores, y a que las medidas sanitarias han alterado el comportamiento de los consumidores, el pequeño comercio está muy afectado y más desabastecido de fresa y el canal HORECA y el comercio ambulante están parados, ha informado la organización agraria en un comunicado, .
“La tormenta está siendo perfecta y se está cebando con los pequeños agricultores, cuya salida principal es el mercado nacional; el resultado es una producción por debajo de costes, que se mantienen e incluso aumentan, y grandes pérdidas”, han apuntado.
Hay que tener en cuenta que en este escenario los costes relativos a la mano de obra y al transporte se han incrementado considerablemente, por lo que “en un escenario de precios de venta similares al 2019 (por debajo de 0,90 céntimos) hace que la campaña no esté siendo rentable”.
Desde UPA Huelva se ha recordado que la campaña de frutos rojos sostiene económicamente a buena parte de la economía de la provincia, por lo que “si no se toman medidas frente a la situación actual, la industria auxiliar del transporte, la manipulación, los insumos, la maquinaria agrícola y los servicios de asesoramiento a las empresas agrarias entre otros muchos o el propio crecimiento poblacional de muchos municipios se van a ver afectados, por lo que la situación puede ser catastrófica desde el punto de vista social y económico”.
UPA Huelva, a través de su estructura nacional y europea, viene reivindicando ayudas europeas al sector, dado que sería una solución a la situación actual y que podría minimizar las pérdidas, especialmente para los pequeños agricultores.
Desde UPA Huelva entienden que bien como ayuda a la retirada de producto, bien como ayudas directas por COVID-19, los pequeños agricultores/as necesitan del apoyo europeo para que la campaña no sea una ruina.
“No podemos entender que la UE dé la espalda a los productores de fresa por el hecho de no estar contemplados en las ayudas a la PAC, dado que esto supondría un agravio comparativo y un serio varapalo para uno de los motores de la economía de la provincia”, han concluido.




