El conflicto en Oriente Medio eleva ya los costes agrarios

La Unió Llauradora alerta de subidas del 5% en fertilizantes y del 4% en gasóleo agrícola en la Comunitat Valenciana

Un tractor trabaja en una explotación gallega. Efeagro / G.M.

Valencia Fruits. Redacción.

La Unió Llauradora i Ramadera ha certificado que, en los pocos días transcurridos desde el inicio del conflicto bélico en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, ya se registran incrementos en los costes de producción del campo valenciano. En concreto, la organización agraria constata subidas del 5% en los precios de los fertilizantes y del 4% en el gasóleo agrícola, con una tendencia claramente alcista si la situación internacional se prolonga.

Este encarecimiento se suma además al aumento de la energía eléctrica y del gas, en un contexto ya marcado por elevados costes de producción y coincidiendo con una época especialmente intensiva en riegos y abonado, lo que incrementa la presión económica sobre las explotaciones agrarias.

Fertilizantes al alza por el impuesto al carbono

Según señala la organización, los fertilizantes ya venían experimentando una tendencia ascendente desde la implantación del nuevo impuesto al carbono impulsado por la Comisión Europea. La actual crisis internacional ha intensificado esa subida, alcanzando un incremento adicional del 5% en apenas cuatro días.

El encarecimiento de estos insumos resulta muy preocupante al tratarse de productos básicos para la producción agrícola, cuyo coste condiciona directamente las labores agronómicas esenciales

La Unió recuerda que este gravamen debería haberse retirado conforme a las promesas realizadas por las autoridades comunitarias en enero. El encarecimiento de estos insumos resulta muy preocupante al tratarse de productos básicos para la producción agrícola, cuyo coste condiciona directamente las labores agronómicas esenciales relacionadas con la nutrición de los cultivos y eleva el gasto global de explotación.

Subida “fulminante” del gasóleo agrícola

Por su parte, el precio del gasóleo agrícola ha registrado una subida inmediata del 4%, pese a que no se ha producido ninguna interrupción del suministro en España. Para la organización agraria, este comportamiento no responde a factores reales de mercado, sino a movimientos especulativos.

La entidad advierte de que se repite un patrón habitual en el sector: ante cualquier tensión internacional, los precios de los inputs aumentan rápidamente, mientras que las bajadas posteriores suelen ser lentas y parciales.

Durante 2025, el gasóleo agrícola osciló entre un mínimo aproximado de 1,08 euros por litro —media nacional registrada a mediados de junio— y un máximo de 1,18 euros por litro a finales de febrero

“Con un consumo anual de unos 2.000 millones de litros, la diferencia entre pagar el gasóleo a 1,08 o a 1,18 euros supondría 200 millones de euros de sobrecoste para agricultores y ganaderos. Habrá que ver en cuánto se pone ahora”, señala La Unió, que recuerda que tras el inicio de la guerra en Ucrania el precio llegó a alcanzar los 1,7 euros por litro.

La organización agraria subraya además que aproximadamente el 25% del precio final del gasóleo corresponde a impuestos, principalmente el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) y el IVA. “Ya es el colmo que cobren también el IVA del impuesto especial”, lamenta.

Aunque existe una devolución del IEH para el gasóleo agrícola, La Unió denuncia que esta se produce con retraso y que solo alrededor de la mitad del combustible consumido logra beneficiarse debido a la complejidad administrativa del sistema.

Petición de medidas preventivas

Ante este escenario, La Unió Llauradora reclama al Gobierno central, a la Comisión Europea y a la Generalitat Valenciana que adopten medidas preventivas sin esperar a que se desencadene una crisis sectorial de mayor magnitud.

“Estamos en un sector estratégico que exige actuaciones preventivas urgentes”, señala la organización, que solicita prever ya ayudas excepcionales si la situación persiste, siguiendo el precedente de las compensaciones aprobadas tras el incremento de costes derivado de la invasión de Ucrania, dotadas entonces con un presupuesto de 300 millones de euros.

Entre las medidas propuestas figuran: aplicar la menor imposición fiscal posible al gasóleo agrícola; acelerar la devolución del IEH y sustituirla posteriormente por un sistema de descuento directo en poste; establecer un seguimiento riguroso de inventarios y márgenes en la cadena de suministro; y activar, si existiera riesgo real de desabastecimiento, mecanismos de estabilidad de mercado, incluida la liberación de reservas estratégicas.

El secretario general de La Unió, Carles Peris, advierte de que el sector agrario no puede asumir una mayor carga económica en un escenario de elevada volatilidad y reclama actuaciones inmediatas que garanticen tanto el abastecimiento como la estabilidad de los costes productivos.

El sector agrario no puede asumir una mayor carga económica en un escenario de elevada volatilidad y reclama actuaciones inmediatas que garanticen tanto el abastecimiento como la estabilidad de los costes productivos

“Si no se actúa con rapidez, las consecuencias no serán solo para los agricultores, sino para toda la cadena alimentaria. Esto lo vamos a pagar el eslabón más débil por abajo, que somos nosotros; pero también los colectivos más vulnerables por la parte del consumo”, concluye Peris.