La Unió destaca el potencial de este cultivo en zonas de interior de secano y apuesta por la formación y la innovación para mejorar la rentabilidad de las explotaciones agrarias

La implantación del pistacho se está produciendo principalmente en comarcas de interior, sobre parcelas de secano./ ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
El cultivo del pistacho comienza a consolidarse como una alternativa agrícola con potencial de crecimiento en la Comunitat Valenciana. En 2025, la superficie dedicada a este cultivo ha experimentado un incremento del 20,8%, uno de los mayores registrados en España, hasta alcanzar las 244 hectáreas.
La implantación del pistacho se está produciendo principalmente en comarcas de interior, sobre parcelas de secano y terrenos marginales anteriormente destinados a viñedo, cereal o almendro, así como en explotaciones agrarias que buscan diversificar su producción y mejorar su rentabilidad.
Según La Unió Llauradora i Ramadera, las zonas con mayor interés potencial para este cultivo son Utiel-Requena, Alto Palancia, Els Ports, el interior de Alicante y algunas áreas de la Vall d’Albaida y La Costera.
La organización agraria celebró una jornada técnica dedicada al pistacho y al almendro, cultivo este último ampliamente implantado en la Comunitat Valenciana. Durante la jornada, La Unió subrayó que ambos representan una oportunidad para las explotaciones agrarias, aunque insistió en la necesidad de que los productores cuenten con formación y asesoramiento técnico especializado para obtener buenos resultados y evitar errores en la implantación y manejo de las plantaciones.
La inauguración institucional contó con la participación de la directora general de Producción Agrícola de la Conselleria de Agricultura, Mª Àngels Ramón-Llin, y del secretario general de La Unió, Carles Peris.
A lo largo de la jornada se desarrollaron diferentes ponencias técnicas centradas en la digitalización y la poda virtual en el pistacho, impartidas por el iHub La Vega Innova. Posteriormente, especialistas del CIAG-IRIAF abordaron cuestiones relacionadas con las condiciones agroclimáticas, el material vegetal, la polinización, la implantación y las principales plagas del pistachero.
En el caso del almendro, expertos de la Conselleria de Agricultura y del IVIA analizaron la incidencia de la avispilla y otras enfermedades fúngicas y de madera que afectan al cultivo.
Desde La Unió consideran que la transferencia de conocimiento y la innovación son herramientas fundamentales para avanzar hacia explotaciones más competitivas, sostenibles y adaptadas a las nuevas condiciones climáticas y económicas.
La jornada técnica sobre pistacho y almendro, financiada por la Diputación de Valencia, tuvo como objetivo ofrecer alternativas viables para mejorar la rentabilidad de las explotaciones agrarias y poner el foco en la necesidad de diversificar cultivos en un contexto de creciente presión económica sobre el sector, especialmente en las zonas de interior de secano.






