Las lluvias y nevadas de los dos últimos años permiten dejar atrás las restricciones de riego, aunque las últimas granizadas generan incertidumbre comercial
Nerea Rodriguez. Redacción.
Cataluña afronta la campaña 2026 de fruta de hueso con previsiones de recuperación productiva y la expectativa de volver a situarse cerca de su potencial habitual tras varios ejercicios condicionados por incidencias meteorológicas y limitaciones hídricas. Según las estimaciones presentadas durante el foro Interprunus, la cosecha catalana de melocotón y nectarina podría alcanzar las 422.870 toneladas, lo que supondría un incremento del 13,5% respecto a 2025 y del 24% sobre la media de las últimas cinco campañas.
El sector considera que, por primera vez en los últimos años, Cataluña podría afrontar una campaña “plena” desde el punto de vista productivo. Tanto 2025 como 2026 han estado marcados por una recuperación de las precipitaciones, una situación que ha permitido dejar atrás las restricciones de riego que afectaron especialmente al valle del Ebro durante 2024.
No obstante, la meteorología continúa condicionando el desarrollo de la campaña. Durante la presentación se recordó que, en los últimos meses, se han registrado tres episodios de granizo que podrían tener consecuencias comerciales en determinadas zonas productoras. Aunque, en términos generales, no comprometen el potencial catalán, sí podrían afectar a la calidad y comercialización de parte de la fruta en las áreas más castigadas. La última tormenta, registrada el 12 de mayo, es la que genera más incertidumbre, ya que todavía se está evaluando el alcance definitivo de los daños.
Lleida volverá a concentrar prácticamente toda la producción catalana y explica la mayor parte del crecimiento previsto para esta campaña. Las previsiones apuntan a una cosecha de 403.970 toneladas, un 14% superior a la de 2025, con incrementos especialmente destacados en nectarina (+15,4%), nectarina plana (+17,7%) y paraguayo (+14,8%).
En Tarragona, en cambio, la situación será mucho más estable. La producción se situaría en 15.340 toneladas, apenas un 0,8% más que el año anterior, con avances en melocotón plano y nectarina plana que compensarán parcialmente el descenso previsto en nectarina redonda.
Más allá de la evolución coyuntural de la campaña, el sector catalán considera que la superficie de cultivo se encuentra actualmente estabilizada, después de años marcados por el ajuste estructural derivado del veto ruso. Durante la presentación, los responsables sectoriales recordaron que Cataluña llegó a perder alrededor del 20% de su superficie de fruta de hueso tras el cierre de ese mercado, aunque en los últimos años la situación se ha estabilizado e incluso se observan ligeros incrementos en algunos segmentos.
Las previsiones para 2026 también consolidan la evolución varietal de la producción catalana, con un mayor peso de nectarinas —especialmente las planas— y de paraguayos, categorías que mantienen una evolución comercial más dinámica y una mayor orientación hacia el valor añadido.
Acceso a la noticia en la página 4 del dossier de Fruta de Verano II en el ejemplar de Valencia Fruits.
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