La fresa y el arándano cierran el ejercicio con descensos en volumen, mientras que la frambuesa y, sobre todo, la mora aumentan su producción en una campaña marcada por las lluvias

Alemania se mantiene como el principal comprador de la fresa, la frambuesa y el arándano producidos en Huelva. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
La Asociación de Productores y Exportadores de la Fresa de Huelva (Freshuelva) ha realizado el balance de la campaña 2025/2026 de los frutos rojos, un ejercicio condicionado por el tren de borrascas registrado durante los primeros meses del año, que afectó tanto a la producción como al comportamiento de las exportaciones.
Los datos de comercio exterior corresponden al acumulado hasta el mes de mayo, un periodo en el que la menor disponibilidad de fruta, como consecuencia de las condiciones meteorológicas, tuvo un reflejo directo en las ventas a los mercados internacionales.
La fresa, principal cultivo de la provincia, alcanzó una producción de 204.035 toneladas, lo que supone un descenso del 3% respecto a la campaña anterior. Freshuelva explica que las continuas lluvias registradas en los momentos clave del desarrollo del cultivo redujeron el volumen comercializado durante buena parte de la campaña.
Las continuas lluvias registradas en los momentos clave del desarrollo del cultivo de fresa redujeron el volumen comercializado durante buena parte de la campaña
Por el contrario, la frambuesa cerró el ejercicio con una producción de 39.545 toneladas, un 5% más que en la campaña precedente. El mayor crecimiento porcentual correspondió a la mora, cuya producción aumentó un 33%, hasta situarse en 2.517 toneladas.
El arándano finalizó la campaña con una producción de 59.500 toneladas, un 6% menos que en el ejercicio anterior, también condicionado por las adversas condiciones meteorológicas registradas durante buena parte de la campaña.
En el apartado comercial, las exportaciones reflejan un descenso generalizado en el valor de las ventas al exterior hasta el mes de mayo, como consecuencia del menor volumen de fruta exportada durante los meses más afectados por las borrascas.
Las exportaciones de fresa alcanzaron los 675,7 millones de euros, un 3,3% menos que en el mismo periodo del año anterior. La frambuesa registró ventas por valor de 222,7 millones de euros, lo que representa un descenso del 3%, mientras que el arándano alcanzó los 336,2 millones de euros, un 4% menos. La excepción fue la mora, cuyas exportaciones crecieron un 12%, hasta los 20,6 millones de euros.
Por mercados de destino, Alemania se mantiene como el principal comprador de la fresa, la frambuesa y el arándano producidos en Huelva. En fresa, Reino Unido y Francia ocupan la segunda y tercera posición, respectivamente; en frambuesa, los principales destinos tras Alemania son Reino Unido y Países Bajos; mientras que en arándano completan la clasificación Países Bajos y Francia. En el caso de la mora, el principal mercado continúa siendo Países Bajos, seguido de Alemania y Francia.
A la vista de estos resultados, Freshuelva considera que la campaña pone de manifiesto la capacidad de adaptación del sector ante unas condiciones meteorológicas especialmente adversas. La asociación destaca que los productores han mantenido su compromiso con los más altos estándares de calidad y seguridad alimentaria, la innovación varietal y el suministro a los mercados internacionales pese a las dificultades registradas durante buena parte del ejercicio.
Freshuelva considera que la campaña pone de manifiesto la capacidad de adaptación del sector ante unas condiciones meteorológicas especialmente adversas
Asimismo, Freshuelva insiste en la necesidad de seguir avanzando en cuestiones estratégicas que condicionan la competitividad del sector, entre ellas la disponibilidad de agua y de infraestructuras hidráulicas, la estabilidad de la mano de obra, la desinfección de suelos y la defensa de unas condiciones de competencia equitativas frente a las importaciones procedentes de terceros países.
En este sentido, la asociación vuelve a reclamar el impulso de mecanismos de reciprocidad, como las cláusulas espejo, para garantizar que los productos importados cumplen los mismos requisitos sociales, laborales, fitosanitarios y medioambientales que se exigen a los productores europeos.






