AVA-Asaja pide a la industria preferencia y precios dignos en la nueva campaña de algarroba

La organización pide a la industria que priorice el producto local frente a alternativas foráneas y advierte del riesgo de abandono de los algarrobo

Los agricultores advierten de que, si se opta por alternativas menos sostenibles y no hay rentabilidad, muchos algarrobos se van a abandonar y agravarán los incendios. / AVA-ASAJA

Valencia Fruits. Redacción.

Los agricultores valencianos han comenzado la recolección de la algarroba en una nueva campaña que AVA-Asaja considera decisiva para el futuro de este cultivo mediterráneo. La organización agraria reclama a la industria alimentaria, farmacéutica y cosmética, así como a otros sectores que están incorporando nuevas aplicaciones para esta materia prima, que prioricen la compra de algarroba local frente a alternativas foráneas y garanticen unos precios que permitan cubrir los costes de producción.

La organización recuerda que el garrofín, la semilla de la algarroba que concentra buena parte de sus actuales usos comerciales, llegó a superar los 2 euros por kilo a pie de campo durante el periodo de mayor auge del cultivo. Sin embargo, las cotizaciones se han situado en torno a los 0,40 euros por kilo durante las últimas campañas.

AVA-Asaja señala que esta evolución contrasta con el incremento de los precios de los productos que incorporan garrofín y otras partes de la algarroba, tanto destinados al consumo humano como a la alimentación animal. Según la organización, este aumento no se ha trasladado a las cotizaciones percibidas por los agricultores.

La organización recuerda que el garrofín, la semilla de la algarroba que concentra buena parte de sus actuales usos comerciales, llegó a superar los 2 euros por kilo a pie de campo durante el periodo de mayor auge del cultivo

A esta situación de precios se suma una previsión de producción inferior a la media de los últimos cinco años. Las lluvias registradas durante el invierno y la primavera favorecieron una buena floración, pero la sucesión de olas de calor ha provocado estrés hídrico en los árboles y ha reducido el peso de las algarrobas.

Un cultivo adaptado al clima mediterráneo

El responsable de la sectorial de frutos secos de AVA-Asaja, José Antonio Ruiz, advierte de que la falta de rentabilidad puede tener consecuencias que van más allá de la propia actividad agrícola.

La organización considera que si la industria sustituye el garrofín por alternativas procedentes de otros países, los productores tendrán dificultades para obtener una rentabilidad suficiente, mientras que el producto sustitutivo recorrerá mayores distancias y tendrá una mayor huella de carbono.

AVA-Asaja alerta asimismo de que la falta de rentabilidad puede provocar que parte de las algarrobas no se recolecten y que algunas explotaciones sean abandonadas. La organización recuerda que el algarrobo es un cultivo adaptado al clima mediterráneo y que contribuye a actuar como cortafuegos natural, por lo que su abandono puede agravar los problemas relacionados con los incendios, la erosión y la desertificación.

Por ello, la organización reclama que la industria garantice a los productores unos precios dignos que, al menos, permitan cubrir los costes de producción y mantener cuidadas las explotaciones, también como herramienta de prevención frente a los incendios.

Nuevas aplicaciones para la algarroba

AVA-Asaja destaca las oportunidades comerciales que ofrece la algarroba por sus propiedades saludables, su sostenibilidad ambiental y su versatilidad culinaria. Además de sus usos en la agricultura, la ganadería y la cocina tradicional, esta materia prima se emplea en nuevos productos como harina para repostería, tabletas y bombones sin cafeína, bebidas vegetales, siropes y mermeladas, helados, cremas untables, infusiones y snacks saludables.

La organización agraria anima también a los consumidores a demandar algarroba de origen local con el objetivo de contribuir a incrementar la demanda y mejorar la rentabilidad del cultivo.