Antonio Carpintero (Intertropic): “El mango y el aguacate han mostrado una evolución muy relevante en los últimos años”

Entrevista al Director general de Intertropic, Antonio Carpintero

Alba Campos. Redacción. 

En un momento en el que el consumo de tropicales está en auge, el director general de la Asociación Interprofesional del Aguacate y el Mango (Intertropic), Antonio Carpintero, explica que esta crecida está liderada especialmente por los jóvenes quienes incorporan el aguacate y el mango en su dieta más ligada al cuidado de la salud “y aquí las redes sociales son fundamentales” afirma. Los retos en el sector de los tropicales son numerosos: costes de producción, disponibilidad y precio de la mano de obra, adaptación climática, productividad… y las previsiones de 2026 en mango  apuntan a una reducción de volumen, pero desde Intertropic son prudentes con los aforos y “no queremos convertir las previsiones de empresas concretas en un aforo nacional”, explica Carpintero.

Valencia Fruits. ¿Qué fruta tropical está viviendo el mayor crecimiento en España en estos momentos?

Antonio Carpintero. Tanto el mango como el aguacate han mostrado una evolución muy relevante en los últimos años, aunque se encuentran en fases de mercado diferentes.

Según los resultados provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos de España (ESYRCE) 2025 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, España cuenta con 24.758 hectáreas de aguacate y 6.148 hectáreas de mango. En conjunto, superan por tanto las 30.000 hectáreas.

El aguacate es hoy una categoría mucho más consolidada en consumo y presencia en el mercado europeo. El mango tiene una dimensión productiva menor, pero conserva un recorrido de crecimiento muy importante.

Aunque Málaga y Granada siguen concentrando el gran núcleo productivo peninsular, el mapa del aguacate español es cada vez más plural. La propia Junta de Andalucía señala la expansión del cultivo hacia Cádiz y Huelva; en la Comunitat Valenciana el aguacate se ha consolidado como una alternativa productiva relevante y el IVIA mantiene líneas específicas de investigación y mejora; y Canarias cuenta desde 2025 con la IGP Aguacate de Canarias. Esa diversidad territorial es positiva para el sector y obliga también a hablar de realidades agronómicas, hídricas y comerciales diferentes.

En cualquier caso, desde Intertropic creemos que el futuro no debe medirse únicamente por nuevas hectáreas. Cada vez será más importante hablar de productividad por árbol, renovación y adaptación de las plantaciones, calidad, eficiencia en el uso de los recursos y, sobre todo, capacidad para aumentar la demanda y generar valor para toda la cadena.

VF. ¿El consumidor español sigue descubriendo nuevas frutas tropicales o el mercado ya ha madurado?

AC. El mercado ha avanzado muchísimo, pero todavía no está agotado. En aguacate hemos pasado de un producto que hace años podía considerarse más exótico a una fruta plenamente integrada en la cesta de la compra y en la restauración. El reto ahora es seguir aumentando la frecuencia de consumo, reforzar el conocimiento del origen y ofrecer una experiencia homogénea de calidad.

En mango existe todavía más recorrido. El consumidor lo conoce, pero aún podemos avanzar mucho en frecuencia de compra, conocimiento de la temporada española, formas de consumo y reconocimiento del mango producido en España. Por eso creemos que la siguiente fase de crecimiento no consiste simplemente en que el consumidor “descubra” el producto, sino en que lo incorpore con más naturalidad a su alimentación, conozca cuándo está en temporada y aprenda a identificar una fruta bien madura y de calidad.

VF. ¿Qué papel juegan las generaciones más jóvenes en el aumento del consumo?

AC. Tienen un papel muy importante. Aguacate y mango encajan especialmente bien con hábitos que han crecido entre los consumidores jóvenes: alimentación saludable, cocina internacional y de fusión, desayunos, ensaladas, bowls, smoothies, formatos preparados y nuevas ocasiones de consumo.

Y aquí las redes sociales son fundamentales. Una parte importante de nuestra estrategia de comunicación en Intertropic se desarrolla precisamente en canales digitales, porque es donde las generaciones más jóvenes descubren productos, recetas, tendencias y también información sobre alimentación, sostenibilidad y origen. No queremos utilizar las redes únicamente como escaparate publicitario, sino como herramienta de educación del consumidor: Explicar cuándo es la temporada española, cómo reconocer una fruta en buen punto, cómo consumirla, qué diferencia al origen España y qué trabajo existe detrás de cada producto.

Además, queremos empezar todavía antes. En esta nueva etapa vamos a desarrollar una campaña educativa en colegios para acercar el aguacate y el mango, sus características, su temporada y su papel dentro de una alimentación equilibrada. La creación de hábitos de consumo y de conocimiento del producto también se construye a largo plazo.

VF. ¿Qué retos están afrontando los productores españoles de tropicales?

AC. Los retos son numerosos: costes de producción, disponibilidad y precio de la mano de obra, adaptación climática, productividad, renovación de plantaciones y capacidad para obtener una rentabilidad adecuada. En mango existe, además, un reto comercial muy particular: una parte muy importante de la producción se concentra en apenas seis u ocho semanas, por lo que tenemos que conseguir que el mercado absorba muchos kilos en muy poco tiempo sin deteriorar ni el valor ni la calidad.

La campaña de mango 2026 es un buen ejemplo de por qué Intertropic quiere ser especialmente prudente con los aforos. En el verano de 2025, distintas previsiones publicadas por operadores y organizaciones sectoriales situaban la cosecha española en el entorno de 30.000-35.000 toneladas. Al finalizar la campaña, las declaraciones recibidas por Intertropic alcanzaron aproximadamente 55.500 toneladas. Eso demuestra que una previsión temprana es exactamente eso: una previsión. Entre una estimación de verano y el cierre de la campaña todavía pueden variar el calibre final, producirse incidencias climáticas o caídas de fruta, comportarse de forma diferente las distintas zonas, cambiar el ritmo y la duración efectiva de la recolección y, además, mejorar sustancialmente la información disponible.

Por eso, en 2026 no queremos convertir las previsiones de empresas concretas en un aforo nacional. Las primeras informaciones de distintos operadores apuntan a reducciones relevantes de volumen en determinados programas y explotaciones, en algunos casos en el entorno del 20-30%, junto con buenas expectativas de calidad y calibres superiores por la menor carga de fruta en determinados árboles. Es información útil para conocer cómo arranca la campaña, pero no es una previsión sectorial de Intertropic.

En aguacate, las primeras impresiones trasladadas por algunos operadores apuntan, por el contrario, a expectativas de incremento de volumen respecto a la campaña anterior. También aquí preferimos esperar antes de cuantificarlo.

Y con los precios aplicamos exactamente el mismo criterio. Intertropic no fija precios ni realiza previsiones de precios, porque no es nuestra función. Una vez terminada la campaña sí analizaremos, como hacemos con el resto de indicadores, el precio medio finalmente registrado utilizando las estadísticas y referencias disponibles. Pero una cosa es analizar a posteriori cómo ha funcionado el mercado y otra muy distinta anticipar cotizaciones.

VF. ¿La escasez de agua está condicionando las decisiones de plantación?

AC. Sí. El agua continúa siendo uno de los principales condicionantes de cualquier decisión agrícola de largo plazo, pero no debemos hablar de ella como si todas las zonas productoras tuvieran el mismo problema. En unas áreas el reto principal sigue siendo la disponibilidad y el coste; en otras también pesan la calidad del agua, la salinidad o, como ha ocurrido en 2026, los episodios de exceso de lluvia y encharcamiento. Por eso la política hídrica del sector tiene que ser territorial, estable y de largo plazo.

En la Axarquía, la dotación máxima regulada procedente de La Viñuela para las 6.375 hectáreas del Plan Guaro con derecho a este recurso se ha elevado hasta 16 hm³ para el cierre del año hidrológico, lo que equivale a unos 2.500 m³ por hectárea. Es importante precisar que hablamos de la dotación procedente del embalse y no necesariamente de toda el agua que pueda utilizar una explotación a través de otras fuentes.

Aun así, sigue siendo una dotación limitada, especialmente si pensamos en el aguacate. Los trabajos técnicos de IFAPA realizados en la costa subtropical andaluza sitúan las dotaciones medias convencionales de plantaciones adultas alrededor de 6.700 m³/ha/año y han constatado que aportes en torno a 5.000 m³/ha/año ya pueden provocar estrés hídrico y reducciones significativas de producción frente a dotaciones superiores. En mango debemos ser más prudentes con la comparación porque su comportamiento hídrico es diferente y existen estrategias de riego deficitario que pueden resultar viables. Por eso no conviene hablar de una única necesidad de agua para ambos cultivos.

Y 2026 ha mostrado también el riesgo contrario. IFAPA ha documentado daños en plantaciones de aguacate tras las lluvias extremas e inundaciones de comienzos de año, incluyendo fincas afectadas por el desbordamiento del río Guadiaro en Cádiz. El encharcamiento prolongado puede provocar asfixia radicular, debilitar los árboles, aumentar la vulnerabilidad frente a enfermedades y reducir el rendimiento. Es decir, gestionar bien el agua significa tanto garantizar recursos cuando faltan como disponer de drenaje, infraestructuras y capacidad de gestión cuando se producen episodios extraordinarios.

La recuperación de los embalses es, por supuesto, una excelente noticia. A cierre de agosto, La Viñuela se encontraba alrededor del 87% de su capacidad; Rules por encima del 92% y Béznar alrededor del 74%. Pero precisamente esta situación demuestra que el reto no es solo disponer de agua, sino ser capaces de almacenarla, conducirla, reutilizarla y hacerla llegar allí donde se necesita.

El caso de Rules es especialmente ilustrativo. El 24 de julio el embalse seguía prácticamente lleno y desaguando a un ritmo aproximado de 3.000 litros por segundo, después de varias semanas de desembalses. No sería correcto afirmar que todo ese caudal se desperdiciaba, porque parte discurría por el Guadalfeo para riegos y abastecimientos aguas abajo. Sin embargo, la ausencia de la red completa de conducciones impedía aprovechar y distribuir todo el potencial del agua embalsada hacia las zonas regables de la Costa Tropical, y tanto administraciones como regantes han advertido de que una parte del recurso terminaba llegando al mar.

Para nosotros esa imagen resume perfectamente el problema: después de años de sequía no podemos permitir que, cuando por fin llueve y los embalses recuperan niveles elevados, falten infraestructuras para utilizar eficazmente el agua disponible. Por eso es fundamental que no se paralicen las actuaciones ya iniciadas y que se completen las conducciones del sistema Béznar-Rules, los proyectos de reutilización de aguas regeneradas en Málaga y Granada, las interconexiones necesarias y las soluciones de desalación previstas para la Axarquía cuando resulten técnica y económicamente viables.

La Junta de Andalucía cifra en 21 hm³ el incremento potencial de recursos de aguas regeneradas asociado a las actuaciones desarrolladas en la Axarquía y mantiene la desalación dentro de la planificación estratégica de la comarca. Son proyectos que deben culminarse incluso —y precisamente— cuando llueve, porque la política hídrica no puede depender de si el último invierno ha sido húmedo o seco.

Y existe una segunda cuestión inseparable de la disponibilidad: el coste. No basta con que haya agua; tiene que llegar al agricultor con garantía, calidad y a un precio compatible con la rentabilidad de la explotación.

El debate sobre el agua y los cultivos tropicales debe partir de ahí. El sector tiene la obligación de utilizar cada metro cúbico con la máxima eficiencia posible, y está avanzando en ello; pero también necesitamos infraestructuras que permitan aprovechar los recursos existentes. No sería razonable responsabilizar exclusivamente a los cultivos de un problema hídrico cuando simultáneamente existen recursos que no pueden utilizarse plenamente por falta de conducciones o de capacidad de reutilización.

VF. ¿Qué importancia tienen la calidad y la proximidad frente al precio?

AC. Calidad y proximidad son dos de las principales ventajas competitivas del aguacate y el mango de origen España. El precio influye, naturalmente, en cualquier mercado, pero nuestra diferenciación tiene que construirse sobre el valor que ofrecemos al consumidor: frescura, maduración, sabor, trazabilidad, seguridad alimentaria y proximidad a los principales mercados europeos. La proximidad a los principales mercados europeos permite reducir enormemente el tiempo entre recolección y consumo y, especialmente en mango, mantener el fruto más tiempo en el árbol antes de recolectarlo. Eso puede traducirse en mejor maduración, sabor y experiencia de consumo. A ello se suman la trazabilidad, la seguridad alimentaria y las garantías derivadas de la regulación europea.

Pero esa ventaja hay que protegerla. Este verano Intertropic ha desarrollado una campaña específica para reforzar la calidad del mango de origen España y ha recomendado al sector utilizar parámetros objetivos de madurez, como grados Brix y materia seca, para evitar que fruta recolectada prematuramente llegue al consumidor.

La idea es muy sencilla: la calidad no puede convertirse en la variable de ajuste para resolver un problema de comercialización. Una venta puntual de una fruta que todavía no está en su punto puede ser pan para hoy y hambre para mañana si ese consumidor decide no repetir la compra.

Además, Intertropic tiene ya muy avanzado el expediente técnico de una futura Extensión de Norma específicamente orientada a la calidad del aguacate y el mango de origen España. El proyecto deberá ser sometido a la aprobación de los órganos de gobierno de la Interprofesional y, posteriormente, si resulta aprobado internamente, remitido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para su tramitación. Sólo si culmina favorablemente ese procedimiento y se publica la correspondiente Orden ministerial, los parámetros que hoy promovemos mediante recomendaciones podrán adquirir carácter obligatorio dentro de su ámbito de aplicación.

Nuestro objetivo es que promoción y calidad avancen juntas: no tendría sentido invertir en aumentar el consumo si después no somos capaces de garantizar al consumidor una experiencia satisfactoria.

VF. ¿Cómo compiten los tropicales españoles frente a países como Perú, Colombia, Marruecos o República Dominicana?

AC. La competencia es global, pero debemos diferenciar aguacate y mango y también los calendarios. En aguacate, orígenes como Perú, Colombia o Marruecos tienen un peso relevante en el abastecimiento europeo y pueden coincidir parcialmente con determinadas ventanas españolas. En mango, la estructura competitiva es distinta y Brasil tiene una presencia especialmente importante durante parte de nuestra campaña, junto con otros orígenes internacionales.

Hay, además, una realidad que no debemos olvidar: muchos comercializadores españoles trabajan producto importado cuando no existe suficiente producción nacional. Por tanto, no tiene sentido construir un relato contra la importación. Un mismo origen puede competir con nosotros durante unas semanas y ser complementario para mantener el suministro el resto del año.

Nuestra gran ventaja es que tenemos un producto producido dentro de Europa y extraordinariamente próximo al consumidor. En mango, operadores del sector han explicado que la fruta española puede situarse en mercados como París en aproximadamente 24 horas. Esa cercanía permite recolectar más cerca del momento adecuado de maduración y llegar al consumidor con frescura, sabor, trazabilidad, seguridad alimentaria y todas las garantías del modelo europeo.

Si hacemos bien las cosas, nuestra mayor amenaza no tiene por qué ser un país concreto. Podemos convertirnos nosotros mismos en nuestro principal competidor si recolectamos antes de tiempo, deterioramos la calidad, no explicamos nuestro valor diferencial o terminamos compitiendo exclusivamente por precio.

Por eso uno de los grandes objetivos de Intertropic es precisamente poner en valor el origen España: explicar al mercado por qué nuestra proximidad, calidad, maduración, trazabilidad y regulación europea constituyen una propuesta diferencial. No se trata de decir que no existe competencia; se trata de conseguir que, durante nuestra ventana de campaña, el consumidor tenga razones claras para elegir el producto español.

VF. ¿Cómo están afectando los costes y la inflación a la producción y comercio de tropicales?

AC. Los costes siguen siendo uno de los grandes factores de presión sobre la rentabilidad. Mano de obra, agua, energía, fertilizantes, envases, transporte y logística tienen un peso directo tanto en producción como en comercialización.

Dentro del ámbito laboral, una de las cuestiones que profesionales y empresas del sector nos están trasladando es la conveniencia de avanzar hacia un marco colectivo más adaptado a las particularidades del aguacate y el mango. Intertropic puede impulsar ese debate, ordenar las necesidades del sector y facilitar la interlocución, trabajando para que pueda explorarse un convenio colectivo específico junto con las organizaciones sindicales y empresariales que tengan la legitimación legal para negociarlo. Un marco laboral más ajustado a la realidad de nuestras campañas puede contribuir a mejorar planificación, profesionalización y estabilidad.

El avance del IPC publicado por el INE sitúa la inflación anual de agosto de 2026 en el 4,3%, con una contribución relevante del encarecimiento de carburantes y lubricantes. A ello se suma un contexto internacional muy incierto. La reanudación de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y las restricciones al tráfico por el Estrecho de Ormuz mantienen una prima de riesgo elevada sobre energía, transporte y seguros. A 1 de septiembre, Reuters situaba el Brent por encima de los 91 dólares por barril y el tráfico visible de buques de mercancías por el estrecho en torno a cinco tránsitos diarios, muy por debajo de su media reciente.

Para el aguacate y el mango españoles el impacto de esta crisis es fundamentalmente indirecto, pero puede ser relevante: gasóleo agrícola y de transporte, electricidad, fertilizantes, materiales, fletes y seguros. En productos perecederos, cualquier encarecimiento o disrupción logística se traslada rápidamente a la cadena.

Por eso el sector necesita trabajar simultáneamente en eficiencia, productividad y generación de valor. No todos los costes están bajo nuestro control, pero sí podemos mejorar procesos y conseguir que el mercado reconozca mejor el producto que ofrecemos.

VF. ¿Qué innovaciones están marcando el futuro del sector? ¿Se está trabajando en variedades más resistentes o adaptadas a las nuevas condiciones climáticas?

AC. La innovación está entrando en prácticamente todas las fases de la cadena. En campo vemos una evolución hacia riego de precisión, sensorización, monitorización de humedad, digitalización, teledetección y una toma de decisiones cada vez más basada en datos. También se está avanzando en técnicas de manejo que permitan producir más y mejor con los mismos recursos.

En aguacate, una de las líneas de trabajo relevantes es la selección de patrones o portainjertos mejor adaptados a cada condición de cultivo. Centros de investigación como IFAPA estudian cómo responden distintos materiales ante factores como salinidad, características del suelo, problemas radiculares o episodios de encharcamiento. Desde Intertropic creemos que aquí hay que ser muy prudentes: no existe un patrón universalmente mejor y la elección debe hacerse en función del suelo, el agua, el clima, la variedad y el manejo de cada explotación.

También es relevante que la investigación se esté extendiendo a nuevas zonas productoras. En la Comunitat Valenciana, por ejemplo, el IVIA ha puesto en marcha un programa de mejora genética del aguacate orientado a obtener materiales más productivos y resistentes y a responder a la rápida expansión del cultivo. Es exactamente el tipo de investigación aplicada que necesitaremos para adaptarnos a escenarios climáticos cada vez más exigentes.

En mango, además de la adaptación climática, es importante seguir trabajando sobre floración, regularidad productiva, calidad, resistencia y diversificación del calendario para reducir una concentración excesiva de oferta. 

En postcosecha y comercialización también hay mucho recorrido: mediciones objetivas de madurez y materia seca, tecnología NIR, mejora de los procesos de maduración, trazabilidad digital y sistemas que permitan al mercado conocer mejor el origen y el estado del producto.

La innovación no debe entenderse solo como producir más. Tiene que ayudarnos a mejorar productividad, sostenibilidad, calidad, trazabilidad y rentabilidad.

VF. ¿Considera que las frutas tropicales siguen arrastrando una imagen injusta respecto a su huella ambiental y a su necesidad de recursos hídricos?

AC. En algunos casos sí existe una imagen excesivamente simplificada, especialmente alrededor del aguacate. Pero nuestra respuesta no debe ser negar que el agua es un reto real. Sería tan poco riguroso negar el problema como afirmar que todos los aguacates o mangos tienen la misma huella hídrica con independencia del territorio, el clima, el rendimiento de la explotación o el sistema de riego.

La conversación debe basarse en datos territorializados y comparables. El sector español ha avanzado en riego localizado, control de dotaciones, sensorización, eficiencia y gestión técnica del agua, y tiene que seguir avanzando en reutilización, modernización e innovación.

También debemos explicar el contexto completo: hablamos de agricultura europea, sometida a exigencias de seguridad alimentaria, trazabilidad, medio ambiente y condiciones productivas muy elevadas, y situada a poca distancia de sus principales mercados.

La sostenibilidad no debe convertirse en un eslogan defensivo. Debe medirse, acreditarse y mejorarse continuamente. Desde Intertropic queremos precisamente contribuir a que este debate pase de los tópicos a la evidencia.

VF. En el ámbito comercial, ¿qué mercados internacionales presentan mayor potencial de crecimiento?

AC. Nuestro mercado natural es Europa. La prioridad no pasa por buscar destinos muy lejanos, sino por aumentar la penetración y la frecuencia de consumo en mercados europeos en los que la categoría todavía tiene recorrido. Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Benelux y los países del norte de Europa presentan oportunidades interesantes, aunque la estrategia debe diferenciarse por producto.

En mango, por la enorme concentración de la campaña española, es especialmente importante generar demanda intensa durante nuestra ventana de producción. En aguacate existe una categoría más madura y un calendario comercial más amplio, por lo que el trabajo pasa también por reforzar el reconocimiento del origen español dentro de un mercado abastecido durante todo el año por diferentes países.

Precisamente en septiembre se reactivan las acciones de los programas europeos de promoción de Intertropic en España, Francia, Italia y Reino Unido. Para nosotros no se trata simplemente de hacer publicidad: se trata de aumentar demanda, educar al consumidor y construir valor para el origen europeo.

VF. ¿Qué tendencias cree que marcarán el consumo europeo en los próximos años?

AC. Vemos varias tendencias claras: alimentación saludable, conveniencia, productos listos para consumir, búsqueda de sabor y calidad, mayor interés por el origen y la temporada, y una exigencia creciente de transparencia y sostenibilidad demostrable.

En aguacate seguirán teniendo peso los formatos ready-to-eat, la restauración, los productos elaborados y las nuevas ocasiones de consumo. En mango creemos que crecerán especialmente los formatos de fruta cortada, smoothies, snacks, ensaladas, restauración y otras soluciones de conveniencia, siempre que la calidad organoléptica acompañe.

También será cada vez más importante conectar el producto con estilos de vida y experiencias, no limitarse al lineal. Un ejemplo de ello es la acción que estamos desarrollando actualmente con Mango de España by Intertropic como Mango Oficial de La Vuelta 2026. La prueba recorre 21 etapas y nos permite vincular el mango español con deporte, alimentación, territorio y origen mediante degustaciones y activaciones directas con el consumidor.

El objetivo final es que el consumidor no sólo conozca el producto, sino que sepa cuándo está en temporada, cómo consumirlo y por qué merece la pena elegirlo.

VF. ¿Puede España convertirse en una referencia europea en frutas tropicales?

AC. España ya parte de una posición única: es el principal productor europeo de aguacate y mango. Los datos provisionales ESYRCE 2025 sitúan conjuntamente ambos cultivos en 30.906 hectáreas.

Ese liderazgo tiene que construirse integrando toda la diversidad productiva del país: el gran núcleo andaluz de Málaga y Granada, las nuevas áreas de Cádiz y Huelva, la consolidación del aguacate en la Comunitat Valenciana y la singularidad productiva de Canarias, además de otras zonas con presencia creciente. La fortaleza de España estará precisamente en ser capaz de sumar territorios distintos bajo una misma estrategia de calidad, origen, conocimiento y promoción.

Pero ser una referencia europea no puede significar únicamente producir más toneladas. El liderazgo que debemos construir es más amplio: calidad, productividad, eficiencia hídrica, innovación, trazabilidad, seguridad alimentaria, profesionalización, promoción y capacidad de generar datos y conocimiento sectorial.

España tiene además una ventaja estratégica: puede liderar el relato de los tropicales producidos en Europa. Y ahí Intertropic tiene una función clara. Una empresa individual puede promocionar su marca, pero hay retos que solo pueden abordarse colectivamente: construir demanda, defender el origen, mejorar la reputación, impulsar estándares de calidad, representar al sector ante las instituciones y abrir oportunidades en Europa.

Nuestra aspiración es que, cuando un consumidor europeo piense en aguacate o mango de producción europea, España sea el origen de referencia. Tenemos producto, empresas, agricultores, conocimiento y mercado para conseguirlo; ahora debemos transformar todo eso en una estrategia común y sostenida.

Acceso a la entrevista en las páginas 2-4-6 del dossier Tropicales en el ejemplar de Valencia Fruits. 

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