José María López González destaca la mejora de las condiciones respecto a campañas anteriores, aunque mantiene la cautela ante los factores que todavía pueden condicionar el desarrollo de la campaña

José María López destaca la recuperación prevista en aguacate y la estabilidad del mango en la campaña 2026./ AET
Nerea Rodriguez. Redacción.
La Asociación Española de Tropicales (AET) afronta la campaña 2026 de mango y aguacate con un “moderado optimismo” después de varios años muy condicionados por la sequía. Las lluvias del último invierno han cambiado el escenario en el campo tropical, permitiendo recuperar las reservas hídricas y mejorar notablemente el estado de las plantaciones.
Así lo señala para Valencia Fruits el presidente de la AET, José María López González, quien destaca la mejora de las condiciones respecto a campañas anteriores, aunque mantiene la cautela ante los factores que todavía pueden condicionar el desarrollo de la campaña.
“Después de varios años muy condicionados por la sequía, las lluvias del último invierno han permitido recuperar las reservas hídricas y mejorar notablemente el estado de las plantaciones”, explica López González.
La recuperación será especialmente significativa en el aguacate, cuya producción nacional podría acercarse a las 100.000 toneladas, según las previsiones de la asociación. Se trata de una mejora importante respecto a las campañas anteriores, marcadas por las dificultades derivadas de la disponibilidad de agua.
En el caso del mango, las estimaciones apuntan, por el momento, a una producción similar a la de los últimos años.
“Las estimaciones sitúan la campaña en unos niveles similares a los de los últimos años, aunque la producción definitiva dependerá de cómo evolucione la recolección”, apunta el presidente de la AET.
El comportamiento de la climatología está siendo más favorable que en ejercicios anteriores, pero no está exento de riesgos. Las temperaturas elevadas y los episodios meteorológicos extremos siguen formando parte de un escenario cada vez más complejo para los productores, con posibles efectos sobre el desarrollo de los cultivos, el calibre y la calidad de la fruta.
“Por eso, no podemos bajar la guardia: el cambio climático es ya una realidad que obliga al agricultor a adaptarse cada campaña”, advierte López González.
Factores condicionantes
Aunque las lluvias han supuesto un alivio para las explotaciones, la disponibilidad de agua continúa ocupando el primer lugar entre las preocupaciones del sector. La mejora de las reservas no elimina la necesidad de abordar soluciones a largo plazo que permitan garantizar el futuro de las plantaciones.
“El agua continúa siendo el principal” reto del campo tropical, señala el presidente de la AET. Y aunque reconoce que este año el sector ha tenido “un respiro”, considera necesario avanzar hacia soluciones estructurales que permitan garantizar los recursos hídricos y evitar que el futuro de las explotaciones dependa únicamente de que llueva.
A la cuestión hídrica se suman otros factores que presionan sobre la actividad de los productores. Entre ellos, el incremento de los costes de producción y la falta de mano de obra, especialmente preocupante en el mango debido a la concentración de la recolección en un periodo muy corto.
Al mismo tiempo, López González pone el foco en la necesidad de que el agricultor pueda obtener una remuneración acorde con el esfuerzo y los costes que soporta.
“También debemos trabajar para que el agricultor pueda obtener una rentabilidad justa por su producto”, subraya.
Calidad, proximidad y diferenciación
En este contexto, la AET considera que una de las claves de futuro pasa por reforzar el valor diferencial de la producción española frente a las importaciones. La asociación apuesta por poner en primer plano aspectos como la calidad, el sabor, la proximidad, la trazabilidad y la seguridad alimentaria.
“Desde la Asociación creemos que el futuro del tropical español pasa por poner en valor nuestro producto frente a las importaciones”, afirma López González. La producción nacional cuenta, además, con una ventaja que el presidente considera fundamental: “producimos dentro de Europa y cerca del consumidor”.
La diferenciación por origen y calidad se plantea así como una herramienta para reforzar la posición del mango y el aguacate españoles en el mercado, en un escenario en el que las producciones nacionales deben competir con fruta procedente de terceros países.
Futuro
Con estos condicionantes sobre la mesa, la AET mira al futuro con una combinación de optimismo y responsabilidad. El sector, considera López González, tiene capacidad para continuar creciendo, pero necesita resolver algunos de los principales obstáculos que condicionan su continuidad.
“Tenemos una agricultura tropical de enorme calidad”, señala el presidente, quien sitúa en el agua, la rentabilidad y el relevo generacional las tres cuestiones fundamentales para garantizar el futuro de las explotaciones.
“Si conseguimos avanzar en estos tres aspectos, el mango y el aguacate seguirán siendo cultivos fundamentales para la agricultura andaluza y, especialmente, para la Axarquía”, afirma.
Su valoración de la campaña concluye con un reconocimiento y agradecimiento expreso a los agricultores, a quienes sitúa como los auténticos protagonistas del sector. “Son, sin duda, los verdaderos protagonistas de este sector”, destaca López González. “Son ellos quienes cada día están al pie del campo, afrontando la incertidumbre del clima, el agua, los costes y tantas dificultades, y aun así siguen apostando por nuestra tierra”.
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