V Jornada Poscosecha de Cítricos: investigación y empresa ante los retos de la nueva campaña

El encuentro reunió en Valencia a instituciones, centros de investigación y empresas para analizar la situación comercial del sector y presentar avances en calidad, digitalización, tratamientos y bioseguridad

Jornada Poscosecha
Valencia Fruits. Redacción

La V Jornada Poscosecha de Cítricos, celebrada el 17 de septiembre en Valencia, reunió a instituciones, centros de investigación, empresas y profesionales para analizar los principales retos de la nueva campaña citrícola y presentar avances aplicados a la calidad, la digitalización, los tratamientos y la bioseguridad.

Organizada por el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), AgroBank y Poscosecha.com, la jornada congregó a cerca de 500 profesionales entre la asistencia presencial y el seguimiento en línea.

La V Jornada Poscosecha de Cítricos mostró la necesidad de abordar la calidad desde una perspectiva integral. Las decisiones tomadas en el campo condicionan el comportamiento posterior de la fruta, mientras que la inspección, la digitalización, la precisión en los tratamientos y la bioseguridad determinan su conservación y su capacidad para llegar al mercado en condiciones adecuadas.

El encuentro permitió conectar la investigación desarrollada en centros públicos con la experiencia de productores, centrales hortofrutícolas y empresas tecnológicas. Esta transferencia resulta esencial para convertir los avances científicos en soluciones aplicables a las necesidades reales del sector.

El encuentro, moderado por Lluís Palou, investigador de la Unidad de Tecnología Poscosecha del IVIA, comenzó con una apertura institucional en la que participaron Carlos Alberto Campos, director de AgroBank en la Comunitat Valenciana; Alejandro Tena, director del IVIA; Miguel Barrachina Ros, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana; y Alicia Namesny, CEO de Poscosecha.com.

Competitividad y valor para los cítricos españoles

Enrique Bellés, de Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana, analizó la evolución comercial del sector citrícola y el contraste entre la reducción de los volúmenes exportados y el mejor comportamiento del valor de las ventas.

El ponente advirtió de que una mayor facturación no implica necesariamente una mejora equivalente de la rentabilidad en el campo. Los costes de producción, la estructura de las explotaciones y las necesidades de inversión siguen condicionando el resultado que obtiene el agricultor.

Bellés también abordó la competencia de países como Sudáfrica, Marruecos, Turquía y Egipto en el mercado europeo. Ante este escenario, situó la diferenciación, la promoción, el control de costes, la modernización de las explotaciones, la internacionalización y el relevo generacional entre las prioridades del sector.

La calidad de los cítricos comienza a definirse mucho antes de que la fruta llegue al almacén. Francisco José Arenas, director del Centro IFAPA Las Torres, en Sevilla, explicó la investigación que realiza este centro para la citricultura. Entre los aspectos

considerados, cómo la elección del patrón, el diseño de la plantación, el riego, la poda y el manejo del cultivo condicionan su calidad final y su comportamiento durante la poscosecha.

Por su parte, José María Fontán del Junco, director de Innovación de Eurosemillas, presentó el potencial de las nuevas técnicas genómicas y de la innovación varietal para obtener cítricos mejor adaptados a las necesidades de productores, comercializadores y consumidores.

La exposición incluyó el desarrollo de variedades como Tango y KINO, seleccionadas por características como el bajo contenido en semillas, la facilidad de pelado, la conservación y la ampliación del calendario comercial entre febrero y mayo. 

Inspección inteligente y digitalización de la recepción

La inspección de la fruta está evolucionando desde los sistemas convencionales de visión artificial hacia tecnologías capaces de analizar propiedades que no resultan visibles externamente.

José Blasco, investigador del IVIA, repasó esta evolución desde las cámaras de color hasta la espectroscopia de infrarrojo cercano, la imagen hiperespectral y la inteligencia artificial. Estas herramientas permiten avanzar en el análisis no destructivo de la calidad interna, detectar alteraciones, determinar el momento óptimo de recolección, estimar la vida útil de la fruta para optimizar destinos e integrar los datos obtenidos en los procesos de decisión.

La digitalización también está transformando los controles realizados cuando la fruta entra en el almacén. Andrea Saadeh, de Hectre, presentó Arc, una herramienta basada

en visión artificial que permite analizar en poco tiempo parámetros como el calibre, el color y los defectos externos.

En esta misma línea, Juan González Pérez, de Aerobotics, presentó TrueFruit Bin Scan, una tecnología que utiliza fotografías tomadas con un teléfono móvil para automatizar el escandallo de los lotes.

Precisión en los tratamientos y gestión de resistencias

La eficacia de un tratamiento poscosecha no depende únicamente de seleccionar una materia activa adecuada. También es necesario mantenerla durante todo el proceso dentro de su intervalo óptimo de concentración.

Javier Parra, director de I+D+i y del Laboratorio de Citrosol, presentó CATsystem®, un sistema de medición automática e in situ que analiza https://www.citrosol.com/el caldo y realiza las reposiciones necesarias para mantener las materias activas dentro de un rango previamente definido.

La gestión de las resistencias también centró la intervención de Celia Payá, R&D Innovation Lead de DECCO Postharvest. La ponente explicó que la infección por Penicillium comienza en las primeras fases posteriores a la inoculación, por lo que una actuación temprana resulta determinante para limitar su desarrollo.

Prevención y bioseguridad en las centrales citrícolas

Las condiciones meteorológicas, la presión de plagas y las restricciones sobre el uso de fungicidas de síntesis obligan a reforzar las medidas preventivas desde el campo hasta la conservación.

Aroa Corella, directora de Calidad de García Ballester, presentó una estrategia de biocontrol estructurada en cuatro fases. La propuesta combina el tratamiento del agua con ozono, el saneamiento de aljibes, el plasma frío en los túneles de secado y la fotocatálisis en las cámaras frigoríficas.

Vicente Monzó, CEO de UCE Machines, abordó las posibilidades de la micronebulización seca FIP para mejorar la bioseguridad de las instalaciones agroalimentarias.

Nuevas líneas de investigación frente a los hongos poscosecha

El control de las enfermedades poscosecha requiere también explorar mecanismos distintos a los empleados por los fungicidas convencionales.

Luis González Candelas, investigador científico del IATA-CSIC, presentó una línea experimental basada en el secuestro de metales necesarios para el desarrollo de los hongos patógenos. Los estudios expuestos analizaron el efecto de la 1,10-fenantrolina frente a Penicillium digitatum y Penicillium italicum. Los resultados mostraron actividad antifúngica y un posible efecto curativo cuando el tratamiento se aplicó 24 horas después de la inoculación.

La investigación continúa con la evaluación de otros agentes quelantes y con el estudio de su comportamiento, seguridad y posible aplicación en condiciones comerciales.

María Luisa Castelló, profesora de la UPV y contraparte, junto con el Prof. Salvador, de SPE3 en el Curso de Tecnología Poscosecha que se realiza en esta universidad, presentó la décima edición de esta formación, que se celebrará en 2027.

El programa contará con 48 horas de formación y combinará fundamentos de la poscosecha, cultivos mediterráneos y aplicaciones industriales. Podrá seguirse de manera presencial u online y mantendrá su orientación hacia profesionales, técnicos, investigadores y estudiantes relacionados con el sector.

La jornada incluyó además la presentación de Laderas Verdes, a cargo de Alicia Namesny. La iniciativa promueve la recuperación de espacios mediante actuaciones de reforestación en las pendientes de las elevaciones cercanas al Mar Mediterráneo sin actividad agrícola. El proyecto busca favorecer la infiltración del agua, contribuir a la protección del suelo y de los acuíferos e implicar en su desarrollo a agricultores, ganaderos, cooperativas y otros actores del territorio.