El Consejo deja fuera de su postura negociadora los aspectos financieros y los límites a las ayudas por superficie, mientras plantea reservar unos 300.000 millones de euros para apoyar las rentas agrarias y afrontar crisis

La propuesta también mantiene un marco común europeo, con flexibilidad para que cada Estado adapte su aplicación a las necesidades de sus agricultores. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
El Consejo de la Unión Europea ha aprobado una posición parcial sobre la futura Política Agrícola Común (PAC), que servirá de base para las negociaciones sobre el próximo presupuesto comunitario a largo plazo, correspondiente al periodo 2028-2034. El acuerdo, alcanzado este lunes por los ministros de Agricultura de los Estados miembros, deja pendientes los aspectos financieros y los límites a las ayudas a la renta vinculadas a la superficie de las explotaciones individuales.
La posición acordada busca que la PAC siga respaldando la producción de alimentos, refuerce la resiliencia y la competitividad del sector agrario y mejore su capacidad para responder a los desafíos futuros. Al mismo tiempo, mantiene la intención de preservar un marco común para toda la Unión Europea, aunque con margen para que cada Estado miembro adapte su aplicación a las circunstancias nacionales y regionales.
El ministro de Agricultura, Alimentación y Asuntos Marítimos de Irlanda, Martin Heydon, señaló que la postura del Consejo proporcionará a los agricultores la estabilidad y previsibilidad que necesitan, al tiempo que permitirá a los Estados miembros responder a las necesidades específicas de sus productores.
La posición acordada busca que la PAC siga respaldando la producción de alimentos, refuerce la resiliencia y la competitividad del sector agrario y mejore su capacidad para responder a los desafíos futuros
La futura PAC se enmarca en la propuesta presupuestaria de la Comisión Europea para el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP). Este plantea agrupar los fondos comunitarios existentes, incluido el apoyo a la agricultura, en un nuevo Plan Nacional y Regional de Asociación (PNRA). Cada país elaboraría un único plan integral que sustituiría a los actuales programas independientes de cohesión, agricultura, pesca, migración y seguridad, así como al Fondo Social para el Clima.
En este contexto, los ministros proponen reservar alrededor de 300.000 millones de euros para respaldar las rentas agrarias y las medidas de crisis de la PAC durante el próximo periodo de programación. La propuesta contempla también una red de seguridad para ayudar a los agricultores ante posibles perturbaciones del mercado.
Heydon defendió que la política agraria debe apoyar a los agricultores en activo, dar oportunidades a la próxima generación y ayudar al sector a afrontar los riesgos y las crisis. El ministro irlandés consideró que el acuerdo supone un paso para garantizar que la PAC siga respondiendo a las necesidades de los productores, apoye a las comunidades rurales y contribuya a salvaguardar la seguridad alimentaria europea.




