Las mayores caídas de producción se registran en Polonia y Francia, mientras Italia mantiene cierta estabilidad con un auge de las variedades club, en una campaña condicionada por la meteorología

La campaña polaca de manzana ha estado marcada por las heladas primaverales y las olas de calor. / Todas las fotos del artículo son de DEPOSITPHOTO.COM
Julia Luz. Redacción.
La Asociación Mundial de la Manzana y la Pera (WAPA) presentó en agosto, durante Prognosfruit 2026, sus previsiones para la campaña 2026/2027. Según estas estimaciones, la producción de manzana en los principales países productores de la Unión Europea alcanzaría los 9,5 millones de toneladas, un 15,6% menos que en la campaña anterior y un 14,3% por debajo de la media de los últimos tres años.
WAPA atribuye este descenso a la creciente presión sobre los productores y a los episodios meteorológicos extremos, que están afectando a los rendimientos en distintos puntos de Europa. Sin embargo, la evolución de la campaña presenta diferencias entre países, tanto en volumen de cosecha como en calidad y comportamiento de las variedades.
Unas previsiones que, dos meses después de su publicación se confirman, no sin ciertos matices.
POLONIA
Polonia, principal productor de manzana de la Unión Europea, afronta esta campaña con una cosecha inferior a la del año anterior. En agosto, la WAPA presentó una previsión de 2,665 millones de toneladas para el país, un 29,9% menos que en 2025. Más tarde, el 30 de septiembre, la Oficina Central de Estadística de Polonia (GUS por sus siglas en polaco) publicó una estimación preliminar más optimista, con una producción superior a los 3,1 millones de toneladas, un 17,7% menos que el año anterior.
El GUS atribuye esta reducción a las condiciones meteorológicas adversas durante el desarrollo de fruto. Las heladas de finales de abril dañaron flores y frutos recién cuajados, mientras que las bajas temperaturas y la falta de lluvias ralentizaron la vegetación. A finales de junio, las olas de calor provocaron estrés térmico y una mayor caída de frutos, en un contexto donde las plagas y enfermedades también han ejercido una gran presión. Las lluvias de julio favorecieron la recuperación de los árboles y las condiciones de agosto y la primera mitad de septiembre facilitaron la maduración. Sin embargo, la escasez de precipitaciones en algunas zonas ha limitado el calibre de la fruta.
Recolección acelerada
A principios de octubre, la cosecha había superado la mitad de su recorrido en muchas explotaciones, según la información publicada por Sad24. De hecho, el medio especializado apuntaba que muchos productores podían terminar la recolección a mediados de mes, después de que el buen tiempo de la última semana de septiembre facilitara los trabajos. Y es que el ritmo de recolección, que comenzó algo más tarde que en años anteriores, se aceleró en un contexto de menor disponibilidad de fruta. A principios de octubre, algunas explotaciones ya estaban terminando de recolectar las variedades Golden y Red Jonaprince, mientras que la recogida de las variedades más tardías, como Idared y Pinova, continuaron durante las semanas siguientes, en función de su madurez.
Es importante destacar la evolución desigual de las variedades a lo largo de la campaña. Gala y Golden han obtenido mejores resultados, mientras que las mayores diferencias de rendimiento se observan en las variedades del grupo Jonagold. En algunas explotaciones, Red Jonaprince ha registrado producciones de entre 10 y 30 toneladas por hectárea, aunque también había parcelas con resultados mucho mejores.
La situación es especialmente delicada en el grupo Red Delicious. Según expertos consultados por Sad24, las variedades de este grupo podrían situar su rendimiento por debajo del 50% de su potencial. Además, una menor carga de fruta en los árboles no garantiza que toda la cosecha sea apta para su comercialización, ya que puede dar lugar a calibres excesivos y problemas fisiológicos.
Las exportaciones se disparan
Según las estadísticas de la Inspección Estatal de Protección Vegetal y Semillas (PIORiN), publicadas y analizadas por los medios polacos Sad24 y Kobieta w Sadzie, Polonia exportó 15.412 toneladas de manzanas a destinos extracomunitarios en septiembre, frente a las 11.111 toneladas del mismo mes de 2025. El incremento fue del 38,7%, con 4.301 toneladas adicionales.
Se trata del mayor volumen para septiembre de los últimos años de la serie recogida por Sad24, que contabilizó 7.278 toneladas en 2022, 7.700 en 2023, 13.500 en 2024 y 11.100 en 2025.
Egipto fue el principal destino de las manzanas polacas, con 9.397 toneladas, un 58% más que en septiembre del año anterior. Este mercado concentró alrededor del 61% de los envíos extracomunitarios del mes. Según Sad24, el volumen estuvo relacionado, en buena medida, con la comercialización de manzanas de la campaña anterior a precios competitivos.
India ocupó la segunda posición, con 1.877 toneladas, ligeramente por debajo de las 1.931 toneladas del año anterior. También descendieron los envíos a Mongolia, hasta las 919 toneladas, frente a las 928 de septiembre de 2025. En cambio, Colombia registró uno de los mayores incrementos, al pasar de 255 a 862 toneladas, un 238% más. Bielorrusia completó los cinco principales destinos, con 772 toneladas, frente a las 505 del ejercicio anterior. En total, las manzanas polacas llegaron a 25 países extracomunitarios durante septiembre.
Este aumento constituye una señal favorable para el inicio de la temporada comercial, aunque todavía no permite anticipar el comportamiento de las exportaciones durante el conjunto de la campaña. De hecho, el repunte exportador no se ha traducido, por el momento, en una mejora generalizada de los precios.
Menores existencias en algunas variedades
La reducción de la cosecha ha sido desigual dependiendo de la variedad. En su análisis del 13 de octubre, Sad24 destacaba el caso de Red Jonaprince. La producción de esta variedad se situaría en torno a las 200.000 toneladas, un volumen similar a las 190.000 toneladas que había en las cámaras frigoríficas a principios de enero de 2026, después de varios meses de comercialización.
Esta comparación ilustra la posibilidad de que las existencias disponibles se agoten antes que en temporadas anteriores. El medio polaco considera que la combinación de una menor oferta y unas exportaciones más elevadas podría favorecer una recuperación de los precios.
ITALIA
Italia afronta la campaña de manzana con una producción prevista de 2.269.106 toneladas, un 2% menos que en el ejercicio anterior. Una ligera reducción que, si bien a priori indica cierta estabilidad, las previsiones muestran diferencias entre las principales regiones productoras y una evolución desigual según las variedades. Mientras Golden Delicious y Gala registran descensos, las variedades de club continúan ganando peso y alcanzan un nuevo máximo productivo.
En cuanto a su destino, del total de la producción, alrededor de 2.008.380 toneladas se destinarán al mercado en fresco, un 1% menos que en 2025 y un volumen en línea con la media de los últimos tres años. La producción destinada a transformación se estima en 260.700 toneladas, un 8% menos que en el ejercicio anterior y equivalente al 11,4% de la cosecha italiana. Por su parte, la producción ecológica alcanzará previsiblemente las 171.333 toneladas, un 2% menos que en 2025. Este volumen representa aproximadamente el 7,6% de la producción nacional.
Estas estimaciones, recogidas en FruitJournal, y elaboradas por Assomela y CSO Italia y presentadas en el marco de Prognosfruit 2026, sitúan a Italia en una posición relativamente estable en un contexto europeo marcado por una menor disponibilidad de manzana.
Diferencias entre regiones productoras
La evolución de la campaña italiana está condicionada, en buena medida, por los resultados de Trentino-Alto Adige, una de las principales zonas productoras del país, y cuyo descenso es el más acusado, con un 9% menos de cosecha que el ejercicio anterior. En Tirol del Sur, por su parte, las previsiones apuntan a una reducción del 2%.
En otras regiones, en cambio, se esperan incrementos de la producción. Piamonte, que se mantiene como la tercera región italiana en volumen de manzana, prevé un crecimiento del 2%, el mismo porcentaje que el Véneto, que recupera parte del terreno perdido en una campaña anterior marcada por las condiciones meteorológicas adversas.
Emilia-Romaña espera aumentar su producción un 6%, mientras que Friuli-Venecia Julia registra el mayor crecimiento de las principales regiones productoras, con un avance previsto del 9%.
Nuevo récord de variedades club
La evolución varietal constituye uno de los principales cambios de la campaña italiana. Golden Delicious mantiene su posición como la variedad más importante por volumen, pero su producción se reduce un 8%, hasta las 610.570 toneladas. Gala retrocede un 4%, mientras que Red Delicious permanece prácticamente estable. En el resto de variedades tradicionales, Granny Smith destaca por su evolución positiva, con un crecimiento previsto del 11%. Fuji, por el contrario, registra un descenso del 4%.
Frente a la evolución de estas variedades, las variedades de club mantienen una trayectoria ascendente. La producción italiana alcanza las 346.602 toneladas, un 7% más que en 2025 y un nuevo récord. Cripps Pink, por su parte, se mantendrá en niveles similares a los de la campaña anterior, cuando ya había superado las 150.000 toneladas.
Esta evolución se enmarca en una tendencia que también se observa en el conjunto de la Unión Europea. Según las estimaciones de WAPA, la producción comunitaria de variedades de club superará las 690.000 toneladas, un 9% más que en 2025. En cambio, Golden Delicious y Gala experimentarán descensos del 11% y el 9%, respectivamente.
FRANCIA
Francia prevé una producción de manzana de 1,365 millones de toneladas en 2026, un 15% menos que en la campaña anterior y un 10% por debajo de la media del periodo 2021-2025. Las altas temperaturas durante el periodo estival, la reducción de la superficie de cultivo y la alternancia después de la abundante cosecha de 2025 explican el retroceso, que afecta a todas las regiones productoras del país.
Según los datos publicados por Agreste, el servicio oficial de estadísticas y prospectiva del Ministerio de Agricultura y Soberanía Alimentaria de Francia, los precios en origen también reflejan este escenario de menor disponibilidad, con un incremento interanual del 8% en septiembre.
El calor reduce calibres y rendimientos
Las previsiones, cerradas el 1 de octubre, apuntan a una campaña condicionada por las temperaturas elevadas del verano. A pesar de que más del 80% de las explotaciones cuentan con sistemas de riego, el calor ha limitado el crecimiento de los frutos y ha afectado tanto a los calibres como a los rendimientos.
El descenso se extiende a todas las principales regiones productoras, aunque no de igual manera. La mayor caída se prevé en Auvernia-Ródano-Alpes, donde la producción retrocederá un 25%. Le siguen los Países del Loira, con un descenso del 23%, afectados además por una floración primaveral deficitaria. En el Centro-Valle del Loira, la cosecha disminuirá un 16%, mientras que en Occitania la reducción alcanzará el 14%, con Gala especialmente perjudicada por la pérdida de calibre y una disminución del 4% de las superficies de cultivo.
En Nueva Aquitania, la producción caerá un 13%. La región presenta una elevada proporción de frutos de pequeño calibre y pérdidas por caída, relacionadas principalmente con el calor y, en menor medida, con los pulgones. Además, una parte importante de los frutos se han visto afectados por quemaduras, y se prevé que se destinen a la industria transformadora.
Por su parte, Provenza-Alpes-Costa Azul (PACA) registrará el descenso más moderado, del 7%, con una reducción del 4% de los rendimientos y del 3% de las superficies de cultivo.
Suben los precios
La menor disponibilidad de cosecha ya comienza a reflejarse en los precios. En septiembre de 2026, los precios de producción de la manzana de mesa superaron un 8% los registrados en el mismo mes de 2025 y se situaron un 11% por encima de la media del periodo 2021-2025.
No obstante, el inicio efectivo de la campaña comercial todavía se hace esperar. Las temperaturas elevadas aún mantienen la atención de los consumidores franceses en las frutas de verano, como melocotones, ciruelas y uvas, retrasando el protagonismo comercial de la manzana.
AUSTRIA
Austria prevé una producción de manzana de alrededor de 125.000 toneladas en 2026, según las estimaciones publicadas por AMA, el mercado agrario austríaco. La cifra refleja el impacto de las altas temperaturas y la sequía estival, que han condicionado el desarrollo de los frutos y reducido su calibre. Estiria, principal región productora del país, concentrará aproximadamente 90.000 toneladas, un 35% menos que en 2025.
La situación ya apuntaba a una fuerte caída en agosto y las últimas previsiones de AMA mantienen ese volumen para Estiria y sitúan la producción nacional en torno a las 125.000 toneladas.
El calor y la falta de agua durante julio y agosto han ralentizado el desarrollo de los frutos, especialmente en los suelos poco profundos y arenosos. Además, las altas temperaturas también han provocado quemaduras. A estos factores se suman las heladas tardías de primavera, que han contribuido a las pérdidas de producción.
En consecuencia, la campaña está marcada por una mayor proporción de frutos de pequeño calibre y menor peso. Sin embargo, AMA valora de forma positiva la calidad, con una buena formación de aroma y un elevado contenido de nutrientes debido a la intensa insolación.
Por otro lado, y viendo la evolución climática de los últimos años, el acceso al agua se ha convertido en un factor decisivo para el resultado de la cosecha. Según AMA, tan solo un 30% de las plantaciones de manzana de Estiria dispone de riego, lo que ha permitido reducir los efectos de la sequía, mientras que las demás sí se han visto gravemente afectadas.
Buenas perspectivas para los precios
Pese a la reducción de la cosecha, AMA considera que el suministro de manzana austríaca a su mercado doméstico debería mantenerse garantizado. Las perspectivas apuntan también a una evolución de los precios estable o al alza a lo largo de la campaña, teniendo como referencia que en agosto el precio medio mayorista de la manzana se situó en 0,97 euros/kg.
MOLDAVIA
La República de Moldavia prevé una cosecha de manzana de alrededor de 526.400 toneladas en 2026, un 18% más que en el ejercicio anterior. Las condiciones climáticas más favorables han impulsado tanto el volumen como la calidad de la fruta, que presenta calibres mayores, una coloración más intensa y un aspecto comercial atractivo. Sin embargo, el incremento de los costes de producción y la competencia en los mercados internacionales obligan al sector a reforzar sus esfuerzos comerciales para dar salida a una cosecha más abundante.
Según explicó Iurie Fala, director ejecutivo de la asociación Moldova Fruct, en el programa Zi de Zi de Radio Moldova, se prevé exportar unas 145.000 toneladas, alrededor de un 30% más que en 2025. El mercado nacional absorberá aproximadamente 36.000 toneladas, mientras que otras 325.000 se destinarán a la transformación para obtener zumo concentrado.
Más producción pero más costes
El año agrícola ha resultado más favorable desde el punto de vista climático que el anterior, lo que ha repercutido de forma positiva en la producción y la calidad de la fruta. No obstante, el aumento de la cosecha llega acompañado de mayores costes para las explotaciones. Los fertilizantes, los productos fitosanitarios, la energía, el combustible, la mano de obra y el transporte se han encarecido, presionando los márgenes de los productores.
En este escenario, la capacidad de acceder a mercados exteriores y consolidar las relaciones comerciales resulta de gran importancia. Fala advirtió de la competencia regional y citó a Turquía, Polonia y los países de la Unión Europea entre los actores que pueden influir en la demanda y los precios de la manzana moldava.
Exportación y transformación
El incremento de la producción plantea el reto de distribuir adecuadamente los volúmenes entre la exportación, el consumo interno y la industria transformadora. Una cosecha más abundante no implica necesariamente precios más bajos para el consumidor. Según explicó Fala a Radio Moldova, los precios suelen reducirse durante el periodo de recolección, pero el precio que recibe el productor no coincide con el que paga el consumidor, ya que la distribución incorpora los costes de transporte, almacenamiento, clasificación, envasado y comercialización.
El responsable de Moldova Fruct también subrayó la importancia de seleccionar cuidadosamente la fruta destinada la exportación. En este sentido, animó a los productores a prestar especial atención a la calidad y a la seguridad alimentaria, con el respaldo de los certificados emitidos por la Agencia Nacional para la Seguridad Alimentaria.
Acceso a la noticia en las páginas 2-4 del dossier de Manzana en el ejemplar de Valencia Fruits.
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