El grupo cooperativo prevé una recuperación de volumen y calidad tras un 2025 marcado por la falta de producto, aunque alerta de una mayor presión comercial en Europa y de la incertidumbre derivada del contexto internacional
Nerea Rodriguez. Redacción.
El Grupo Anecoop afronta la campaña 2026 de fruta de hueso con previsiones positivas en volumen y calidad, aunque en un contexto comercial especialmente complejo. “Todo apunta a una campaña exigente, marcada por la coincidencia de producción en los principales orígenes competidores, tanto europeos como terceros países”, explican Elisenda Casals e Isabel Ribes, responsables comerciales de Fruta de Hueso de Anecoop.
Tras una campaña 2025 condicionada por las inclemencias meteorológicas y por una importante falta de producto, el grupo cooperativo espera recuperar producción en las principales categorías de fruta de verano. Casals recuerda que el pasado ejercicio estuvo marcado por un inicio tardío, “hasta dos semanas de retraso”, y por una disponibilidad de fruta inferior a la habitual. “En 2025 vivimos inicialmente una falta de producto generalizada desde el principio de campaña hasta finales de julio. Luego la segunda parte, se caracterizó por abundantes volúmenes y consumos insuficientes”, destaca.
De cara a esta temporada, las previsiones apuntan a “un aumento de volumen respecto a la campaña anterior, con una recuperación notable de la producción”, señalan desde Anecoop, que espera una campaña con “rendimientos correctos y buena calidad” en la mayoría de categorías.
Hasta abril, además, la climatología había acompañado el desarrollo vegetativo de los cultivos. “Las lluvias otoñales e invernales abundantes y suficientes horas de frío han permitido un correcto desarrollo vegetativo y una buena disponibilidad hídrica”, apunta Casals.
No obstante, la primavera ha vuelto a introducir incertidumbre en algunas zonas productoras. “Durante las últimas semanas se han registrado lluvias en floración, heladas puntuales y episodios de granizo muy localizados”, incidencias que han afectado especialmente a determinadas variedades de albaricoque y cereza. Pese a ello, la previsión general continúa siendo positiva y con elevados estándares de calidad.
Situación en Europa
La recuperación productiva prevista en buena parte de Europa será uno de los factores que más condicionará el desarrollo comercial de la campaña. “Sin incidencias climatológicas graves en los países productores, nos vamos a encontrar con que la producción de los distintos orígenes europeos va a coincidir durante gran parte de la campaña”, advierte Ribes.
En su opinión, esta situación “se va a traducir en una mayor presión en el mercado europeo, con un incremento de la competencia entre los distintos orígenes y la necesidad de ajustar mejor la comercialización”. Grecia e Italia partirán inicialmente con previsiones de producción correctas, lo que intensificará todavía más la competencia en los mercados europeos.
Francia, en cambio, podría tener un impacto más moderado debido a su elevado consumo interior y a los daños provocados por determinadas incidencias meteorológicas registradas durante la primavera en albaricoque. Además, desde Anecoop advierten de que la reconfiguración de los flujos internacionales de mercancías derivada del conflicto bélico en Oriente Medio podría traducirse en “una mayor presencia de producto en Europa”, una situación que “intensifica la competencia en los destinos habituales”.
Consumo
La evolución del consumo será otro de los elementos clave de la campaña. Por el momento, la demanda en Centroeuropa está siendo moderada debido a unas temperaturas todavía suaves para esta época del año. “Conforme avance la temporada y si se cumple la habitual mejora en las condiciones climáticas, se espera una dinamización progresiva del consumo”, señala Ribes.
Sin embargo, el contexto económico europeo continúa condicionando el comportamiento de los consumidores. “Las economías europeas están condicionadas por el encarecimiento del petróleo y de otros costes productivos, así como por su débil crecimiento”, apunta Casals. Como consecuencia, aunque el consumo se mantiene estable, lo hace “con una fortaleza limitada”.
Más allá de la evolución coyuntural de la campaña, Anecoop también detecta cambios en los hábitos de compra y en las preferencias del consumidor. “Las tendencias de consumo apuntan a una modificación de los hábitos de compra en lo que se refiere a cantidades, siendo compras más pequeñas”, explica Ribes. Esta evolución está impulsando formatos adaptados a menos frutos o propuestas a granel “que permiten una mayor facilidad de elección”.
Costes e innovación
En paralelo, el sector continúa afrontando importantes retos comerciales derivados del incremento de costes. “Uno de los principales retos será gestionar el equilibrio entre oferta y demanda en un contexto de incremento de costes productivos y logísticos”, explica Ribes, en referencia al encarecimiento de insumos como envases, fertilizantes o combustible. A ello se suma “la necesidad de mantener la competitividad en precio en un entorno de mayor oferta y presión comercial”.
La innovación varietal continúa siendo otro de los ejes estratégicos del sector. Según destaca Casals, “la innovación varietal activa está aportando al campo, y posteriormente a los lineales, productos de excelente atractivo externo e interno”. Dentro de esta evolución, el grupo cooperativo destaca especialmente la platerina, impulsada por variedades que “han mejorado notablemente su sabor, color y cierre pistilar”.
De cara a esta campaña, Anecoop está reforzando distintas líneas de trabajo centradas en la planificación y coordinación con sus socios, la mejora del intercambio de información con los clientes y la incorporación de innovaciones varietales. El grupo mantiene además su apuesta por “sistemas de producción más sostenibles y adaptados al cambio climático”, así como por la mejora de la calidad y de la vida postcosecha en colaboración con centros tecnológicos.
A más largo plazo, Anecoop considera que el sector de fruta de verano avanza hacia “una mayor profesionalización, con una planificación cada vez más precisa y una fuerte apuesta por la innovación”.
Al mismo tiempo, el grupo observa una progresiva reducción de las pequeñas explotaciones frutícolas, motivada por cuestiones de relevo generacional y eficiencia económica.
Ante esta evolución, Ribes y Casals aseguran que Anecoop continuará adaptándose al nuevo contexto sin perder “los valores cooperativos” que forman parte del ADN del grupo.
Acceso a la entrevista en la página 8 del dossier de Fruta de Verano II en el ejemplar de Valencia Fruits.
Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.







