Aragón se consolida como líder nacional en fruta de hueso

Las tormentas de agua y granizo merman la cosecha de una campaña que se preveía buena con unas 600.000 t

La fruta es un sector estratégico en Aragón. / JO

Javier Ortega. Aragón.

Aragón se consolida como líder nacional en fruta de hueso con una producción de hasta 600.000 toneladas incluidas también las variedades de pepita.

La fruticultura es un sector estratégico en esta comunidad autónoma, pues genera riqueza y empleo, asienta población y dinamiza el medio rural. Aragón produce una cuarta parte de la fruta española, es líder en cereza y segundo en melocotón y nectarina.

Las previsiones eran de una cosecha buena, normal, con una producción de hasta 600 millones de kilos, pues hizo un invierno bueno sin demasiadas heladas. Sin embargo, las tormentas de agua y granizo al comienzo de la campaña han afectado a amplias zonas, especialmente de la provincia de Zaragoza, a la cereza temprana y otras variedades.

En algunos casos el porcentaje dañado es casi del cien por cien, por lo que los fruticultores aseguran que no merece la pena entrar a recoger pues no es rentable.

En las diferentes tareas del campo, como aclareado y recogida de la fruta, más las tareas en almacenes y empresas transformadoras, se necesitarán durante la campaña unos 25.000 temporeros, el 80% extranjeros. Pese a la masiva regulación, persisten los problemas a la hora de contratar mano de obra y ofrecerles un alojamiento adecuado.

Líder nacional

La campaña de la fruta ha comenzado con la recogida de la cereza en zonas como Bajo Aragón-Caspe, Valdejalón o Calatayud. En junio será el tiempo del albaricoque en Valdejalón, Bajo Cinca y La Litera. Luego llegará el melocotón, excepto el de Calanda, que se recoge a partir de septiembre. Los meses del verano serán para nectarinas y paraguayos, y en la parte final de la campaña, entre agosto y septiembre, se recolectará la fruta de pepitas, la pera y la manzana.

Aragón se ha consolidado como líder nacional en la producción de fruta de hueso. Según datos del Ministerio de Agricultura, esta región cuenta con casi 36.000 hectáreas dedicadas a estos cultivos y una producción anual cercana a las 400.000 toneladas, lo que la sitúa en cabeza tanto en superficie como en volumen.

En el contexto nacional, Aragón destaca como primer productor de cereza, con el 41% del total, y ocupa la segunda posición en melocotón (34%), nectarina (23%), albaricoque (17%) y pera (18%).

Se destinan a la exportación unas 165.000 toneladas de fruta, principalmente nectarina y melocotón seguidos de cereza, albaricoque y manzana, a países de Europa como Alemania, Suiza, Austria, Francia u a los Emiratos Árabes Unidos.

Entre los productos más representativos figura el melocotón de Calanda, reconocido por su sabor y calidad, junto a las cerezas de zonas como Calatayud, el Aranda, el Jiloca o el Bajo Aragón. También destacan el albaricoque del Bajo Cinca, el paraguayo de La Litera y las ciruelas del valle medio del Ebro.

En una campaña normal, Aragón produce una media de unas 650.000 toneladas de fruta con el siguiente reparto: melocotón y pavía (190.000 toneladas); nectarina (180.000); paraguayo (80.000), cereza (60.000), albaricoque(12.800); ciruela (7.000); pera (73.000) y manzana(104.000 toneladas).

El sector de la fruta genera unos ingresos de unos 590 millones de euros al año, lo que representa el 7,6% de la producción final agraria aragonesa y supone el 0,3 del PIB.

Las tormentas

Las tormentas de agua y granizo han afectado a frutales y herbáceos de amplias zonas de Aragón y dejan ya daños millonarios al comienzo de la campaña.

Se ha visto dañada principalmente la producción de cereza temprana, pero también la tardía, y otros árboles frutales como el melocotón, el albaricoque, la nectarina, el paraguayo, los ciruelos y los melocotoneros.

Según los primeros partes llegados a Agroseguro, se han visto afectadas más de 6.700 hectáreas principalmente en la provincia de Zaragoza, en las comarcas de Calatayud, Valdejalón y Aranda.

Aragón es la primera comunidad productora de cerezas de España, con un volumen que supera los 60 millones de kilos anuales. Las comarcas afectadas por las tormentas aportan a esa cifra entre 25 y 30 millones de kilos. 

El sector se enfrenta a pérdidas cuantiosas que amenazan la rentabilidad de muchas explotaciones familiares.

El nivel de implantación del seguro agrario en frutales y cereal, las producciones más afectados por el pedrisco en Aragón, supera el 70%, excepto en cereza donde las condiciones de la cobertura retrae la contratación entre los agricultores. Señalan que las pólizas actuales no cubren el rajado, y si lo cubren es con una franquicia de hasta un 60%.

Para protegerse del granizo, algunos agricultores recurren a mallas antigranizo o incluso a cubiertas de plástico. Estos sistemas han demostrado que son eficaces pero requieren una inversión de 3.000 euros por hectárea, que no están al alcance de todas las explotaciones.

Alberto Pérez, presidente de la asociación para la promoción de la cereza de la comarca de Calatayud y del Aranda, ha indicado que el pedrisco ha ocasionado pérdidas en casi todas las zonas. Las lluvias han rajado la cereza y este fenómeno, conocido como rajado, rompe la piel del fruto y lo invalida para su venta.

25.000 temporeros

El campo aragonés contratará a unos 25.000 temporeros, la mayoría extranjeros, para las diferentes tareas de la campaña de la fruta que acaba de comenzar. 

A la incertidumbre meteorológica, se suma el problema recurrente de la escasez de mano de obra. Los fruticultores aseguran que cada año resulta más complicado cubrir las necesidades de personal durante la recolección.

Aunque consideran positiva la regularización de inmigrantes anunciada a nivel nacional, la dificultad para encontrar temporeros continúa siendo elevada y denuncian la complejidad administrativa a la hora de realizar contrataciones. A esto hay que sumar las dificultades para facilitarles alojamiento. 

Un ejemplo lo tenemos en la comarca de Valdejalón donde trabajan ya unas 1.200 personas en la recogida de la cereza, una cifra que irá creciendo hasta alcanzar unas 3.000 temporeros en los meses de junio y julio.

La recolección de la fruta en amplias zonas de Aragón, como Valdejalón y el entorno de Calatayud, constituye un motor económico, con impacto directo en explotaciones familiares, empresas agrarias, cooperativas, almacenes, transporte, comercio local y servicios.

La situación ha mejorado en los últimos años gracias a los contratos en origen. Cada vez son más las empresas que se ocupan directamente de la contratación y del alojamiento de sus trabajadores, lo que ha permitido reducir parte de la improvisación que antes acompañaba al arranque de la campaña.

La llegada de miles de trabajadores durante la campaña tensiona el mercado de alquiler ya limitado en muchos municipios rurales.

La falta de alojamiento obliga a las empresas a buscar alternativas. Algunas han alquilado pisos o residencias de estudiantes, otras recurren a habitaciones en hoteles y varias han optado por instalar viviendas prefabricadas para alojar a sus propios empleados.

En la localidad oscense de Fraga ha reabierto el espacio ‘Clara Campoamor’, con una capacidad para 40 personas, que la campaña pasada ya albergó a casi 200 temporeros.

El alojamiento cuenta con cuatro módulos habitacionales, uno de comedor, otro de lavandería y un tercero de duchas. Está gestionado por Cáritas, el Ayuntamiento de Fraga, la Comarca del Bajo Cinca y la Fundación Reina Sofía.

Asimismo, el Gobierno de Aragón ha convocado ayudas de hasta un máximo de 20.000 euros para acondicionar alojamientos de temporeros. Están dirigidas a empresarios individuales y a cooperativas agrarias que acondicionen plazas de alojamiento destinadas a albergar a trabajadores de temporada contratados por otras empresas.

Serán subvencionables las reformas, acondicionamientos o ampliaciones de inmuebles, ya constituyan obra menor o mayor, así como la compra o alquiler de módulos prefabricados cuyo objeto sea el alojamiento de personas trabajadoras temporales del sector agropecuario en Aragón.

Los alojamientos deberán cumplir las condiciones mínimas suficientes de habitabilidad e higiénico sanitarias exigidas por la legislación vigente.

Acceso a la noticia en las páginas 4-5 del dossier de Fruta de Verano II en el ejemplar de Valencia Fruits.