Avanzando en la mejora de la gestión del agua en grandes zonas regables

Un proyecto del CITA ha permitido obtener los primeros resultados y desarrollar una metodología orientada a mejorar la estimación de las necesidades hídricas de los cultivos y la planificación del agua de riego a escala territorial

El estudio ha permitido estimar con mayor detalle las necesidades de riego de los cultivos a lo largo de la campaña agrícola. / MAPA

Efeagro.

El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) ha finalizado el proyecto de investigación LAIKcA cuyo objetivo ha sido mejorar la estimación de las necesidades hídricas de los cultivos y la planificación del riego en grandes zonas regables en un contexto de cambio climático.

El proyecto, liderado por la investigadora Raquel Salvador, del departamento de Sistemas Agrícolas, Forestales y Medio Ambiente, ha permitido obtener los primeros resultados y desarrollar una metodología orientada a mejorar la estimación de las necesidades hídricas de los cultivos y la planificación del agua de riego a escala territorial.

Según ha informado la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades, la iniciativa ha sido financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, la Agencia Estatal de Investigación y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) y la ha coordinado el CITA con la participación en el equipo de trabajo del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA) y la Universidad de Zaragoza.

La investigación, que parte de la necesidad concreta de actualizar la información utilizada para calcular la demanda de agua de los cultivos, se ha desarrollado en dos grandes zonas regables del valle medio del Ebro: el sistema del Canal de Monegros y el Fielato de Zaidín, con 14 y 39 comunidades de regantes, respectivamente.

La planificación del riego se ha basado tradicionalmente en ciclos y coeficientes de cultivo de referencia obtenidos y tabulados hace década, pero la evolución del clima, la introducción de nuevas variedades, los cambios en las fechas de siembra y recolección y la transformación de los modelos productivos hacen necesario revisar estos parámetros para adaptarlos a la situación agroclimática y de mercado actual.

Con estas actualizaciones, además, se genera conocimiento de base para poder evaluar la vulnerabilidad y la resiliencia respecto al cambio climático de los distintos modelos productivos del regadío.

Así, se ha realizado un análisis sobre los cambios sufridos en las zonas de estudio que justifican el esfuerzo de actualización de la información existente.

Para caracterizar la evolución del regadío entre 2000 y 2020, se analizaron los cambios agronómicos, tecnológicos y socioeconómicos de las dos zonas de estudio.

A partir de los cambios detectados en el análisis histórico, se ha llevado a cabo una caracterización más precisa de la fenología de los cultivos gracias a observaciones de campo, imágenes de satélite y cámaras RGB fenológicas.

Esta información ha permitido estimar con mayor detalle las necesidades de riego de los cultivos a lo largo de la campaña agrícola.