El Congreso Biotech Attraction se consolida como el evento del conocimiento más multitudinario de la feria y llena el salón del Fruit Fórum con más de 400 investigadores, técnicos y compañías vinculadas al agro

El Congreso Biotech Attraction volvió a llenar el Fruit Fórum en esta edición de la feria. / BIOVEGEN
Valencia Fruits. Redacción.
Biovegen es una plataforma público-privada integrada por casi 200 empresas y centros de investigación cuya actividad es facilitar la transferencia tecnológica en materia de biotecnología agraria para así impulsar la competitividad de este sector. De ahí su interés, desde hace ahora más de una década, en participar y ser un agente activo en el mayor certamen hortofrutícola europeo y probablemente uno de los mayores referentes feriales del mundo, Fruit Attraction.
Una vez çoncluida esta última edición de la feria , Biovegen ha realizado balance de su aportación. Efectivamente, el Congreso Biotech Attraction que cada año promueve se ha consolidado como el evento del conocimiento más multitudinario de esta gran cita y consiguió volver a llenar el Fruit Fórum pero esta vez con más de 400 investigadores, técnicos y empresarios, la mayor asistencia de todas sus ediciones. Además, logró duplicar la cifra de contactos ciencia-empresa alcanzada en 2025: finalmente, Biovegen medió para que se dieran durante el certamen hasta 207 encuentros, también récord desde 2015, reuniones cuya motivación era sondear una colaboración para implementar una innovación biotecnológica.
Para el presidente de Biovegen, José María Fontán, tales cifras son reflejo directo “de las grandes expectativas creadas tanto por la reciente regulación europea de las Nuevas Técnicas Genómicas (NGT’s) —cuyo reglamento entró en vigor parcialmente en julio— y por los propios desarrollos y aplicaciones aún incipientes a los procesos de mejora varietal de la inteligencia artificial (IA)”, que era uno de los atractivos fundamentales que se iban a abordar en este encuentro.
Conscientes del momento clave que vive el sector y de la proyección creciente de este foro, fue la propia directora de Fruit Attraction, Maria José Sánchez, quien quiso asumir su inauguración formal y felicitar personalmente a Biovegen por su capacidad de convocatoria. La clausura, por su parte, corrió a cargo de la directora general de Producciones y Mercados Agrarios del ministerio del ramo, Elena Busutil, quien aprovechó la cita para remarcar, en esta misma línea, cómo las NGT’s, los fertilizantes de nueva generación (bioestimulantes) y la biotecnología industrial “son temas que (ahora) están en primera línea de la agenda política de la UE”, cuyo próximo paso será la regulación de los microorganismos editados genéticamente.
Y más allá del revulsivo que están suponiendo estas normativas europeas, la biotecnología en general y las técnicas para editar genéticamente plantas como el CRISPR en particular, se verán también impulsadas por el frenético desarrollo de la inteligencia artificial. De ello dio testimonio una de esas empresas españolas disruptivas —Ploid AI Biotech— cuyo CEO y joven fundador, Federico Jurado, dejó muy claro lo rápido que se suceden los avances: “Los benchmarks (que son las pruebas que miden y comparan el rendimiento de distintos modelos de IA en tareas concretas) que antes tardaban años en superarse ahora caen en meses”. Ese potencial, combinado con el propio desarrollo casi tan fulgurante de la biociencia —secuenciar un genoma humano costaba en 2021 unos 100 millones de dólares y hoy se puede hacer por menos de mil— permite augurar que la IA contribuirá en breve a acelerar los procesos de mejora de variedades. Los servicios para el análisis de los datos ómicos (que son los gran-des conjuntos de información de interés de una planta) que ofrece esta pionera compañía ofrecen a los investigadores, a priori, modelos para predecir el efecto de variantes, la funcionalidad de ciertos genes y las interacciones de alcance entre los mismos.
En definitiva, como explicó Jurado, esta plataforma creada a través de IA permite al investigador-mejorador “tomar decisiones sobre datos fiables, controlar mejor la diversidad del material vegetal, seleccionar antes qué caracteres merece la pena tratar para así lograr cruces con más probabilidad de éxito, incluso determinar qué genes intervienen en cada carácter y en función de ello escoger la planta. En definitiva, reduce el proceso ensayo-error de la mejora convencional o de la edición genética”.
Un hecho que respaldaron con su experiencia los responsables de I+D de uno de uno de los breeders más activos en frutos rojos, Berryum y Remo Varieties —Mariana Ochoa— así como de la popular marca La Canastita (de Agrícola El Bosque SL) que comercializa algunas de sus nuevas variedades de moras o frambuesas —Jesús Martínez—. Y desde la perspectiva del breeder, la primera de ellas auguró que la irrupción de la IA en los procesos de mejora se va evolucionar de sistemas basados “en la experiencia, la observación en el campo y el conocimiento de los parentales (las plantas ‘madre y padre’ que posteriormente se cruzan para lograr el efecto deseado) a otro basado en la predicción a partir de la gestión de datos”.
Ochoa concluyó por ello que la IA no sólo recortará los tiempos para la obtención sino que “reducirá la incertidumbre sobre los resultados” si bien advirtió que ni las NGT’s, ni la IA —ni el progresivo mayor conocimiento de los marcadores moleculares de cada cultivo— “sustituirán al 100% a la mejora convencional o a la necesidad de testar las plantas en el campo”.
Reorientación
Las nuevas técnicas de biotecnología, no solo las NGT’s, se están abriendo paso en los principales centros de investigación del país. Biovegen lo quiso reflejar con el testimonio de responsables de centros que en los últimos años han reorientando su actividad y servicios con líneas de investigación paralelas y trabajan en contacto directo con empresas.
Es el caso del IRNAS-CSIC (Sevilla), el más enfocado a la agrobiología, que mantiene tres grandes departamentos dedicados a la investigación de suelos y agua, plantas (biotecnología de semillas, regulación iónica de plantas…) o microbioma (biogeoquímica, microbiología ambiental…) , con una unidad de transferencia tecnológica propia pero que también desarrollan proyectos concretos con NGT’s en plantas.
AINIA (en Valencia), en cambio, ha tenido históricamente un perfil más tecnológico e industrial —centrado en cuestiones de seguridad alimentaria o calidad— pero está redirigiendo sus conocimientos y personal en microbiología, estudios ómicos o ingeniería genética a proyectos europeos —algunos estrictamente agrarios, no alimentarios— en los que se pretende aportar soluciones escalables a nivel industrial.
Por último, la Fundación MEDINA (Granada) tiene un activo diferencial: dispone de unas 190.000 cepas microbianas y una gran biblioteca de extractos/productos naturales y a partir de ellos busca moléculas, microorganismos, enzimas para la industria farmacéutica o cosmética, soluciones de lucha biológica (no química) o biocomponentes para el agro.
Capítulo aparte merecería el caso del CNTA (Navarra) que está profundizando en la fermentación, no ya como el proceso conocido para la conservación de pan, vino o cerveza sino como una innovación para crear alimentos de ‘diseño’, por ejemplo, para obtener quesos veganos (de base vegetal) con similar aroma, sabor y textura o para producir biomasa microbiana rica en proteína.
Y en cuanto a transferencia tecnológica se abordaron los avances y resultados de dos proyectos en los que Biovegen participa: GO PISTABIOTECH (para valorizar los subproductos del pistacho: la vaina, cáscara y aguas de pelado) y GO VINEURO (que mejora la sostenibilidad y diferenciación de los vinos mediante prácticas ecosistémicas en viñedo, especialmente el uso de plantas aromáticas y medicinales).
Biotech Attraction
El referido congreso es su mayor escaparate pero la apuesta de Biovegen por hacer aterrizar la innovación vegetal sobre el sector primario se extiende con la organización de una feria —Biotech Attraction— que este año cumplió su séptima edición y que se desarrolló bajo el paraguas de Innova&Tech. Participaron como expositores hasta 17 empresas y centros de investigación. Entidades —la mayor parte de ellas asociadas a Biovegen— que, además, tuvieron la oportunidad de presentar sus proyectos en el llamado Fórum Biotech
Prueba también de las grandes expectativas levantadas en esta edición son los referidos encuentros ciencia-empresa en los que esta plataforma media: el año pasado, antes de arrancar la feria, se concertaron 71, en 2026 fueron 150 pero finalmente todas estas cifras se debordaron estando ya en Ifema y se acabaron concretando las referidas 207 reuniones (180 de ellas empresa-empresa y otras 27 empresa-centro de investigación).



