La compra de comida preparada en el supermercado crece un 55% desde 2022

El tiempo dedicado a cocinar cae hasta los 24,5 minutos diarios mientras los platos listos para comer ganan peso por conveniencia, precio y falta de tiempo

El crecimiento del segmento de comida preparada se explica, en parte, por el auge de la conveniencia en la decisión de compra y su buena relación calidad-precio. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

La venta de platos listos para comer y de comida preparada en supermercados e hipermercados ha registrado un fuerte incremento en España desde la pandemia, con un crecimiento del 55 % desde 2022, según datos de la consultora Worldpanel by Numerator.

El informe señala un cambio claro en los hábitos de consumo de los hogares españoles, que han pasado en pocos años de aumentar la elaboración casera de alimentos durante la pandemia —como el pan hecho en casa— a reducir de forma significativa el tiempo dedicado a la cocina y apostar cada vez más por soluciones listas para consumir.

Según la compañía, el tiempo medio diario dedicado a cocinar ha descendido hasta los 24,5 minutos, mientras crece el peso de las ocasiones de consumo de plato único tanto en comidas como en cenas. En este sentido, la cuota de los platos únicos ha aumentado 5,5 puntos porcentuales en el caso de la comida y 3,3 puntos en el de la cena desde 2020.

El crecimiento del segmento de comida preparada se explica, en parte, por el auge de la conveniencia en la decisión de compra y su buena relación calidad-precio. El informe “Conveniencia, el súper poder que lo cambia todo” apunta además que una parte significativa de este crecimiento está vinculada a la evolución de la oferta en la distribución organizada, donde destaca el papel de cadenas como Mercadona, a la que se atribuye aproximadamente un tercio del crecimiento del segmento.

Más allá del precio, factor relevante para el 28,4% de los encuestados, los consumidores valoran especialmente la rapidez (13,4%), la posibilidad de aprovechar la compra para adquirir otros productos necesarios (10,4%) y la flexibilidad para consumir el producto en el momento y lugar que prefieran (10,1%).

En conjunto, el estudio concluye que la categoría de “listo para comer” y los platos preparados están ganando protagonismo en detrimento del modelo de cocina 100% casera, en un contexto en el que el tiempo dedicado a cocinar continúa reduciéndose de forma sostenida.