La normativa europea obliga a los supermercados a invertir más de 2.500 millones en refrigeración

ASEDAS reclama revisar el calendario del Reglamento F-Gas y advierte de la falta de técnicos especializados y del riesgo de escasez de gases refrigerantes para completar la transición antes de 2030

ASEDAS recuerda que los supermercados y autoservicios españoles cuentan con una infraestructura de refrigeración moderna que permite garantizar la seguridad alimentaria, la calidad de los alimentos y el control del desperdicio alimentario. / depositphotos.com

Valencia Fruits. Redacción.

La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) estima que el sector deberá invertir más de 2.500 millones de euros para adaptar las instalaciones de refrigeración a las exigencias del Reglamento europeo 2024/573 sobre gases fluorados de efecto invernadero (F-Gas). La organización considera que el calendario fijado por la normativa resulta difícil de cumplir y reclama una revisión que tenga en cuenta el estado de la tecnología, la disponibilidad de soluciones alternativas y las particularidades climáticas de países como España.

ASEDAS recuerda que los supermercados y autoservicios españoles cuentan con una infraestructura de refrigeración moderna que permite garantizar la seguridad alimentaria, la calidad de los alimentos y el control del desperdicio alimentario incluso durante las sucesivas olas de calor registradas desde el mes de junio.

La asociación muestra su preocupación por el calendario de aplicación del Reglamento F-Gas, que obliga a acelerar la sustitución de los gases fluorados actuales por otros de menor Potencial de Calentamiento Atmosférico (PCA)

No obstante, la asociación muestra su preocupación por el calendario de aplicación del Reglamento F-Gas, que obliga a acelerar la sustitución de los gases fluorados actuales por otros de menor Potencial de Calentamiento Atmosférico (PCA). El sector dispone de apenas cuatro años, hasta 2030, para completar esta transición, mientras que la industria frigorífica considera más realista extender ese horizonte hasta 2032.

Falta de técnicos y riesgo de desabastecimiento

Entre los principales obstáculos para cumplir los plazos, ASEDAS señala, en primer lugar, la falta estructural de mano de obra especializada. Según datos de la Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías (AEFYT), España necesita cerca de 10.000 técnicos cualificados para acometer las reformas previstas. Mientras el volumen de trabajo asociado a esta transición tecnológica ha aumentado un 30%, las plantillas del sector de la instalación frigorífica solo han crecido entre un 5% y un 10%.

La organización también alerta del riesgo de desabastecimiento de gases refrigerantes. A partir de 2027, el Reglamento F-Gas contempla una nueva reducción de las cuotas de gases fluorados en función de su potencial de calentamiento atmosférico, lo que ya está provocando que algunos de los gases utilizados como solución de transición comiencen a desaparecer del mercado.

Según ASEDAS, esta situación podría dificultar el mantenimiento de las instalaciones actuales hasta que puedan ser sustituidas de forma definitiva, al no disponer de gases compatibles con los equipos existentes.

Una inversión que supera los 2.500 millones

La adaptación de las instalaciones de refrigeración supondrá una inversión superior a los 2.500 millones de euros para el conjunto del sector. ASEDAS advierte de que este esfuerzo económico puede comprometer la continuidad de algunas tiendas por la dificultad técnica o financiera de renovar sus equipos y garantizar la cadena de frío.

La asociación recuerda que, según el Informe de Distribución Alimentaria de Proximidad 2025, elaborado por Retail Data y ASEDAS, la red de supermercados y autoservicios impulsa una inversión anual cercana a los 3.000 millones de euros destinada a aperturas y reformas.

Además, el 40% de la red comercial, más de 10.500 establecimientos, ha sido inaugurada o reformada íntegramente entre 2020 y 2025. Muchas de estas actuaciones incluyeron la renovación de los sistemas de refrigeración, que ahora deberán volver a adaptarse a las nuevas exigencias antes de haber completado su amortización.

La directora de Consumo y Alimentación de ASEDAS, María Martínez-Herrera, subraya que la asociación comparte los objetivos climáticos de la Unión Europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, pero considera necesario que la transición se lleve a cabo de forma ordenada y con medidas proporcionadas para que el proceso sea asumible por todos los operadores, especialmente las pequeñas y medianas empresas y los países que afrontan un mayor esfuerzo de adaptación.