El estudio identifica más de 20.000 familias de genes y 218 caracteres agronómicos para desarrollar variedades más resistentes y adaptadas al cambio climático

El nuevo mapa genético constituye un recurso para los programas de mejora vegetal y puede facilitar el desarrollo de variedades más productivas, resistentes y adaptadas. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
Un consorcio internacional de investigadores ha desarrollado el mapa genético más completo de la berenjena realizado hasta la fecha, un avance que permitirá acelerar los programas de mejora vegetal y favorecer el desarrollo de nuevas variedades con mayor resistencia a enfermedades, mejor calidad de fruto y mayor adaptación a las condiciones climáticas futuras, según la información difundida por Asaja Almería.
El trabajo, publicado en Nature Communications, ha permitido crear un pangénoma de la berenjena que reúne la diversidad genética presente en la especie, junto con un catálogo de características agronómicas observadas en cientos de materiales vegetales.
Para desarrollar esta herramienta, los investigadores analizaron una colección mundial formada por más de 3.400 variedades cultivadas y especies silvestres relacionadas con la berenjena. De ellas, seleccionaron 368 materiales representativos de la diversidad genética global, cuyos genomas fueron estudiados mediante ensayos realizados en España, Italia y Turquía.
Este avance permitirá acelerar los programas de mejora vegetal y favorecer el desarrollo de nuevas variedades con mayor resistencia a enfermedades, mejor calidad de fruto y mayor adaptación a las condiciones climáticas futuras
Los resultados han permitido identificar alrededor de 20.000 familias de genes y 218 caracteres agronómicos, generando una base de información que facilitará a los programas de mejora genética localizar genes relacionados con características de interés y reducir los tiempos necesarios para obtener nuevas variedades.
Resistencia a enfermedades y adaptación
Entre los avances más destacados del estudio se encuentra la identificación de genes relacionados con la resistencia a enfermedades como la fusariosis, uno de los principales problemas sanitarios que afectan al cultivo de la berenjena.
La investigación también analiza otros caracteres de interés agronómico vinculados a la calidad del fruto, la acumulación de compuestos antioxidantes que influyen en el sabor y el pardeamiento de la pulpa, así como la formación de espinas en hojas y tallos, un aspecto que dificulta las labores de cultivo y recolección.
Entre los avances más destacados del estudio se encuentra la identificación de genes relacionados con la resistencia a enfermedades como la fusariosis, uno de los principales problemas sanitarios que afectan al cultivo de la berenjena
Los investigadores destacan que muchos de estos caracteres presentan diferencias en función del entorno en el que se desarrolla la planta. Este resultado pone de manifiesto la importancia de la interacción entre la genética y las condiciones ambientales a la hora de obtener variedades adaptadas a cada zona productiva.
Una herramienta para la horticultura del futuro
El nuevo mapa genético constituye un recurso para los programas de mejora vegetal y puede facilitar el desarrollo de variedades más productivas, resistentes y adaptadas tanto a las necesidades de los agricultores como a las demandas del mercado.
En un contexto marcado por el cambio climático y la necesidad de avanzar hacia una agricultura más eficiente, la información obtenida permitirá trabajar sobre características como la resistencia a enfermedades, la adaptación a nuevas condiciones de cultivo y la mejora de la calidad del producto.
De esta forma, el conocimiento de la diversidad genética de la berenjena proporciona nuevas herramientas para acelerar la selección de materiales de interés y avanzar en el desarrollo de variedades capaces de responder a los retos futuros del cultivo.



