Esta temporada se estima que el volumen de cosecha superará las 30.000 toneladas

La Comunitat Valenciana ya cuenta con 4.200 hectáreas en producción. / ARCHIVO
Óscar Orzanco. Valencia.
El aguacate valenciano se ha convertido en un cultivo alternativo a las producciones mayoritarias de la Comunitat. Los datos constatan una tendencia positiva, y el interés que ha despertado esta fruta en la agricultura de esta zona se traduce en que la superficie mantiene un crecimiento sostenido de unas 300 hectáreas al año, y ya hay 4.200 hectáreas en producción. De mantenerse este comportamiento, la superficie podría duplicarse en los próximos años, consolidando al aguacate como uno de los cultivos emergentes más dinámicos del territorio.
Muchos agricultores han decidido apostar por un producto con potencial, rentable y con un futuro prometedor sustentado en una demanda en auge. Actualmente, el 90% del aguacate que consume Europa es importado, lo que evidencia el amplio margen de crecimiento para la producción nacional y valenciana.
Recientemente, durante la presentación de la renovada marca de promoción ‘Aguacate Valenciano’, Alejandro Meliá, secretario general de Asoproa y uno de los pioneros en este cultivo en la Comunitat Valenciana, impartió una ponencia técnica bajo el título ‘Aguacate valenciano: calidad y territorio’, en la que ofreció algunas pinceladas sobre el desarrollo de este cultivo.
Para conocer el momento que atraviesa el aguacate valenciano, Meliá destacó los datos de crecimiento que está experimentando la superficie de cultivo y explicó que, “obviamente, la producción también sigue la misma tendencia. De 1.000 toneladas en 2015 se ha pasado a 25.000 en el ejercicio 2024. El crecimiento es sostenido y para esta temporada se estima que ya se superarán las 30.000 toneladas de producción”.
El secretario general de Asoproa indicó que “en la Comunitat Valenciana se está comenzando a cultivar aguacate por necesidad. En frutas como los cítricos o el kaki se está atravesando unos años bastante duros. Se constata un descenso de la rentabilidad en los cultivos tradicionales, y, de forma paralela, el consumo de frutas como el aguacate aumenta de forma exponencial a nivel mundial. En este contexto, los agricultores valencianos comenzaron a producir aguacate y este cultivo, hasta la fecha, está funcionando de forma satisfactoria, tanto en producción como en rentabilidad”.
Alejandro Meliá explicó que las condiciones para desarrollar este cultivo en la Comunitat Valenciana son propicias, con un clima mediterráneo cálido. Por ello, esta producción se está implantando en toda la costa de Castellón y Valencia, en zonas libres de heladas. En Alicante resulta más complicado por las características de suelo y agua.
“El calendario del aguacate en la Comunitat Valenciana se extiende desde octubre, con variedades de piel fina como Bacon, noviembre y diciembre con Maluma, y se continúa con Hass hasta el mes de marzo. Y en esas fechas entraría la variedad estrella en la Comunitat Valenciana: Lamb Hass”, explicó Meliá.
Sobre los aspectos diferenciales del aguacate valenciano, el secretario general de Asoproa apunto que “se trata de una fruta de proximidad. Desde que se recolecta hasta que llega al consumidor pueden pasar tres o cuatro días, mientras que el producto que llega de Sudamérica soporta 30 días de viaje. Además, cultivado bajo las normas de la Unión Europea se produce un aguacate saludable, con bajo impacto medioambiental y, de momento, la incidencia de plagas y enfermedades es muy baja. Por lo tanto, el impacto de productos fitosanitarios es mínimo y casi se puede hablar de un aguacate ecológico 100%”.
Gracias al auge de los últimos años, y las cualidades que lo distinguen, el aguacate valenciano es un producto reconocido en Europa, con unas exportaciones que alcanzaron los 33,5 millones de euros en 2024, y con la Unión Europea como destinatario del 93,9% de las ventas, especialmente países como Francia, Países Bajos y Alemania.










