La organización agraria alerta de que los arroceros de La Albufera asumirán tres millones más de gasto esta campaña mientras caen los precios en origen y la producción por la piricularia

La asociación alerta de que el aumento de los costes coincide con un deterioro de la rentabilidad del cultivo. / ARCHIVO
Valencia Fruits. Redacción.
“La siembra del arroz más cara de la historia”. Así define la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) la actual campaña arrocera en el parque natural de La Albufera, donde, según sus estimaciones, los productores deberán asumir un sobrecoste de tres millones de euros respecto al ejercicio anterior.
Los cálculos de la organización apuntan a un incremento del 7% en los costes de producción, motivado principalmente por el encarecimiento del gasóleo y los fertilizantes, así como por la subida de las semillas y la mano de obra.
AVA-Asaja subraya que, desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo, el precio del gasóleo agrícola prácticamente se ha duplicado. Según la organización, un arrocero puede llegar a gastar entre 200 y 300 euros por jornada de trabajo debido al uso de maquinaria especializada necesaria para las labores de preparación del terreno y la siembra.
Los cálculos de la organización apuntan a un incremento del 7% en los costes de producción, motivado principalmente por el encarecimiento del gasóleo y los fertilizantes
La escalada también afecta con fuerza a los fertilizantes, considerados esenciales para garantizar el desarrollo de las plantas y una cosecha adecuada. La urea —denominada habitualmente por el sector arrocero como “nitrógeno” o “guano”— ha pasado de cotizar entre 350 y 400 euros por tonelada a situarse actualmente entre 850 y 900 euros, mientras que el incremento medio del conjunto de abonos supera el 33%.
La organización agraria atribuye esta subida no solo al contexto bélico internacional, sino también al doble arancel aplicado por la Unión Europea sobre las exportaciones agroalimentarias y los insumos de origen ruso. Además, advierte de la escasa capacidad productiva nacional, con apenas entre cinco y ocho fabricantes de fertilizantes operativos en España.
La asociación alerta de que el aumento de los costes coincide con un deterioro de la rentabilidad del cultivo. En concreto, denuncia un hundimiento del 30% de los precios en origen durante el último año y una caída media del 20% de la producción, que alcanza hasta el 80 % en variedades tradicionales como Bomba, Albufera y J-Sendra.
Según AVA-Asaja, este descenso productivo responde “a la falta de soluciones autorizadas en España para combatir el hongo de la piricularia”, a diferencia de lo que ocurre en países como Italia y Grecia, donde sus respectivos gobiernos sí han autorizado de manera excepcional materias fitosanitarias eficaces contra esta enfermedad.
Ante la situación que califica de “crítica”, la organización reclama medidas urgentes de apoyo para garantizar la continuidad de una actividad que considera esencial tanto para la economía como para el equilibrio medioambiental de La Albufera y el marjal de Pego-Oliva.
En el ámbito nacional, AVA-Asaja solicita al Gobierno central rapidez y agilidad en la puesta en marcha de ayudas ya desbloqueadas, especialmente las destinadas al gasóleo profesional y a los fertilizantes.
Según AVA-Asaja, este descenso productivo responde “a la falta de soluciones autorizadas en España para combatir el hongo de la piricularia”, a diferencia de lo que ocurre en países como Italia y Grecia, donde sus respectivos gobiernos sí han autorizado de manera excepcional materias fitosanitarias eficaces contra esta enfermedad
A escala comunitaria, la organización respalda el plan reivindicativo impulsado por Asaja y Copa-Cogeca para que la Unión Europea suspenda de manera inmediata el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) aplicado a fertilizantes, elimine temporalmente los aranceles sobre importaciones no rusas y aumente la flexibilidad normativa.
Además, reclama una revisión profunda del Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) aplicado a los fertilizantes, incluyendo la posibilidad de su eliminación.
Según estimaciones del Copa-Cogeca, el CBAM supondrá un coste directo de 820 millones de euros en 2026, cifra que podría elevarse hasta los 3.400 millones en 2034. La organización europea advierte además de que, si los precios de los fertilizantes continúan alineándose con los de importación, el impacto acumulado en siete años podría superar los 39.000 millones de euros, cerca del 10 % del presupuesto actual de la Política Agraria Común (PAC).
En este contexto, Asaja acusa a Teresa Ribera, responsable de la política climática de la Comisión Europea, de impulsar desde su cartera los dos mecanismos que, a su juicio, más están incrementando los costes del sector agrario: el CBAM y el ETS.
Como parte de las movilizaciones previstas, Asaja participará el próximo 19 de mayo en una protesta en Estrasburgo, coincidiendo con la presentación por parte de la Comisión Europea de su Plan de Acción sobre Fertilizantes.
La movilización, impulsada desde la vicepresidencia de Asaja en el Copa-Cogeca, reclamará medidas estructurales para frenar el incremento de los costes de producción en el sector primario. La organización advierte además de que esta situación podría trasladarse en los próximos meses al conjunto de la cadena agroalimentaria y traducirse en un encarecimiento de la cesta de la compra para los consumidores.







