La siniestralidad agraria alcanza las 120.876 hectáreas y eleva las indemnizaciones a más de 83 millones

Las lluvias encadenadas del inicio de 2026 multiplican por 2,5 la superficie afectada respecto al año anterior y consolidan un nuevo escenario climático marcado por episodios extremos y mayor exposición al riesgo en el campo español

Los temporales afectaron tanto a cultivos en desarrollo como a producciones próximas a la recolección. / AGROSEGURO

Valencia Fruits. Redacción.

El tren de borrascas registrado durante los dos primeros meses del año ha dejado graves consecuencias en el campo español, con un total de 120.876 hectáreas siniestradas fundamentalmente por las lluvias, una cifra que supone casi un 250% más respecto al mismo periodo de 2025.

Agricultores, ganaderos y administraciones públicas llevan semanas constatando los efectos de los temporales con nombre propio sobre las producciones agrarias. Ahora, el alcance real de los daños comienza a concretarse con datos cerrados como los recogidos en el informe de siniestralidad elaborado por Agroseguro.

Las previsiones sitúan las indemnizaciones derivadas del impacto de las lluvias, el viento y las inundaciones en 83,16 millones de euros, lo que representa un incremento cercano al 66% frente al primer bimestre del pasado año.

El análisis comparativo evidencia además un cambio significativo en el perfil de riesgo climático. Mientras el inicio de 2025 estuvo condicionado por las heladas y un febrero seco y cálido, el arranque de 2026 ha sido extraordinariamente lluvioso, convirtiéndose en el periodo con mayor acumulación de precipitaciones de los últimos 25 años.

Las previsiones sitúan las indemnizaciones derivadas del impacto de las lluvias, el viento y las inundaciones en 83,16 millones de euros, lo que representa un incremento cercano al 66% frente al primer bimestre del pasado año

La sucesión de borrascas —Harry, Ingrid, Kristin, Leonardo, Marta, Nils y Oriana— resultó determinante, con episodios de vientos huracanados e inundaciones que afectaron principalmente a Andalucía y Extremadura.

Tras un breve respiro meteorológico en los primeros días de marzo, las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología apuntan a una primavera más cálida de lo habitual, con una probabilidad de entre el 50% y el 70% según las zonas, aunque por el momento no existe una tendencia clara en cuanto a precipitaciones.

El reparto de daños

De los 83,16 millones de euros previstos en indemnizaciones, cerca de 53 millones corresponden a daños agrícolas, mientras que el resto se vincula a las líneas ganaderas.

Por cultivos, los cítricos concentran el mayor volumen indemnizatorio, con 19 millones de euros, seguidos por las hortalizas, con 12,23 millones, y los frutos rojos, con 8,24 millones.

Por cultivos, los cítricos concentran el mayor volumen indemnizatorio, con 19 millones de euros, seguidos por las hortalizas, con 12,23 millones, y los frutos rojos, con 8,24 millones

Especialmente relevante fue el episodio registrado en febrero en Andalucía, donde las intensas lluvias, el viento y las inundaciones provocadas por el desbordamiento de varios ríos ocasionaron daños significativos en las provincias de Huelva, Cádiz, Sevilla, Córdoba, Granada y Jaén.

Los temporales afectaron tanto a cultivos en desarrollo como a producciones próximas a la recolección, incluido el olivar, donde aún quedaba aproximadamente un 30 % de la cosecha pendiente.

El impacto fue particularmente severo en frutos rojos, cultivos tropicales y hortalizas —ajo, zanahoria, espárrago, tomate, brócoli y cebolla—, así como en los cítricos, con afecciones no solo en Andalucía, sino también en la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia.

El director del área de prestaciones de Agroseguro, Santiago Duro, ha definido la situación como un auténtico “tobogán climático”, en el que se alternan temperaturas anormalmente elevadas con nevadas o episodios prolongados de borrascas.

Según ha explicado a Efeagro, el cambio climático resulta cada vez más evidente. Como ejemplo, ha señalado los pedriscos registrados en marzo que han afectado a frutales en Murcia, fenómenos que anteriormente eran más propios del verano.

De acuerdo con su valoración, el pasado febrero podría convertirse en el mes con mayor siniestralidad de la historia del seguro agrario, mientras continúan llegando declaraciones de daños por parte de productores.

El director del área de prestaciones de Agroseguro, Santiago Duro, ha definido la situación como un auténtico “tobogán climático”, en el que se alternan temperaturas anormalmente elevadas con nevadas o episodios prolongados de borrascas

En cultivos como los cereales, el impacto definitivo aún está por determinar. Cuando las lluvias coinciden con fases incipientes del desarrollo, resulta difícil prever la evolución, siendo ahora cuando comienzan a apreciarse las consecuencias del encharcamiento o las inundaciones prolongadas.

Ante este escenario, Duro ha insistido en que el seguro agrario constituye la principal línea de defensa del agricultor frente a las inclemencias climáticas, recordando que estos riesgos se encuentran cubiertos por el sistema.

Las ayudas

Paralelamente, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación prevé publicar este mes la primera relación de beneficiarios de las ayudas destinadas a compensar los daños ocasionados, con el objetivo de iniciar los pagos en abril, según ha avanzado el ministro Luis Planas.

El paquete de apoyo asciende a casi 3.000 millones de euros y se dirige principalmente a Andalucía y Extremadura, las regiones más afectadas por las inundaciones.

Dentro de este programa, las ayudas directas —dotadas con unos 2.120 millones de euros— comenzarán a abonarse una vez se publique la primera lista de beneficiarios tras la evaluación de los daños registrados en sus explotaciones.