El pulgón se mantiene bajo un control “relativo” en los hortícolas

El sector logra contener la incidencia de la plaga gracias al esfuerzo constante de los agricultores, lo que ha permitido sacar adelante una campaña marcada por las dificultades y la incertidumbre

Ante la cancelación del spirotetramat por parte de la UE y la negativa del MAPA a su autorización excepcional, el sector está buscando y solicitando otras materias para hacer frente a la plaga. / ARCHIVO

Julia Luz. Redacción.

La presión del pulgón sobre los cultivos hortícolas del sureste español, que durante semanas centró la preocupación del sector y generó un intenso debate en torno a la falta de disponibilidad de soluciones eficaces, se ha logrado mantener bajo cierto control gracias al esfuerzo de los agricultores. Así, a pesar de los daños registrados, el sector ha conseguido sacar adelante la campaña con “el trabajo formidable de los productores con los medios disponibles”, ensalza Abelardo Hernández, director técnico de Proexport.

La presencia del pulgón no es ninguna novedad, “lo normal es que esté y que con las herramientas disponibles se pueda manejar, lo anormal es que la incidencia sea mayor y las herramientas insuficientes”

Echando la vista atrás, Hernández sitúa el momento más crítico de la afección de la plaga entre finales de febrero y principios de marzo, cuando “se registró el pico”, pero afirma que un mes después “esa situación se ha aliviado”. En este sentido, subraya que la presencia de esta plaga no es ninguna novedad para el sector, ya que “los pulgones están y van a estar siempre; forman parte del entorno en el que desarrollamos la actividad, igual que otros insectos”. 

No obstante, el foco del problema no reside tanto en la presencia del pulgón como en la disponibilidad de herramientas eficaces para gestionar y controlar su incidencia. El director técnico de Proexport explica que la presión de la plaga puede variar de una campaña a otra. “Hay años en los que los problemas de pulgón son más intensos y otros en los que son menores. Lo habitual es que existan y que, con las herramientas disponibles, se puedan manejar”, señala. Pero advierte de que la situación se complica cuando ese equilibrio se rompe: “lo anormal es que el problema sea mayor y las herramientas de control sean insuficientes, como ha ocurrido esta campaña en el caso de los hortícolas”.

De hecho, la cancelación por parte de la Unión Europea de un fitosanitario formulado a base de spirotetramat —materia activa altamente eficaz contra el pulgón—, fue uno de los factores que hizo que la plaga se descontrolara. Y, ante la negativa del Ministerio de Agricultura de una autorización excepcional, el sector ha desplazado el foco hacia otras soluciones fitosanitarias. “Estamos solicitando otros productos, como sulfoxaflor, que ya está autorizado en lechuga y que hemos pedido para melón, además de otras alternativas como ciantraniliprol, que también es eficaz contra pulgón, mosca blanca o trips. Estamos trabajando con esas opciones, aunque no es fácil”, concluye.

Y no es fácil, tampoco, cuando todo esto repercute en los costes de producción para el agricultor. El director técnico de Proexport explica que, si anteriormente el control de la plaga podía garantizarse con una única aplicación de fitosanitarios o mediante el uso de estrategias complementarias como setos o plantas banker en las parcelas, ahora la situación es más complicada. “El coste de todo ese trabajo se duplica o incluso se triplica en algunos casos”, señala, en referencia al incremento de intervenciones necesarias para mantener la plaga bajo control.

En el plano comercial, las incidencias en destino han sido puntuales, porque “se está haciendo un trabajo muy exhaustivo y se tiene mucho cuidado con lo que se envía, garantizando la calidad del producto”

Mercado y comercialización

En el plano comercial, los rechazos en destino han sido una de las principales preocupaciones para las empresas exportadoras, ya que una devolución en tienda supone un coste muy elevado para las compañías. No obstante, pese a que durante las semanas más críticas sí se registraron algunas incidencias, Hernández afirma que han sido puntuales.

“Han sido pocas, porque se está haciendo un trabajo muy exhaustivo y se tiene mucho cuidado con lo que se envía. Además, nos sentimos orgullosos de la calidad de nuestros productos e intentamos cumplir siempre con todos los requisitos del consumidor, que es quien, en definitiva, elige el producto”, señala. Aún así, Hernández añade que en aquellas zonas donde la presión de la plaga se descontrola, no existe otra alternativa que retirar el producto del mercado, porque “no podemos garantizar la calidad de ese producto”.

Balance de campaña

A la hora de valorar la campaña, Hernández mantiene un tono prudente, pero positivo. “Yo siempre pienso que las campañas tienen que ser rentables”, señala, aunque reconoce que existen diversos factores que condicionan la rentabilidad del ejercicio. “Hay factores que distorsionan la rentabilidad de la campaña, entre ellos el pulgón, las condiciones climáticas y, sobre todo ahora, el incremento de costes motivado por el precio del petróleo”, explica el director técnico de Proexport.

Pese a ello, considera que se trata de una “campaña difícil, complicada, pero no un desastre”. En su opinión, la capacidad de adaptación del sector ha sido determinante: “los problemas de pulgón son complejos, pero el buen hacer de los agricultores ha permitido que podamos salir adelante”.

En términos generales, la incidencia del pulgón parece haberse mantenido bajo cierto control en la Región de Murcia, con un sector que ha logrado garantizar el suministro y la calidad del producto. Sin embargo, el incremento de costes —tanto por la adaptación a alternativas fitosanitarias como por factores como el precio del petróleo o la coyuntura internacional— será clave para determinar el resultado final de la campaña. Que, como apunta el propio Hernández, “aún no ha terminado”.

Accede a la entrevista en la página 16 de Murcia Fruits.