Entrevista al presidente de la sectorial de Melón y Sandía de Proexport, José Cánovas

Pilar Benito. Murcia.
El presidente de la sectorial de Melón y Sandía de Proexport, José Cánovas, adelanta que la campaña, “si la meteorología lo permite”, será “regular” y “normal”, con “cuajes adecuados”, buena calidad y que comenzará en las fechas habituales. La superficie de melón y sandía apenas ha variado respecto al año anterior según datos de Proexport. Mirando al cielo y con los dedos cruzados, están estos días, a un mes de que comience la campaña de melón y sandía en la Región de Murcia, los productores.
Valencia Fruits. La campaña de sandía temprana, bajo invernadero, está dando sus primeros pasos, aunque hay que esperar aún algo más de un mes para que entre de lleno la del melón y sandía. ¿Qué expectativas tiene el sector en la Región de Murcia?
José Cánovas. Lo más importante es que en la fase de plantación hemos tenido una situación tranquila, al contrario que en las anteriores, que hemos tenido sobresaltos de lluvias y de otras cuestiones. Así, estamos plantando de una manera regular, lo que nos da unas expectativas de comienzo de campaña como debe ser a principios de junio, hacia la segunda semana, al aire libre. En invernadero, que va más adelantado, también me consta que se ha plantado de manera normal y ya hay gente que ha empezado con la sandía y el melón. Pero en Murcia, lo más característico es el fruto en campo abierto.
VF. Ha mencionado los sobresaltos de campañas anteriores. ¿Se ha portado bien la meteorología este año?
JC. Hasta la fecha, nos ha acompañado. Está haciendo un tiempo bueno, con unos cuajes adecuados, y todo va normalizado, que es lo más importante. Pero insisto, por ahora. Tocaremos madera, porque el año pasado, por ejemplo, tuvimos fuertes lluvias tempranas y también tardías que complicaron la campaña.
VF. ¿Y que se espera en cuanto a calidad y cantidad?
JC. Nosotros tenemos un proceso de plantación al aire libre que va desde finales de febrero o principios de marzo, y aún seguimos plantando. Por eso las producciones irán sumándose desde las primeras, que también se retrasaron un poco por las lluvias de diciembre y enero. Eso es lo que está ahora en fase de floración y cuaje de manera normalizada. Plantaciones más pequeñas y posteriores deben de seguir sus tiempos y esperamos recogerlas en julio. Murcia, en invernadero sale al mercado entre mayo y principios de junio; entre mediados de junio hasta finales de julio entra la zona más próxima al mar, como Águilas, Lorca y el Campo de Cartagena al aire libre, que es lo más importante de la campaña; y, finalmente, desde mediados de julio hasta agosto entra la zona norte de la Región, el Altiplano, con altitudes de más de 500 metros sobre el mar. Normalmente, lo que hacemos es diversificar riesgos y no concentrar la producción en una sola zona, incluso algunos productores tenemos fincas en La Mancha.
VF. ¿Podemos ponerle alguna cifra a la campaña?
JC. En la Región de Murcia no hay subida de la superficie, salvo un 1-2% en alguna variedad en concreto, porcentaje que puede haber bajado, a su vez, en otras variedades. Así que nos movemos, globalmente, en las mismas cifras del año pasado. Lo único que se puede diferenciar es por tipo de cultivos. Tenemos plantaciones en invernadero, en tunelillos, en manta y al aire libre (las más tardías). Y de tunelillo y manta hay algo más de hectáreas plantadas, mientras que al aire libre hay algunas menos. Y esto es así, porque el año pasado julio y agosto fueron terribles por el tiempo y muchos productores han tratado de evitar quedarse sin producción al final de la campaña. Resumiendo, que son las mismas hectáreas repartidas de forma distinta a la hora de plantar.
VF. Desde el punto de vista de la exportación, ¿sigue Murcia en los primeros puestos?
JC. Murcia, como productora, es una de las mayores regiones junto a Andalucía y Castilla-La Mancha. Pero también es cierto que muchos operadores de la Región tienen conexiones con las otras dos regiones, con plantaciones en Almería y La Mancha. El objetivo final es dar una continuidad de servir productos a los mercados. Cierto es que el mercado nacional está muy regionalizado, con operadores de suministro propios, sobre todo con melón piel de sapo y sandía. Pero para la exportación, son grupos muy especializados que cubren toda la campaña, desde su comienzo en Almería hasta su finalización en la Mancha, con las distintas variedades, como melón Galia, Amarillo, Cantaloup y otros de nuevas variedades que se van incorporando en pequeñas cantidades para exportación en exclusiva; así como sandía. Sí que intentamos incluir nuevas variedades con más sabor.
VF. ¿Seguiremos dirigiéndonos principalmente a los mercados europeos? ¿Se está intentando abrir nuevos destinos?
JC. Sí, seguimos enfocados en producir para el mercado europeo, junto al Reino Unido. Este país juega un papel muy importante en ambos productos. Y, de manera paralela, intentamos que se consolide el tipo de consumo de la Europa occidental hacia la oriental. Tradicionalmente, han tenido variedades diferentes de melón y sandía a las nuestras. Pero eso va poco a poco y dependemos de los diferentes ‘retailers’ de la Europa oriental. No es fácil porque ellos tienen sus propios productos, a los que están acostumbrados. Antes era imposible mandar frutos a Rumanía, Bulgaria, Hungría… También depende de los calendarios, porque ellos tienen producciones y hay que buscar la ventana en el calendario. Por ejemplo, Hungría es una gran productora de sandía, con otras variedades, y en julio entra de lleno en el mercado, con lo que no podemos estar nosotros. Mayo y junio son nuestras mejores bazas. Y no debemos olvidar de que, en Europa, también tenemos otros competidores como Italia, Grecia, Turquía y Francia. Y además, por el cambio y subida de las temperaturas, Francia y Alemania están empezando a producir sandía.
VF. Si por algo se caracteriza el sector agrícola murciano es ir de la mano de los investigadores para buscar nuevas variedades. ¿Dónde estamos en este punto?
JC. Para competir, necesitamos introducir variedades nuevas y que nos hagan diferenciarnos de ellos. En semillas, lo que ya estamos haciendo con, por ejemplo, el melón Amarillo, Cantaloup, Galia, es intentar mejorar los aspectos cualitativos, tanto en calidad como en gusto. Y, cómo no, buscar variedades cada vez más resistentes a los virus y enfermedades, que repercuten en la calidad del fruto final. De ahí la apuesta fuerte por variedades nuevas resistentes a plagas y con más dulzor.
VF. ¿Pero hay alguna variedad a destacar por lo novedoso, distinto a lo que conocemos los consumidores?
JC. Sí que se está introduciendo nuevos conceptos de consumo, como por ejemplo, en sandía hemos sumado un grupo de producción de color naranja con sabor especial, más dulce, y su aspecto externo también es diferente, verde rayado. Y en melón Galia, llevamos tiempo intentando volver a la variedad tradicional, con ese aroma y sabor intenso. Está siendo bastante exitoso. Con el ‘larga vida’ se perdieron muchas cualidades que intentamos recuperar. Otros conceptos nuevos en melón es un producto blanco por fuera, redondo y con un sabor diferente. Aunque se intenta normalizar la producción para todo el mundo, lo cierto es que cada consumidor y país tienen sus preferencias de sabor, textura… El mercado está cada vez más segmentado, y, por ejemplo, hay un porcentaje de consumidor de melón que no varía todo el año pese a los cambios de las temperaturas. Pero esto no pasa con la sandía, cuyo consumo está más ligado al calor.
VF. Por último, hablemos de la actual crisis bélica de Oriente Próximo y la enquistada de Ucrania. ¿Cómo le está afectando al sector y qué previsiones hay, sobre todo en costes y precios finales?
JC. Desgraciadamente, la campaña pasada fue muy difícil por la superproducción, al concentrarse toda en un mes y medio, con lo que tuvimos problemas en los precios de venta. El consumidor no come más porque haya más productos en las líneas, y tampoco acompañó el tiempo, ya que en julio no hizo casi calor. Así, hubo unas rentabilidades bajísimas, fue un desastre. Partiendo de este pasado, nos hemos encontrado esta campaña con la crisis del Golfo Pérsico, lo que, ya de partida y en el momento de plantar, tuvimos una subida de los costes de energía, de los fertilizantes y de otros tipos de insumo que se añadieron con el tiempo. Esto ha provocado que el costo por hectárea se ha incrementado de manera considerable.
VF. ¿Puede cuantificarlo?
JC. En estos momentos no podemos precisarlo porque los costes cambian casi semanalmente. Tenemos previsto, el sector en Proexport, reunirnos en los próximas semanas, para poder dar cifras. Lo sabremos cien por cien cuando estemos en plena campaña. Será de dos dígitos seguro. Además, tendremos que tener en cuenta también los incrementos en la mano de obra, tanto para esta como para futuras campañas de invierno y verano, con la subida de salario mínimo interprofesional. Esto es un no parar…
VF. ¿Está encontrando el productor comprensión en los ‘retailers’ al hablar de precios para los mercados? Es decir, ¿se ponen en su lugar?
JC. Lo hemos comentado con ellos, pero ellos ya lo saben, y están, por supuesto, al tanto. Pero ellos nos remiten a lo que pasó el año pasado, campaña en la que hubo que bajar los precios para sacar toda la producción que se había concentrado en pocas semanas. Hay una resistencia muy grande por parte de ellos a que los precios tengan que subir, incluso algunos clientes quieren hacer campañas bajando esos precios del año pasado. Ellos apelan a que la subida de costes energéticos también les afecta a los consumidores finales y que tienen menos dinero para gastar en alimentación. Es un problema y como no tengamos un verano de verdad en el centro y norte de Europa, con temperaturas altas que les anime a consumir nuestra fruta, no sabemos cómo vamos a salir. Es una situación realmente complicada.
Acceso a la entrevista en las páginas 8-9 del dossier Melón/ Sandía en el ejemplar de Valencia Fruits.
Acceso íntegro al último ejemplar de Valencia Fruits.







