La campaña de fruta de hueso soporta un aumento de costes de hasta el 20%

La guerra en Irán ha ajustado los márgenes comerciales por el encarecimiento de insumos como el gasóleo agrícola o los fertilizantes

España prevé este año una producción de 1,51 millones de toneladas de nectarina, pavía, melocotón y paraguayo. / ARCHIVO

Angélica Quintana. Efeagro.

La campaña de fruta de hueso se atisba con un ligero crecimiento de producción y dentro de la normalidad, con precios ligeramente inferiores que en 2025 y sólo daños puntuales por el granizo, pero con un alza de los costes de entre el 15% y el 20% por la guerra en Irán que los agricultores lamentan.

El Foro Internacional del Melocotón y la Nectarina (Interprunus), avanzó hace unos días en Lleida que España prevé este año una producción de 1,51 millones de toneladas, un 6% más que en 2025. En concreto, se prevén 585.993 toneladas de nectarina, 316.312 de pavías, 311.779 de melocotón y 300.283 de melocotón plano. Cataluña, Aragón y la Región de Murcia encabezan los volúmenes de producción en España.

De cara a 2026, “las condiciones son generalmente favorables, con buenas horas de frío y reservas hídricas mejoradas, aunque existen incertidumbres en regiones como Cataluña y Aragón, y descensos previstos en Extremadura por problemas de cuajado”, han apuntado desde la Asociación Empresarial de Fruta de Cataluña (Afrucat).

Según Interprunus, la campaña de fruta de hueso en la Unión Europea se situará en 3,40 millones de toneladas (+9%) si se suman los volúmenes de España, Italia (911.972 t, +3%), Grecia (606.900 t, +24%) y Francia (219.671 t, +4%).

Sin las tensiones de la sequía

Los responsables de fruta de hueso de las principales organizaciones agrarias españolas —Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones— califican esta campaña como “normal”, ya sin las tensiones de otras temporadas por la sequía, y con la vista puesta a que el calor active su consumo.

El director técnico de fruta de Asaja nacional, José Ugarrio, ha explicado que la cosecha “será similar” a la de 2025, con un alza de entre un 5% y un 6% de la producción y con precios “ligeramente inferiores” ya que “la oferta global este año es mayor”.

Ugarrio espera que el fuerte repunte del precio del gasóleo agrícola y de los fertilizantes por el conflicto en Oriente Medio no se alargue e incida aún más en la rentabilidad del agricultor.

Desde COAG, el responsable de fruta, Osvald Esteve, también ha destacado que este año “la calidad es muy buena” por las condiciones meteorológicas del invierno y la primavera y ha resaltado que el proceso de regularización impulsado por el Gobierno va a beneficiar la contratación de mano de obra para futuras campañas.

“Por ahora, estamos satisfechos, pero habrá que ver cómo transcurre el resto de campaña, que está llegando a su fin en Andalucía, se encuentra a mitad en Murcia y está a punto de empezar en Aragón y Cataluña”, ha comentado.

Sin embargo, ha lamentado “que los costes de los insumos, con precios similares a los de 2025, se han incrementado para el productor entre un 10% y un 20%” tras el inicio del conflicto en Oriente Medio.

Críticas a la distribución

El secretario de Agricultura de UPA, Ignacio Huertas, que también habla de “normalidad de producción”, ha denunciado que algunas de las grandes cadenas de supermercados que operan en España están aplicando en este inicio de campaña elevados márgenes a la fruta de hueso “que retrae el consumo” de los que acuden a comprarla.

“El Ministerio de Agricultura (MAPA) y la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) tiene que vigilar y darle claridad al funcionamiento de la cadena alimentaria, porque no es normal que un melocotón se venda en un supermercado a seis euros el kilo mientras que el agricultor ha recibido un precio de 60 céntimos”, ha indicado.

Huertas también ha criticado las “malas prácticas” de una cadena de supermercados que está limitando sus compras de fruta de hueso de tal forma que en cada jornada, por la tarde, no hay existencias en los lineales, lo que puede ser una estrategia encaminada a “conseguir una bajada artificial de los precios en origen”.

El responsable de fruta dulce de Unión de Uniones, Josep Cabré, al igual que Cooperativas Agro-alimentarias de España, ha lamentado la creciente limitación de herramientas fitosanitarias, una situación que, según esta última organización, “compromete la competitividad de las producciones” en España y en el resto de la UE.

Cabré ha explicado que no entiende por qué hay sustancias activas para fitosanitarios que están prohibidas en España pero sí al alcance del productor de fruta dulce italiano o griego.

Para Cabré, este sector, que espera a priori una campaña “normal y rentable, si el tiempo que viene acompaña”, verá ajustados sus márgenes porque “los costes de campo —combustible, abonos y mano de obra— y los de central de manipulación —cartonaje sobre todo— se han disparado entre un 15% y un 20%” por la guerra.