La marca blanca supera el 61% del gasto en alimentación en España

Las enseñas de distribución consolidan su crecimiento con propuestas que van más allá del precio, mientras las bebidas siguen siendo el principal espacio de las marcas de fabricante

el reto pasa por seguir desarrollando propuestas de valor adaptadas a las demandas del consumidor. / ARCHIVO

Efeagro.

La marca de la distribución alcanzó el 61,2% del gasto en alimentación realizado en España durante el primer semestre de 2026 y consolida su posición en un mercado en el que ya no compite únicamente por precio. En una etapa de mayor madurez, las cadenas apuestan por productos premium, la innovación y propuestas ligadas a la salud, el bienestar y la sostenibilidad para reforzar la fidelidad de los consumidores.

Según los datos de la consultora Circana, facilitados a Efeagro, la confianza de los consumidores españoles en la marca blanca continúa creciendo en un contexto de inflación más moderada y de incertidumbre por el conflicto en Irán.

El análisis refleja que las marcas de distribuidor aumentan su presencia en todas las categorías, tanto en valor como en volumen, y siguen ganando espacio en las despensas y los frigoríficos de los hogares españoles.

La alimentación continúa siendo el principal motor de este crecimiento. Durante los seis primeros meses del año, las ventas de marca blanca aumentaron un 5,3% en valor y un 3,1% en volumen, tras un incremento medio de precios del 2,2%.

La única categoría con una mayor presencia de la marca de distribuidor es la de droguería y limpieza, donde su cuota se aproxima al 65% del mercado y mantiene una evolución al alza, con un crecimiento del 3,4%.

En cambio, las bebidas siguen siendo el principal terreno de las marcas de fabricante. Según Circana, estas concentran el 65,5% del gasto de los consumidores españoles, al tratarse de una categoría en la que la fortaleza de la marca, la innovación y la diferenciación continúan siendo factores determinantes.

En conjunto, el incremento de precios durante el primer semestre fue muy similar entre ambos modelos. Los productos de marca de distribuidor registraron una subida media del 1,6%, mientras que los de fabricante aumentaron un 1,5%.

Los analistas de Circana consideran que el siguiente paso para la marca de distribuidor pasa por generar un mayor valor añadido, una vez consolidada su posición en el mercado.

En este sentido, destacan que la innovación, las gamas premium y las propuestas vinculadas a la salud, el bienestar o la sostenibilidad están ampliando el papel tradicional de estas marcas.

El director gerente de Circana, Antonio Khalaf, sostiene que la marca de distribuidor «ya no es únicamente una herramienta para ganar cuota, pues ya se comporta como una marca en sí misma, capaz de generar fidelidad hacia la enseña».

A su juicio, el reto pasa por seguir desarrollando propuestas de valor adaptadas a las demandas del consumidor, desde la conveniencia hasta la sostenibilidad, y ampliar su presencia en aquellas categorías donde todavía existe margen de crecimiento.

Khalaf considera que la principal oportunidad consiste en lograr que el consumidor encuentre en una misma cadena una oferta cada vez más completa, reduciendo así la necesidad de acudir a otros establecimientos para completar su compra.

Por su parte, los datos de Worldpanel by Numerator, correspondientes hasta mayo, también reflejan un avance de la marca de distribuidor en todos los sectores, impulsado principalmente por las cadenas de surtido corto.

Según esta consultora, el 47,2% de los productos envasados adquiridos para el consumo en el hogar durante los cinco primeros meses del año correspondió a marcas propias. Este porcentaje aumenta hasta el 48, % en alimentación envasada y alcanza el 56,3% en droguería.

Asimismo, nueve de las diez cadenas de supermercados analizadas incrementaron la cuota en valor de sus marcas propias. La única excepción fue Consum, que mantuvo estable este indicador en el 37,3%.

Worldpanel by Numerator concluye que los consumidores siguen adaptando sus decisiones de compra para amortiguar el efecto de la inflación y que, por el momento, las marcas de fabricante están aplicando mayores incrementos de precios que las marcas de distribuidor.