Un estudio del Observatorio de comercio electrónico de alimentación concluye que la necesidad de elegir personalmente frutas, verduras, carne y pescado continúa frenando las compras por internet, pese a los avances en logística y conservación

Junto a las cadenas de distribución y las empresas especializadas en logística, las plataformas de reparto a domicilio desempeñan un papel cada vez más relevante.. / ARCHIVO
Efeagro.
El último estudio del Observatorio de comercio electrónico de alimentación, difundido por la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), analiza los motivos por los que una parte de los consumidores continúa sin apostar por la compra de productos de gran consumo a través de internet. Entre las principales conclusiones destaca que la confianza en los alimentos frescos sigue siendo el principal obstáculo para el desarrollo del canal digital.
La frescura constituye la máxima prioridad para más del 96% de los consumidores que únicamente realizan sus compras en establecimientos físicos, así como para quienes dejaron de utilizar el comercio electrónico para adquirir alimentos. En ambos perfiles prevalece la necesidad de controlar personalmente la elección de los productos y la experiencia de compra, con el objetivo de asegurarse de que los alimentos lleguen en las mejores condiciones. Frente a ello, los posibles problemas tecnológicos asociados al comercio electrónico solo preocupan al 32% de los consumidores que nunca compran por internet.
El profesor asociado de la Universidad Autónoma de Madrid Gonzalo Moreno, uno de los autores del informe, considera que es necesario reforzar la confianza de los consumidores en el proceso de conservación y distribución de los productos frescos. En este sentido, apunta que resulta fundamental garantizar el mantenimiento de la cadena de frío, mostrar adecuadamente estos alimentos en el supermercado y asegurar que lleguen al domicilio en buen estado.
Moreno señala además que algunas categorías, como las verduras, presentan una mayor capacidad para superar las reticencias de los consumidores cuando la experiencia de compra demuestra que los productos mantienen su calidad durante el reparto.
La frescura constituye la máxima prioridad para más del 96% de los consumidores que únicamente realizan sus compras en establecimientos físicos, así como para quienes dejaron de utilizar el comercio electrónico para adquirir alimentos
Los alimentos frescos continúan siendo los menos demandados en el canal online, incluso entre los consumidores que realizan habitualmente sus compras por internet. Según el estudio, únicamente el 24,2% adquiere pescado de forma habitual por esta vía, mientras que el 33,3% compra carne y el 42,5% frutas y hortalizas. En cambio, los productos congelados alcanzan porcentajes próximos al 60%.
Desde Asedas explican que el principal obstáculo no reside tanto en la cadena de frío como en la necesidad de experimentar sensorialmente la compra de alimentos frescos. La posibilidad de seleccionar personalmente frutas, verduras, carne o pescado en función de su grado de maduración o de otros aspectos continúa siendo un factor determinante para muchos consumidores.
El informe también concluye que la confianza aumenta a medida que crece la experiencia de compra online. Cuanto más familiarizado está el consumidor con este canal, mayor es la percepción de que los productos llegarán en condiciones adecuadas.
Al mismo tiempo, los consumidores demandan cada vez más información sobre las características nutricionales de los alimentos y sobre su conservación, incluida la gestión de la cadena de frío durante todo el proceso de distribución.
Las empresas de distribución, por su parte, mantienen como prioridad el control de las temperaturas durante el transporte de la compra. Asedas explica que la tecnología disponible permite utilizar vehículos adaptados y organizar un mismo pedido en distintos lotes según las necesidades de conservación de cada producto, garantizando así que lleguen al domicilio en las condiciones requeridas.
La patronal destaca que, en un contexto en el que el modelo híbrido de compra continúa consolidándose, la confianza generada por las tiendas físicas también está favoreciendo el desarrollo del comercio electrónico de alimentación.
Junto a las cadenas de distribución y las empresas especializadas en logística, las plataformas de reparto a domicilio desempeñan un papel cada vez más relevante.
La directora comercial de Just Eat, Paula Pascual, explica que el objetivo de la compañía es facilitar el día a día de los consumidores mediante la entrega de cualquier producto que pueda transportarse en una mochila, incluidos aquellos alimentos que requieren refrigeración.
Para ello, los repartidores utilizan mochilas térmicas diseñadas para conservar la temperatura de los productos y realizan entregas en tiempos reducidos gracias al uso de motocicletas y bicicletas eléctricas. Según Pascual, esta combinación permite que los pedidos lleguen al consumidor en las condiciones adecuadas sin necesidad de recurrir a una infraestructura logística adicional.
Además de productos refrigerados, la plataforma distribuye alimentos congelados procedentes de grandes superficies y establecimientos especializados y, durante la campaña estival, también incorpora el reparto de helados de distintas marcas.





