El calor y la falta de lluvias recortan la oferta europea de patata

OIPACYL pide prudencia a los productores de Castilla y León ante un mercado más ajustado que podría favorecer la valorización de la patata española

La menor oferta europea podría favorecer una revalorización de la patata española. / ARCHIVO

Valencia Fruits. Redacción.

El calor y la falta de lluvias están condicionando la producción de patata en distintos países europeos, reduciendo los rendimientos y retrasando la entrada de producto al mercado. Ante este escenario, la Organización Interprofesional de la Patata de Castilla y León (OIPACYL) ha pedido prudencia a los productores de la comunidad y les recomienda seguir de cerca la evolución del mercado.

La situación responde principalmente a las elevadas temperaturas y la escasez de precipitaciones registradas durante el verano en las principales zonas productoras europeas. Estas condiciones afectan especialmente a la fase final del ciclo del cultivo, cuando la disponibilidad de agua resulta determinante para el desarrollo del tubérculo.

La falta de agua puede traducirse en una reducción de los rendimientos y de los calibres comerciales, limitando la oferta disponible en un momento clave de la campaña

Este escenario podría modificar los flujos comerciales en el mercado europeo y ofrecer una oportunidad para la producción española. En las últimas semanas, el sector había alertado de la presión ejercida por la entrada de patata francesa en el mercado nacional, por lo que una menor disponibilidad de producto en los principales países proveedores podría contribuir ahora a equilibrar la oferta.

OIPACYL recomienda, no obstante, que los productores mantengan la cautela y analicen la evolución de las cotizaciones antes de tomar decisiones de comercialización. La evolución de la cosecha europea y de la oferta disponible en las próximas semanas será determinante para conocer el comportamiento del mercado.

En este contexto, la menor oferta europea podría favorecer una revalorización de la patata española, aunque la evolución final dependerá tanto de los rendimientos de las distintas zonas productoras como del comportamiento de la demanda y de los flujos de importación.