La Unió reclama a España que solicite a Bruselas una evaluación de la situación ante el aumento de las entradas y el retroceso de la superficie de mandarino en la Comunitat Valenciana

A la evolución de las importaciones se suma la preocupación por la entrada de organismos de cuarentena asociados a determinados países productores. / VF
Valencia Fruits. Redacción.
Las importaciones comunitarias de pequeños cítricos procedentes de Sudáfrica han más que duplicado su volumen en las últimas cinco campañas, hasta alcanzar las 169.904 toneladas en la campaña 2025/26, según los últimos datos oficiales del Ministerio de Agricultura. Ante esta evolución, La Unió Llauradora reclama al Gobierno español que solicite a la Comisión Europea una evaluación de la situación y que se valore, si se cumplen las condiciones previstas, la activación de la cláusula de salvaguardia contemplada en el Acuerdo de Asociación Económica UE-SADC.
Los envíos sudafricanos de pequeños cítricos han pasado de las 78.170 toneladas registradas en la campaña 2020/21 a las 169.904 toneladas actuales, lo que supone un incremento del 117% en cinco campañas. El volumen también se sitúa un 55,2% por encima de la media de las cinco campañas anteriores.
La evolución ha sido progresiva durante este periodo. En 2021/22 las importaciones alcanzaron las 93.020 toneladas, frente a las 106.668 toneladas de 2022/23 y las 120.920 toneladas de 2023/24. En la campaña 2024/25 se situaron en 148.497 toneladas, antes de alcanzar el actual máximo de 169.904 toneladas.
Los envíos sudafricanos de pequeños cítricos han pasado de las 78.170 toneladas registradas en la campaña 2020/21 a las 169.904 toneladas actuales, lo que supone un incremento del 117% en cinco campañas
La organización agraria pone estos datos en relación con la evolución de la citricultura valenciana, que en los últimos años ha reducido su superficie productiva. Según los datos de la Generalitat citados por La Unió, la Comunitat Valenciana ha perdido 16.334 hectáreas de mandarino desde 2015.
La organización precisa que la reducción de la superficie citrícola responde a múltiples factores y no puede atribuirse exclusivamente al aumento de las importaciones. No obstante, considera que ambas tendencias reflejan la presión que afronta el sector valenciano, marcado por problemas de rentabilidad y abandono de explotaciones.
También aumentan las entradas de naranja
En el caso de la naranja, las importaciones procedentes de Sudáfrica durante la campaña actual alcanzan las 324.983 toneladas. Aunque esta cifra es un 3,5% inferior a la de la campaña anterior, continúa un 6,3% por encima de la media de las cinco campañas precedentes.
Sudáfrica concentra alrededor del 38% de las importaciones de naranja procedentes de terceros países que recibe la Unión Europea durante la campaña
Ante este escenario, La Unió reclama al Ministerio de Economía que plantee ante la Comisión Europea la utilización de los mecanismos de defensa comercial previstos en el acuerdo con los países del África meridional. El Acuerdo de Asociación Económica UE-SADC contempla mecanismos bilaterales de salvaguardia ante incrementos de las importaciones que provoquen o amenacen con provocar perturbaciones graves en el mercado.
La organización también reclama a la Conselleria de Agricultura que traslade esta petición al Gobierno central y a las instituciones comunitarias.
Preocupación por las interceptaciones de mancha negra
A la evolución de las importaciones se suma la preocupación por la entrada de organismos de cuarentena asociados a determinados países productores. La Unió señala que Sudáfrica cuenta con plagas y enfermedades que actualmente no están presentes en la citricultura valenciana.
Entre enero y julio de 2026 se han registrado 15 interceptaciones de Phyllosticta citricarpa, hongo causante de la mancha negra de los cítricos, en envíos procedentes de Sudáfrica, frente a las ocho contabilizadas durante el mismo periodo de 2025. El incremento es del 87,5%.
La Unió considera que estos datos justifican un refuerzo de los controles fitosanitarios sobre las importaciones y reclama que las exigencias aplicadas a los productos procedentes de terceros países sean acordes con las que afrontan los productores europeos.
La organización agraria pone como ejemplo la evolución de las interceptaciones de Thaumatotibia leucotreta, conocida como falsa polilla, para defender que un aumento de las exigencias fitosanitarias puede contribuir a reducir los riesgos para la producción comunitaria.
El secretario general de La Unió, Carles Peris, reclama así una mayor reciprocidad en las condiciones de producción y comercialización, en un contexto en el que los citricultores europeos afrontan mayores exigencias ambientales, fitosanitarias y burocráticas mientras aumenta la presencia de fruta procedente de terceros países.
La organización advierte de que el retroceso de la superficie productiva y la pérdida de explotaciones tienen consecuencias sobre el empleo, la actividad económica de las comarcas citrícolas y el mantenimiento del territorio.


