Grupo Sorma ve en la nueva normativa de envases una oportunidad de innovación para el sector

La compañía, especializada en procesamiento y envasado postcosecha, ofrece a productores y grandes minoristas materiales y tecnologías orientados a combinar el cumplimiento normativo, el rendimiento y la eficiencia

Entre las innovaciones más recientes se encuentra Sorma Clipless, presentada en la última edición de Fruit Logistica. / GRUPO SORMA

Valencia Fruits. Redacción.

El nuevo Reglamento sobre envases y residuos de envases (PPWR, por sus siglas en inglés), vigente desde el 12 de agosto, puede convertirse en una oportunidad para impulsar la innovación en el sector hortofrutícola y encontrar un equilibrio entre la economía circular, la conservación del producto y la eficiencia productiva. Esta es la visión de Grupo Sorma ante la aplicación de la nueva normativa europea.

Con sede en la región italiana de Romagna, Grupo Sorma, como socio técnico especializado en el procesamiento y envasado postcosecha, está preparado para acompañar a productores y grandes minoristas en la transición hacia las nuevas exigencias normativas. Para ello, la compañía dispone de materiales y tecnologías de envasado y etiquetado que buscan cumplir con los requisitos legales y, al mismo tiempo, aportar valor al mercado.

Grupo Sorma, como socio técnico especializado en el procesamiento y envasado postcosecha, está preparado para acompañar a productores y grandes minoristas en la transición hacia las nuevas exigencias normativas

“PPWR representa un reto, pero también una importante oportunidad para repensar el embalaje, optimizar los procesos, reducir los residuos y diferenciarse en el mercado”, explica Silvia Albanese, especialista en marketing de Sorma Group. “Nuestro papel es colaborar con nuestros socios para identificar soluciones concretas que promuevan la economía circular sin sacrificar la productividad, la calidad del embalaje, la mejora del producto ni su vida útil”.

Materiales y tecnologías en línea con PPWR

Durante varios años, Grupo Sorma ha invertido en soluciones alineadas con los objetivos de la normativa europea en materia de envases monomateriales, reducción del peso de los envases y utilización de materiales sostenibles.

Entre las innovaciones más recientes se encuentra Sorma Clipless, presentada en la última edición de Fruit Logistica. Este envase de malla está fabricado con polímero HDPE2 tanto en su estructura como en su etiqueta y no contiene grapas.

El empleo de un único material favorece un comportamiento responsable por parte del consumidor final, ya que permite desechar el envase completo en el contenedor destinado a los plásticos sin necesidad de separar sus componentes. Además, Clipless combina la sostenibilidad con un rendimiento mejorado, agilizando el proceso de envasado y ofreciendo una mayor resistencia frente a las mallas tradicionales.

El departamento de Investigación y Desarrollo de Grupo Sorma trabaja también de forma constante en la ingeniería de embalaje con el objetivo de reducir el peso y el volumen de los envases sin comprometer su eficacia. Un ejemplo es el trabajo desarrollado en la red Vertbag, cuyo peso se ha ido reduciendo progresivamente. De los 70-80 gramos por metro cuadrado iniciales se ha pasado a los 40 g/m² actuales, mientras que el espesor de la película ha disminuido de 70 a aproximadamente 45 micras.

El departamento de Investigación y Desarrollo de Grupo Sorma trabaja también de forma constante en la ingeniería de embalaje con el objetivo de reducir el peso y el volumen de los envases sin comprometer su eficacia

La investigación en materiales constituye asimismo una línea fundamental para el grupo, que trabaja en la expansión progresiva del uso de materiales celulósicos y plásticos reciclables para redes y películas. Estos materiales son seleccionados con el objetivo de mejorar la sostenibilidad sin comprometer el rendimiento necesario durante las fases de embalaje, transporte y exposición del producto en los lineales.

Grupo Sorma cuenta ya con una amplia gama de soluciones desarrolladas bajo estos principios. Paralelamente, su departamento de Investigación y Desarrollo continúa trabajando en nuevos materiales y configuraciones que permitan incrementar la sostenibilidad de los envases manteniendo altos estándares de rendimiento y fiabilidad.

Un desafío que va más allá de la tecnología

Para Grupo Sorma, el reto al que se enfrentan los productores de frutas y hortalizas no consiste únicamente en encontrar el envase adecuado. La adaptación al PPWR también implica cambios en materia de producción, organización y burocracia, ámbitos en los que la compañía considera que sus capacidades le permiten ofrecer un apoyo integral.

Uno de los primeros aspectos que deberán abordar las empresas está relacionado con los costes de adaptación de las líneas de producción para cumplir con los nuevos requisitos de envasado. En el desarrollo de sus innovaciones, Sorma presta especial atención a la compatibilidad de los nuevos envases con la maquinaria existente. Esta estrategia permite a sus socios gestionar de manera más eficiente las inversiones necesarias para adaptarse a la innovación.

La retrocompatibilidad constituye uno de los objetivos clave del diseño de sus soluciones, ya que facilita una transición gradual y económicamente sostenible. De esta forma, se pueden aprovechar las inversiones realizadas anteriormente y limitar el impacto ambiental asociado a la sustitución de las líneas de producción.

Los requisitos burocráticos representan otro de los aspectos que afectarán a la organización de las empresas. La aplicación de la nueva normativa obligará a generar nueva documentación técnica y declaraciones de conformidad

Como socio técnico integral, con un servicio que abarca maquinaria, envasado y etiquetado, Grupo Sorma ofrece un único punto de contacto para la recopilación de este material, con el objetivo de simplificar el trabajo de los productores de frutas y hortalizas.

En un entorno normativo cada vez más complejo, el conocimiento del conjunto del proceso de envasado permite, según la compañía, agilizar el cumplimiento de las nuevas exigencias, reducir el riesgo de errores y afrontar con mayor confianza los requisitos normativos y del mercado.